Los efectos de la intervención de EE. UU. en Venezuela: el precio del petróleo se mantiene y los metales preciosos suben

El impacto de los acontecimientos de Venezuela ha sido muy limitado en el mercado del petróleo, mientras que los metales preciosos siguen ejerciendo de valor refugio

Barriles de petróleo - PHOTO/PIXABAY
Barriles de petróleo - PHOTO/PIXABAY
  1. Mercado estable
  2. Reunión sobre Venezuela
  3. El oro, refugio ante la inestabilidad geopolítica
  4. La plata, disparada por la IA
  5. Platino y paladio pierden fuelle

Casi una semana después de la operación de Estados Unidos que culminó con la detención del presidente del Gobierno de Venezuela, Nicolás Maduro, y de su esposa, se mantiene la estabilidad que caracterizó al mercado del petróleo en los días inmediatamente posteriores.

En un primer momento, se especuló con que la intervención de la madrugada del 3 de enero podría supone un terremoto en el mercado internacional del petróleo y disparar los precios del crudo. Sin embargo, el mensaje de tranquilidad lanzado por la OPEP en su reunión de comienzos de enero y la evolución del mercado en los días posteriores ha descartado esa posibilidad.

OPEP - REUTERS/DADO RUVIC
OPEP - REUTERS/DADO RUVIC

Mercado estable

Durante la sesión del pasado viernes, 9 de enero, el precio del barril Brent cotizaba por encima de los 62,7 dólares, un 1,15 % más que en la sesión anterior, mientras que el barril de West Texas Intermediate lo hacía a 58,41 dólares, con una subida del 1,13 %.

La tranquilidad que ha caracterizado al mercado del petróleo durante la última semana pone de relieve el limitado impacto que las cifras de exportaciones de petróleo venezolano tienen en el mercado internacional.

Según un análisis de Peter Kinsella, jefe global de estrategia de divisas de la banca privada suiza UBP, los eventos de Venezuela tendrán implicaciones relevantes para el mercado del petróleo a medio plazo, ya que el control por parte de Estados Unidos de las exportaciones venezolanas podría obligar a los mercados receptores como China o Cuba a buscar fuentes alternativas de suministro.

En opinión del analista de UBP, el impacto no será sustancial en el mercado global del petróleo, ya que las sanciones de Estados Unidos redujeron las exportaciones de Venezuela a un millón de barriles diarios, en un mercado que muestra un excedente de 1,4 millones de barriles diarios, que podría crecer hasta los dos millones para el segundo trimestre de 2026.

<p>El logotipo de la petrolera estatal venezolana PDVSA se ve en la sede de PDVSA, en Caracas, Venezuela, el 14 de mayo de 2025 - REUTERS/ LEONARDO FERNÁNDEZ </p>
El logotipo de la petrolera estatal venezolana PDVSA se ve en la sede de PDVSA, en Caracas, Venezuela, el 14 de mayo de 2025 - REUTERS/ LEONARDO FERNÁNDEZ 

Reunión sobre Venezuela

En cualquier caso, habrá que ver la evolución de los precios del petróleo durante los próximos días, tras la reunión mantenida el pasado viernes, 9 de enero, en la Casa Blanca entre el presidente Trump y los responsables de las compañías petroleras con intereses en Venezuela, entre las que se encuentra la española Repsol.

La compañía que preside Antonio Brufau quiere obtener una autorización del Gobierno de Estados Unidos que le permita reanudar las exportaciones de crudo de Venezuela que quedaron interrumpidas en marzo del año pasado, cuando le fue revocada la licencia por parte de la Administración estadounidense.

Según ha apuntado el secretario de Energía estadounidense, Chris Wright, en una reciente entrevista, en los próximos meses asistiremos a una expansión de las actividades de compañías petroleras estadounidenses como Chevron, ExxonMobile y otras en Venezuela, para contribuir al desarrollo de la industria petrolífera del país. Repsol espera también tener un papel en la nueva industria petrolera venezolana.

