Temporada de Riad: ¿cómo el entretenimiento se ha convertido en una herramienta para reconfigurar la economía saudí?
No solo como creador y supervisor de grandes eventos, sino también como símbolo del profundo cambio cultural y económico que atraviesa el país. Su ascenso en el mundo del boxeo internacional y su reciente reconocimiento público reflejan la magnitud de este proceso.
Alalshikh surgió en una sociedad que anhelaba un entretenimiento que respetara su identidad, tradiciones y hospitalidad, al tiempo que proyectara una imagen moderna y abierta al mundo. Así nació “Riyadh Season”, una iniciativa que ha transformado la industria de los eventos en Arabia Saudí, el Golfo y todo Oriente Medio, ofreciendo una nueva visión global sobre cómo diseñar experiencias de ocio innovadoras bajo estándares internacionales.
Durante la rueda de prensa celebrada esta semana, en la que se presentó la edición 2025 del evento, Alalshikh reveló cifras que evidencian su impacto económico. La marca Riyadh Season alcanzó un valor estimado de 3.200 millones de dólares, atrayendo a más de 20 millones de visitantes procedentes de 135 países, mientras que los medios registraron más de 110 mil millones de visualizaciones y 3.300 coberturas internacionales en directo.
La nueva edición incluye 11 zonas principales de entretenimiento, 15 competiciones internacionales y 34 exposiciones y festivales, con la participación de más de 2.100 empresas, el 95 % de ellas locales. El evento generó 25.000 empleos directos y 100.000 indirectos, consolidando su papel como motor económico y catalizador del empleo.
Según las previsiones oficiales, el sector del entretenimiento representará el 4,2 % del PIB saudí en 2030, con la creación de más de 450.000 nuevos puestos de trabajo. Además, el mercado saudí del ocio pasará de 2.460 millones de dólares en 2024 a 6.100 millones en 2033, con un crecimiento anual superior al 10 %.
En el ámbito turístico, el país registró un aumento del 148 % en los ingresos internacionales respecto a 2019, situándose entre las economías del G20 con mayor expansión en el sector. El gasto turístico alcanzó 37.600 millones de dólares en 2023, con un incremento interanual del 44 %, y más de 62 millones de pasajeros nacionales e internacionales en el primer semestre de 2024, un 17 % más que el año anterior.
Estas cifras no reflejan solo el éxito de un evento de entretenimiento, sino una estrategia nacional integral que está rediseñando la economía saudí y transformando el ocio en un sector productivo, capaz de atraer inversiones, impulsar el turismo y fortalecer la imagen del país a escala global.
La experiencia saudí constituye un ejemplo inspirador de cómo los países pueden reinventarse, diversificar sus economías y modificar percepciones internacionales a través de proyectos culturales y creativos. Arabia Saudí busca identificar sectores con efecto multiplicador, como la hostelería, el transporte, los medios de comunicación, la tecnología o el sector inmobiliario. El entretenimiento, cuando se gestiona con visión estratégica, se convierte en un laboratorio de innovación económica y social.
La clave reside en una visión gubernamental clara y un marco institucional sólido, donde la Autoridad General de Entretenimiento actúa no solo como regulador, sino como ejecutor en alianza con el sector privado y otros organismos.
Uno de los factores de éxito ha sido la creación de eventos de impacto global, como los festivales de Riad, los campeonatos de boxeo internacional y experiencias inmersivas como Flying Over Saudi Arabia. Estos proyectos posicionan al país como un destino global de referencia. Todo ello se complementa con inversiones en infraestructura turística, hotelera y de transporte, además de la introducción del visado electrónico para numerosos países.
La fórmula saudí no replica los modelos occidentales: combina cultura y patrimonio local con espectáculos globales, generando una experiencia auténtica e irrepetible.
En el ámbito comunicativo, el país ha sabido construir una red internacional de difusión basada en los medios digitales, los influencers y las plataformas de streaming, consolidando la marca Riyadh Season como un sello reconocido mundialmente. La participación del sector privado y de inversores internacionales garantiza la sostenibilidad de la industria, reduciendo la dependencia del gasto público y fomentando la competencia y la innovación.
En plena revolución tecnológica, Arabia Saudí apuesta por herramientas como la inteligencia artificial y la realidad aumentada para ampliar el alcance de sus experiencias de entretenimiento y atraer a un público global a través de entornos digitales interactivos.
En definitiva, programas como estos confirman que la supervivencia pertenece a los más fuertes y que la cooperación entre gobierno, empresa y sociedad civil es la vía más segura hacia el éxito.Aunque muchos países tropiezan con obstáculos como la burocracia o la falta de financiación, la experiencia saudí demuestra que la transformación económica y cultural requiere audacia, visión colectiva y voluntad de cambio.
En la era de la globalización digital, no triunfan los países con más recursos, sino los que poseen imaginación y capacidad de innovar, transformando el entretenimiento y la cultura en una poderosa fuerza económica y diplomática que redefine su papel en el mundo.
Dr. Hasan Alnajrani . Periodista y académico saudí
