Chile también gira, mucho, a la derecha

<p>José Antonio Kast, candidato presidencial del Partido Republicano de extrema derecha, saluda a sus seguidores tras los primeros resultados de las elecciones presidenciales, en Santiago de Chile, el 16 de noviembre de 2025 - REUTERS/ RODRIGO GARRIDO&nbsp;</p>
José Antonio Kast, candidato presidencial del Partido Republicano de extrema derecha, saluda a sus seguidores tras los primeros resultados de las elecciones presidenciales, en Santiago de Chile, el 16 de noviembre de 2025 - REUTERS/ RODRIGO GARRIDO 
En su tercer intento por ocupar la Presidencia de la República de Chile José Antonio Kast, del ultraconservador Partido Republicano, lo logrará seguramente en la segunda vuelta de las elecciones, a celebrar el próximo 14 de diciembre

Enfrente tendrá a la exministra de Trabajo, Jeannette Jara, del Partido Comunista, candidata asimismo de la agrupación izquierdista Coalición por Chile en las elecciones simultáneas al Senado y la Cámara de Diputados. 

La práctica totalidad de los sondeos otorgaban a Jara más del 30 % de los sufragios en la primera vuelta, lo que hacía albergar a sus partidarios la esperanza de continuar el trabajo inacabado del presidente Gabriel Boric. 

<p>Jeannette Jara, candidata presidencial de la coalición izquierdista gobernante y miembro del Partido Comunista, observa mientras se dirige a sus seguidores tras los primeros resultados de las elecciones presidenciales, en Santiago de Chile, el 16 de noviembre de 2025 - REUTERS/ PABLO SANHUEZA </p>
Jeannette Jara, candidata presidencial de la coalición izquierdista gobernante y miembro del Partido Comunista, observa mientras se dirige a sus seguidores tras los primeros resultados de las elecciones presidenciales, en Santiago de Chile, el 16 de noviembre de 2025 - REUTERS/ PABLO SANHUEZA 

Pese a ser la más votada, la candidata comunista consiguió solo el 26,8 % de los sufragios, frente al 23,96 % de Kast. Eliminados los otros seis candidatos en liza, el trasvase de votos en la segunda vuelta, en un país donde votar es obligatorio, concede todas las posibilidades al candidato no solo del Partido Republicano, sino también de la alianza conservadora Cambio por Chile. Salvo sorpresa mayúscula, los que han mostrado sus preferencias por Johannes Kaiser, Evelyn Matthei o Franco Parisi, que representan todas las demás versiones de la derecha, lo harán en segunda vuelta por Kast. 

A punto de cumplir los 60 años, José Antonio Kast Rist, hijo de un soldado de la Wermacht, que sobrevivió a la II Guerra Mundial y emigró a Chile, mantiene un discurso muy próximo al de Donald Trump, especialmente en lo relativo a la seguridad y la inmigración ilegal. La población es especialmente sensible respecto de la primera. Chile ha alardeado durante mucho tiempo de ser el país más seguro de Iberoamérica. Pero, durante los cuatro años de la Presidencia de Boric la tasa de homicidios por 100.000 habitantes ha pasado de 2,5 a 6, casi tres veces más, mientras que los secuestros, un delito que era desconocido en Chile, se han incrementado en un 76 % hasta los 868 casos. Kast culpa en gran parte a la inmigración ilegal de ese aumento de la criminalidad, lo que apunta especialmente a los casi 350.000 inmigrantes venezolanos. A su juicio, en esa oleada de inmigrantes se han colado bandas de delincuentes como el denominado Tren de Aragua, a los que se atribuye otra modalidad criminal: los asesinatos por encargo, también desconocidos en Chile hasta hace apenas un lustro. 

En la estela de Donald Trump, pero apoyado asimismo por los partidos de la oposición conservadora, José Antonio Kast promete que, con él en el poder habrá expulsiones masivas, impermeabilización de las fronteras, sin descartar la construcción de un muro semejante al que Trump ha edificado con México, así como un aumento de la potencia de fuego policial, acompañado del despliegue del ejército en las zonas consideradas más críticas. 

<p>El presidente de Chile, Gabriel Boric - REUTERS/ ADRIANO MACHADO </p>
El presidente de Chile, Gabriel Boric - REUTERS/ ADRIANO MACHADO 

Johannes Kaiser, el otro candidato de orígenes también germanos, quería incluso mayor dureza, preconizando incluso el envío de los indocumentados que delincan a la megacárcel erigida por el presidente salvadoreño Nayib Bukele. 

La candidata comunista, que finalmente se enfrentará a Kast, no ha tenido más remedio que entrar en este debate, prometiendo controles más estrictos a la inmigración, añadiendo de paso que no descuidaría “la otra seguridad, la de que los chilenos puedan llegar a fin de mes”, promesa que solo convence a los más acérrimos, habida cuenta de una inflación acumulada del 29,4 % en todo el mandato del presidente Boric, que ha golpeado con especial dureza a las clases más desfavorecidas y ha asestado un golpe brutal a la antaño floreciente clase media chilena. . 

Habida cuenta de los resultados electorales de Bolivia y Argentina, de marcada tendencia a la derecha, los comicios chilenos la acentúan, lo que también sirve de aviso para las elecciones de Colombia y Brasil, que habrán de celebrarse en 2026. 

De momento, Chile ya ha iniciado la campaña electoral para la segunda vuelta. “No dejen que el miedo endurezca su corazón”, es el mensaje de Jeannette Jara.  “Vamos a reconstruir el país después del nefasto gobierno de la izquierda”, arguye Kast. ¿Y los sondeos? De momento, 56 -44 % a favor de la derecha.