La crisis afecta en lo institucional y en lo deportivo

El Barça atraviesa una de las peores crisis de su historia, ¿podrá revertirla?

Joan Laporta
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El FC Barcelona cruza por una situación complicada que abarca lo deportivo, lo económico y lo institucional que no había enfrentado nunca antes. La llegada de Xavi Hernández se supuso que daría la vuelta a las circunstancias, sin embargo, esto no ha sido posible por varios puntos clave que analizaremos a continuación, teniendo en cuenta los últimos resultados en vivo de La Liga.

  1. La crisis que atraviesa la institución
  2. La crisis económica
  3. Crisis en la plantilla y en el estilo de juego

La crisis que atraviesa la institución

Es evidente que el liderazgo de Joan Laporta ha fallado en prácticamente todos los rubros de la administración directiva. La promesa de recuperar la grandeza del club está más lejos de concretarse que nunca. Son varios los frentes que ha tenido que enfrentar, como la salida de Messi, la renovación de Xavi, la relación con LaLiga y el CSD, la negociación con los jugadores, la auditoría del Barçagate, el juicio del caso Neymar o la adhesión a la Superliga. 

A pesar de sus mensajes optimistas y esperanzadores, su credibilidad está puesta en duda, con cuestionamientos sobre su gestión de la plantilla o sobre sus decisiones, pero destacan su falta de transparencia y por su tendencia a echar la culpa a la anterior junta directiva. 

La crisis económica

Con una situación financiera preocupante y a pesar de la llegada de nuevos inversores, el club azulgrana está en quiebra técnica, incapaz de hacer frente siquiera a las nóminas de sus jugadores, por lo que ha tenido que pedir préstamos y renegociar los contratos con tal de no entrar al concurso de acreedores. 

Todo esto limita la capacidad que tiene el club de gestionar sus actividades, principalmente porque no tiene cómo fichar nuevos jugadores o renovar a los actuales, obligándose entonces a vender algunos de sus más valiosos activos, como Messi. Además, enfrenta los problemas de no cumplir los ratios financieros que exige LaLiga, y que no le permite inscribir a algunos de sus fichajes porque lo han obligado a reducir su masa salarial por debajo del 70% de sus ingresos. 

Crisis en la plantilla y en el estilo de juego

Actualmente, el Barça no cuenta con una plantilla que ofrezca competitividad al nivel de exigencia que debe enfrentar. Salvo la contratación de İlkay Gündoğan, por el que no tuvieron que pagar nada al Manchester City, el cuadro culé tiene una defensa muy deficiente que no ha sabido hacerse fuerte, además de una delantera que no ha rendido los resultados esperados debido a lesiones y a la falta de nivel de Lewandowski, quien era la esperanza de Xavi. 

Hay que decirlo, el medio campo parece ser la parte más potente del equipo, pero las lesiones una vez más han afectado la continuidad de los jugadores titulares. 

A esto hay que sumarle que la promesa de recuperar el ADN del Barça está muy lejos de concretarse, porque el equipo no tiene la posesión del balón, no ejerce una eficaz presión alta, falta la combinación que le daba verticalidad. La filosofía de Xavi sigue sin ser entendida por los jugadores, haciendo que todo parezca improvisado en la cancha. 
De ser un referente, se han convertido en un equipo lento, sin profundidad, totalmente previsible, que no tiene más opción que hacer un juego horizontal sin sentido en busca de no perder el balón y sufrir con los ataques de prácticamente cualquier rival. 

El futuro del FC Barcelona se pronostica oscuro a menos que consiga hacer algo más en LaLiga o en la Champions, aunque las esperanzas de conseguirlo cada vez son menores por parte de toda su gran afición. 

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