Los ingresos petroleros de Rusia se desploman a niveles de 2022
Los ingresos de Rusia por las exportaciones de petróleo y derivados cayeron en noviembre a su nivel más bajo desde el inicio de la guerra en Ucrania en febrero de 2022
- Consecuencias económicas de la guerra en Rusia
- Impacto de la devaluación del rublo y la inflación
- Caída de las exportaciones de energía rusa
- Efectos en el precio del barril de petróleo
- Exportaciones indirectas y su influencia en Europa
Consecuencias económicas de la guerra en Rusia
Las consecuencias de la guerra para Rusia están saliendo a la luz. Tras más de tres años de conflicto, las fuentes de ingresos rusas derivadas de los hidrocarburos se están comprimiendo y retrotrayéndose a los niveles de 2022 y durante la pandemia del Covid-19.
A pesar de que Europa ha mantenido las compras directas a Rusia, aunque poco a poco se reducen, e indirectas a través de países satélite como Kazajistán, Georgia o la imprescindible Turquía, los bloques de sanciones y la continuidad del conflicto están mellando la economía rusa.
Impacto de la devaluación del rublo y la inflación
Con un rublo totalmente devaluado, un gasto en Defensa desproporcionado y la aparición de la inflación como un elemento asentado en la economía, los problemas para Vladimir Putin son cada vez mayores.
En este contexto, la Agencia Internacional de la Energía (IEA) afirmó en su último informe que las exportaciones de crudo y demás productos derivados cayeron de nuevo en noviembre, acumulando tres meses consecutivos de caídas. Las amenazas de Trump a los socios rusos –India y China quienes compran 84 % del total del petróleo ruso– de aumentar los aranceles si se mantenían las compras han surgido el efecto esperado por la Casa Blanca.
Caída de las exportaciones de energía rusa
Para la economía rusa, bastante diversificada, el sector energético es, junto con el de otras materias primas, el área que soportaba todo el coste de la guerra. Sin embargo, los ataques ucranianos a infraestructuras energéticas, misma táctica que usan los rusos en las regiones del Frente de combate ucraniano, están mermando aún más la producción del país.
En paralelo, Estados Unidos aumentó la presión. Más allá de la imposición de aranceles, Trump ha iniciado una fuerte campaña de sanciones contra las principales petroleras rusas: Rosneft y Lukoil.
Presión internacional y sanciones
Según cifras publicadas en el último informe de la Agencia Internacional de la Energía (IEA), la caída de los ingresos petroleros rusos rozó los 11.000 millones de dólares, o lo que es lo mismo, un 35 % menos que en noviembre de 2024. Unas cifras que no representan ni el 10 % de lo que exportaba Rusia antes incluso de la invasión de Crimea, y no llegan ni al 45 % de lo que se exportaba, de media, entre los años 2015 y 2019.
Si ponemos las cifras en términos de barriles, el sector energético ruso ha dejado de exportar más de 400.000 barriles de petróleo por día, el equivalente a casi 7 millones de barriles menos. Si comparamos con las cifras del pasado mes de octubre, Rusia ha dejado de ingresar por un equivalente a más de 190.000 barriles por día.
Datos de ingresos y exportaciones petroleras
Aunque noviembre fue un mes flojo, los datos no apuntan a un desplome continuo. La IEA situó los ingresos petroleros de Rusia en 1.097 millones de dólares en noviembre de 2025, pero en otros meses del mismo año las cifras fueron bastante más altas: 15.800 millones en enero, alrededor de 13.500 millones en agosto y unos 13.400 millones en septiembre.
Si se mira el conjunto del año, las estimaciones del KSE Institute colocan los ingresos totales de 2025 en torno a 155.000 millones de dólares, muy lejos de los 189.000 millones de 2024 o de los 185.000 millones de 2023.
Efectos en el precio del barril de petróleo
La primera consecuencia de esto es el precio del barril. En noviembre la cotización del barril bajó 8,2 dólares situándose por debajo de los 44 dólares. A pesar de que la caída del precio del barril de petróleo suele indicar una bajada de la inflación, en este caso, debido a la marginación rusa del sistema bancario internacional, los efectos del aumento de los precios son mucho más notable.
Exportaciones indirectas y su influencia en Europa
Estas cifras, aunque oficiales, no incluyen varias métricas importantes. Rusia, como hemos señalado anteriormente, exporta petróleo a países que lo manipulan y lo venden a Europa. Estas acciones son las que explican el por qué la Unión Europea ha aumentado en más de 242.000 barriles diarios (un 130 % más que antes del conflicto) la exportación de petróleo de la India –quien compra en torno al 40 % del total de petróleo ruso–, o a Turquía quien recibe el 26 % del total del diésel generado por Rusia.
Tampoco incluyen las cifras del gas refinado que reciben países del este de Europa como Hungría y Eslovaquia, quienes abiertamente, han confirmado la compra de gas ruso a través del gasoducto Druzhba.
Todos estos factores, en conjunto, sitúan a Europa como un bloque que, oficialmente, compra el 6 % de la energía rusa, pero que en realidad está adquiriendo cerca del 28 % del total.
¿Qué ha precipitado esa situación? Una pérdida de potestad de la UE en el mundo. Las contradicciones de las políticas europeas están provocando la pérdida de poder e influencia. Unos hechos que se están viendo en la posición en los planes de paz, tanto en Ucrania, como en Gaza.
