CaixaForum presenta Alvar Aalto 1898-1976. Arquitectura orgánica, arte y diseño

Natalia González Velázquez

Pie de foto: Alvar Aalto en una foto de archivo

El director del Vitra Design Museum, Marc Zehntner y el director del Área de Cultura de la Fundación Bancaria "la Caixa", Ignasi Miró, han inaugurado en CaixaForum Madrid Alvar Aalto 1898-1976. Arquitectura orgánica, arte y diseño, la retrospectiva más completa dedicada en nuestro país al arquitecto y diseñador finlandés.

La muestra forma parte de la programación expositiva plenamente consolidada de la Obra Social ”la Caixa” en torno a la arquitectura, que, más allá de una aproximación a estilos y periodos históricos concretos, ofrece al visitante una visión global que permita entender mejor la función de la arquitectura en el mundo que nos rodea. Entre las exposiciones programadas, destacan las dedicadas a grandes figuras como Mies van der Rohe, Le Corbusier, Andrea Palladio o Richard Rogers, y proyectos colectivos como Construir la revolución. Arte y arquitectura en Rusia 1915-1935 y Torres y rascacielos. De Babel a Dubái.

Ahora, CaixaForum Madrid acoge la exposición Alvar Aalto 1898-1976. Arquitectura orgánica, arte y diseño, una amplia panorámica de la vida y la producción de Alvar Aalto (Kuortane, Finlandia, 1898 - Helsinki, Finlandia, 1976). Organizada por el Vitra Design Museum  y el Museo Alvar Aalto con la colaboración de la Obra Social ”la Caixa”, la muestra  repasa la vida del arquitecto finlandés y da a conocer todas las dimensiones de su proceso artístico, a partir de 350 piezas que incluyen maquetas históricas, dibujos originales, muebles, lámparas y objetos de cristal, así como obras de otros artistas de relieve, entre ellos Alexander Calder y Jean Arp.

La exposición incluye los edificios y los diseños más representativos de Aalto, pero también proyectos menos conocidos y que nunca se llegaron a materializar. La muestra se completa con la obra del artista alemán Armin Linke, que recibió el encargo de producir nuevas fotografías y películas de determinados edificios. Las piezas de Linke aparecen por todo el recorrido expositivo, entablando un diálogo con el material histórico y de archivo del Vitra Design Museum y el Museo Alvar Aalto, así como otros prestadores internacionales.

Alvar Aalto 1898-1976. Arquitectura orgánica, arte y diseño plantea un nuevo análisis, más contemporáneo, de la obra del arquitecto. Aunque las exposiciones y publicaciones precedentes han considerado el lenguaje arquitectónico orgánico de Aalto como una derivación directa de la naturaleza y el paisaje finlandeses, la exposición de CaixaForum Madrid muestra cómo la afinidad de Aalto con la forma orgánica surgió por mediación de un estrecho diálogo con muchos artistas de su época, como László Moholy-Nagy, Jean Arp, Alexander Calder y Fernand Léger.

A lo largo de la muestra, obras de estos y otros artistas se yuxtaponen a diseños y edificios del finlandés, a fin de ilustrar su importancia como figura insigne de la vanguardia artística y arquitectónica internacional a partir de la década de 1920. Aalto fue el arquitecto finlandés más importante de su generación, y un gran exponente de una modernidad orientada hacia el humanismo. Sus edificios, como el Sanatorio de Paimio para tuberculosos, la Biblioteca de Viipuri (Víborg) o la Villa Mairea, encarnan la combinación magistral y orgánica de volumen, materiales y luz.

Con sus sillas de madera laminada, Aalto se convirtió en uno de los diseñadores más célebres del siglo xx. A lo largo de cincuenta años, Aalto planificó en torno a quinientos edificios y proyectos, la mayoría de ellos en Finlandia, aunque también casi un centenar en otros dieciocho países. Entre sus proyectos se cuentan edificios oficiales destinados a usos culturales, casas privadas, pabellones de exposición, y también instalaciones industriales, edificios de oficinas, adosados y casas prefabricadas. Muchos de sus edificios son Gesamtkunstwerke, u «obras de arte totales», para las cuales Aalto diseñó mobiliario, lámparas, tejidos e incluso materiales de construcción.

Aalto concebía y diseñaba proyectos pensando en las personas como elemento central, lo cual, para él, implicaba que había que tener en cuenta nuestra forma de percibir el entorno. En sus proyectos, la vista y el oído, sutilmente orientados mediante la coreografía de espacios y luces, desempeñaban un papel importante, pero también era relevante el tacto de los materiales y las “superficies de uso”. Para sus habitantes o usuarios, las  construcciones de Aalto se convertían, así, en una especie de segunda naturaleza.

Su prolífica carrera abarca desde principios de los años veinte hasta los años setenta, engloba más de 400 edificios y docenas de muebles, objetos de cristal y lámparas, y culminó con encargos a gran escala, como el Palacio de Congresos y Conciertos Finlandia en Helsinki (1975), finalizado apenas un año antes de su muerte, y la Ópera de Essen, que se terminó póstumamente en 1988.

El finlandés realizó dos viajes en 1951 a España para pronunciar conferencias en Barcelona y Madrid. Conoció la obra de Gaudí y visitó El Escorial, símbolo de la arquitectura oficial. Regresó en noviembre y emprendió una ruta por Andalucía y el norte de Marruecos. En Granada, visitó la Alhambra (“un estímulo arquitectónico”). El contacto de Aalto con los jóvenes arquitectos del país fue trascendental para la fundación del Grupo R, en Barcelona, en agosto de 1951, así como para la redacción del Manifiesto de la Alhambra, en Madrid, en 1953, que recuperaba el espíritu del Movimiento Moderno en España para proyectarlo hacia el futuro.

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