Donald Trump, habla mientras el secretario de Estado, Marco Rubio, y el secretario de Defensa, Pete Hegseth, observan durante una rueda de prensa tras un ataque estadounidense contra Venezuela, desde el club Mar-a-Lago de Trump en Palm Beach, Florida, Estados Unidos, el 3 de enero de 2026 - REUTERS/ JONATHAN ERNST</p>
Donald Trump, habla mientras el secretario de Estado, Marco Rubio, y el secretario de Defensa, Pete Hegseth, observan durante una rueda de prensa tras un ataque estadounidense contra Venezuela, desde el club Mar-a-Lago de Trump en Palm Beach, Florida, Estados Unidos, el 3 de enero de 2026 - REUTERS/ JONATHAN ERNST
 

El oro, refugio ante la inestabilidad geopolítica

Si el mercado del petróleo ha reaccionado con indiferencia a los acontecimientos de Venezuela, no se puede decir lo mismo de los metales preciosos, que han puesto de relieve su condición de activo refugio en tiempos de inestabilidad geopolítica.

Es cierto que los metales preciosos, en especial el oro y la plata, llevan meses batiendo sucesivamente sus récords históricos de precios, impulsados por una inestabilidad geopolítica internacional que los hace cada vez más interesantes para los inversores que buscan un activo seguro y confiable.

La detención de Nicolás Maduro ha sido un nuevo impulso a esta racha alcista, que se ha reactivado durante la última semana. Como señala en su análisis Peter Kinsella, de UBP, los acontecimientos de Venezuela dispararon el precio del oro hasta nuevos máximos, por encima de los 4.430 dólares la onza: “Este repunte es un claro recordatorio de que el oro sigue viéndose favorecido por un telón de fondo de tensiones geopolíticas y que puede subir en cualquier momento, o cuando menos se espera”.

Según este analista, los intereses cruzados de potencias como Estados Unidos, China o Irán van a provocar tensiones geopolíticas que seguirán beneficiando al metal precioso.

A fecha de cierre de este artículo, el precio del oro cotizaba a 4.432,10 dólares la onza en la London Bullion Market Association (LBMA, el mercado del oro de Londres que fija el precio del oro físico), cerca de los máximos que alcanzó en la semana de Navidad, de 4.481 dólares la onza.

El precio del metal dorado subió un 65 % durante 2025, desde los 2.708 dólares la onza del 1 de enero a los 4.328 del 31 de diciembre. Una subida que la mayor parte de analistas augura que va a continuar durante 2026, impulsada por el miedo de los inversores a los acontecimientos geopolíticos. Incluso los analistas más reacios a apostar por el oro limitan su caída hasta los 3.500 dólares la onza, muy por encima de su cotización al inicio del pasado año.

REUTERS/EDGAR SU - Lingotes de oro en la tienda Degussa en Singapur
REUTERS/EDGAR SU - Lingotes de oro en la tienda Degussa en Singapur

La plata, disparada por la IA

Por su parte, la plata también ha disparado su cotización. A fecha 9 de enero, el metal cotizaba en la LBMA a 75,21 dólares la onza, tras haber registrado el 7 de enero su techo histórico, con 78,99 dólares la onza.

Durante 2025, el precio de la plata subió alrededor de un 145 %, convirtiéndose en el metal precioso que registró una mayor revalorización interanual. En el caso de este metal, hay que tener en cuenta que no sólo se trata de un activo refugio, sino que, además, es un metal que sirve de materia prima para numerosas aplicaciones industriales. Entre ellas, algunas de crecimiento exponencial en los últimos años como la electrificación de los vehículos o la Inteligencia Artificial.

También hay que valorar que el tamaño del mercado de la plata es muy reducido en comparación con el del oro, por lo que aquél es más susceptible a oscilaciones en el precio.

Lingotes de plata
Lingotes de plata - PHOTO/ARCHIVO

Platino y paladio pierden fuelle

Por último, los otros dos metales preciosos de inversión, el platino y el paladio, mantienen también un buen nivel, pese a que su principal uso industrial (se utilizan para la fabricación de catalizadores para los vehículos con moto diésel y gasolina, respectivamente) se va a ir reduciendo cada vez más.

En concreto, el platino cotizaba el 9 de enero a 2.225 dólares la onza, cerca de su máximo histórico, de 2.268 dólares la onza, mientras que el paladio lo hacía a 1.718,5, muy lejos de los 3.061,80 que alcanzó en el mes de marzo de 2022.

En cualquier caso, los metales preciosos tradicionalmente se han considerado como un depósito de valor para tiempos de inestabilidad económica y geopolítica, una condición que se ha puesto de relieve a lo largo del año 2025 y que se espera que se mantenga durante este año.