Emiratos se establece como el principal inversor foráneo en Marruecos

Según el informe de 2024 sobre la balanza de pagos y la posición de inversión internacional elaborado por la Oficina de Cambios
Mohamed VI y Mohamed bin Zayed al-Nahyan
Mohamed VI y Mohamed bin Zayed al-Nahyan

Emiratos Árabes Unidos (EAU) se ha consolidado como el principal inversor exterior en Marruecos, según el informe de 2024 sobre la balanza de pagos y la posición de inversión internacional elaborado por la Oficina de Cambios, dependiente del Ministerio de Economía y Finanzas del reino marroquí. 

La Oficina de Cambios es la administración encargada de aplicar la reglamentación cambiaria y autorizar todos los movimientos de divisas, la apertura de cuentas en dirhams convertibles o en divisas, las transferencias al exterior, etc., por lo que se trata de una institución muy relevante en el país norteafricano.

El informe de 2024 de la Oficina de Cambios ha resaltado cómo hasta este año pasado Emiratos se ha consolidado como el principal inversor extranjero en Marruecos en términos de flujos netos de inversión directa, con 3.100 millones de dirhams marroquíes (293 millones de euros), lo que supone un crecimiento exponencial en relación incluso con el año anterior, 2023, cuando se alcanzó la cifra de los 1.900 millones de dirhams (180 millones de euros).

Estos datos colocan a Emiratos con una participación del 18,9 % en el total de flujo neto de Inversión Extranjera Directa (IED) recibido por el reino marroquí, por delante de otros inversores potentes como Alemania y China, cuyos flujos netos alcanzaron los 2.100 millones de dírhams (198 millones de euros), respectivamente, en 2024.  

El país norteafricano recibió una entrada neta de capital emiratí cifrada en 3.100 millones de dirhams marroquíes (unos 293 millones de euros), un 57,8 % más que en 2023, un crecimiento exponencial. 

2024 tuvo un gran protagonismo en cuanto a auge de la IED en Marruecos, llegando a una cifra de 16.300 millones de dírhams (1.540 millones de euros), un 52,5 % más respecto al año anterior. 

Este crecimiento se explica tanto por un aumento del 10,2 % en los ingresos por IED (que alcanzaron los 43.800 millones de dirhams, que son unos 4.140 millones de euros) como por una disminución del 5,3 % en el gasto asociado, que se redujo a 27.500 millones de dirhams (2.600 millones de euros). 

La mejora del saldo neto, que tuvo un ingreso de 5.600 millones de dírhams (530 millones de euros) en comparación con 2023, también resulta de un repunte espectacular en los instrumentos de deuda, cuyo flujo neto aumentó de 1.900 a 7.200 millones de dírhams (680 millones de euros), así como de un aumento en los valores de renta variable a 7.000 millones de dírhams (+14,9 %). Por el contrario, las ganancias reinvertidas disminuyeron ligeramente hasta los 2.100 millones de dirhams (198 millones de euros).

En el mapa inversor de Marruecos han tomado gran relevancia los socios no europeos, en particular de los países del Golfo y de Asia. Aquí destaca Emiratos con una importante participación en sectores como el inmobiliario y el industrial, con gran protagonismo del sector de las energías renovables. De hecho, un consorcio formado por el Fondo de Inversión Mohamed VI, TAQA Marruecos y NAREVA ha firmado tres memorandos de entendimiento con el Gobierno marroquí y la ONEE para el desarrollo de nuevas infraestructuras de transmisión de agua y electricidad, de desarrollo de infraestructuras de desalinización de agua de mar y de producción de electricidad a partir de fuentes renovables y gas natural.

Marruecos sigue teniendo un gran atractivo para atraer inversiones directas procedentes del extranjero, con estrategias como la Nueva Carta de Inversiones promocionada por el rey Mohamed VI, que prevé importantes ayudas económicas directas para atraer empresas y negocios, relevantes exenciones financieras y facilitación y automatización de procesos administrativos para agilizar trámites.