Gustavo de Arístegui: Análisis geopolítico 18 de diciembre

A continuación, se presenta el análisis de la actualidad global, estructurado en temas clave para una comprensión clara y directa, seguido de un resumen de la cobertura en los principales medios de comunicación
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  1. Introducción
  2. La “cumbre de los activos rusos”: la UE discute usar fondos congelados para sostener a Ucrania (2026–27)
  3. La guerra de intimidación del GRU: presión rusa sobre Bélgica y Euroclear
  4. Ucrania resiste y reconfigura su posición militar: Pokrovsk y la lógica del desgaste
  5. El “bloqueo” petrolero de Trump contra Venezuela: escalada de máxima presión
  6. El mercado petrolero el alerta roja: volatilidad y oportunidad para el fracking
  7. Trump: discurso de ayer y retorno del “Estado fuerte” (fronteras, energía y seguridad)
  8. El Congreso aprueba un mastodonte de defensa (NDAA): Ucrania y Venezuela entran en la ley pese a fricciones políticas
  9. El eje energético anti-iraní: el acuerdo Israel–Egipto (≈35.000 millones) y el gas como arquitectura regional
  10. Europa y Mercosur: agricultores alzan la voz, Bruselas forcejea con salvaguardas
  11. China acelera su “Proyecto Manhattan” de chips: litografía EUV, Huawei y el fin de la ingenuidad
  12. Rack de Medios
  13. Comentario editorial

Introducción

La jornada deja un patrón nítido: la coerción económica vuelve a ser política exterior en estado puro, y la tecnología ha alcanzado, sin metáforas, rango de arma estratégica. En Washington, la Administración Trump endurece su pulso contra el narcoestado chavista con el bloqueo (blockade, bloqueo) de petroleros sancionados, y acompasa ese gesto con un discurso de país en clave de seguridad, control fronterizo y energía. 

En Bruselas, la cumbre de la UE entra en su fase decisiva: la pregunta ya no es si apoyar a Ucrania, sino cómo financiarla sin suicidarse jurídicamente y sin regalar al Kremlin un precedente para dinamitar la confianza en el euro. El debate sobre los activos rusos congelados se convierte así en un examen de madurez geopolítica europea. 

Y en paralelo, Pekín acelera su “Proyecto Manhattan” de chips, es decir, el intento de romper el monopolio occidental en litografía EUV: si China reduce esa dependencia, cambia el equilibrio de poder en IA, defensa e industria. 

La “cumbre de los activos rusos”: la UE discute usar fondos congelados para sostener a Ucrania (2026–27)

Hechos

Los líderes de la UE debaten un mecanismo para financiar a Ucrania con un gran préstamo apoyado en activos rusos inmovilizados. La cifra central hoy es ≈210.000 millones de euros en activos soberanos rusos inmovilizados en la UE, con la mayor concentración en Bélgica, en Euroclear (en el entorno de ≈185.000–194.000 millones según corte y metodología). 

La propuesta que circula con más fuerza es un “préstamo de reparaciones” a Ucrania del orden de ≈90.000 millones de euros para 2026–27, respaldado por esos activos. Bélgica exige blindaje legal y reparto de riesgos; y hay reticencias políticas abiertas en Hungría y Eslovaquia, que mantienen una afinidad operativa con Moscú. 
Sobre los fondos privados, la cifra verificable y documentada a nivel UE es ≈28.000 millones de euros en activos privados rusos congelados (no soberanos). Otras estimaciones más altas suelen mezclar jurisdicciones o categorías, pero la referencia sólida aquí es la del Parlamento Europeo. 

Implicaciones

Europa está ante su dilema más crudo: o convierte el inmovilizado ruso en palanca estratégica, o acepta un futuro de dependencia política. El obstáculo no es técnico; es político-jurídico. Bélgica y Luxemburgo temen convertirse en el “pararrayos” de la represalia rusa: demandas, contramedidas, congelación de activos occidentales, sabotaje reputacional del sistema de compensación y liquidación europeo. 

La reticencia de Hungría y Eslovaquia tiene otro olor: no es prudencia, es cálculo ideológico y oportunismo. Y eso es corrosivo, porque Moscú no necesita vencer militarmente a la UE; le basta con fracturarla. 

Si la UE no resuelve esto, el mensaje a Kiev será devastador: “resistid, pero sin garantía”; y el mensaje a Moscú aún peor: “aguantad, porque el tiempo os favorece”. La consecuencia estratégica es clara: no se puede normalizar la anexión por la fuerza ni premiar el revisionismo territorial. 

Sede de la Comisión Europea en Bruselas - REUTERS/ YVES HERMAN
Sede de la Comisión Europea en Bruselas - REUTERS/ YVES HERMAN

La guerra de intimidación del GRU: presión rusa sobre Bélgica y Euroclear

Hechos

Servicios europeos alertan de una campaña de intimidación del GRU contra responsables belgas y ejecutivos financieros para bloquear el plan de uso de activos rusos congelados, con foco en Euroclear. Se menciona la cifra de ≈185.000 millones de euros en activos del banco central ruso alojados allí. 

Implicaciones

Esto confirma que Moscú entiende perfectamente dónde duele: la infraestructura financiera. No es sólo una guerra en trincheras; es una guerra contra los nervios del sistema europeo. Si Europa cede por miedo, abre una autopista: mañana será Euroclear; pasado, puertos, redes eléctricas, satélites o cables submarinos. La intimidación es una forma de disuasión invertida: pretende que Europa se autodisuada. 

<p>El presidente de Rusia, Vladimir Putin - REUTERS/ EVGENIA NOVOZHENINA</p>
El presidente de Rusia, Vladimir Putin - REUTERS/ EVGENIA NOVOZHENINA

Ucrania resiste y reconfigura su posición militar: Pokrovsk y la lógica del desgaste

Hechos

En el eje Pokrovsk, Kiev sostiene que ha recuperado ≈16 km² en el norte del sector, mientras Rusia insiste en avances y cercos. La dificultad rusa en combate urbano y la disputa por el control efectivo del terreno siguen abiertas. 

En paralelo, Ucrania cierra acuerdos con Alemania: se reporta un paquete de ≈1.400 millones de dólares centrado en defensa aérea, sostenimiento y producción de drones, dentro de una arquitectura de apoyo industrial creciente. 

Implicaciones

La guerra es ya un conflicto de desgaste de larga duración: vencerá quien sostenga industria de defensa, resiliencia civil y apoyo político externo. El punto atlantista es obvio: la presión militar rusa es incompatible con cualquier estabilidad europea. Y por eso, cualquier negociación tendrá que ir acompañada de garantías sólidas para Kiev, lo más cercanas posible a un “artículo 5” de la OTAN —aunque se formule con otra etiqueta—, sin convertir la ocupación en premio. 

Ciudad de Pokrovsk, en primera línea del frente, en medio del ataque de Rusia a Ucrania, en la región de Dnipropetrovsk, Ucrania, el 11 de noviembre de 2025 - PHOTO/ REUTERS
Ciudad de Pokrovsk, en primera línea del frente, en medio del ataque de Rusia a Ucrania, en la región de Dnipropetrovsk, Ucrania, el 11 de noviembre de 2025 - PHOTO/ REUTERS

El “bloqueo” petrolero de Trump contra Venezuela: escalada de máxima presión

Hechos

Los mercados y la diplomacia reaccionan al anuncio de Trump de bloquear petroleros sancionados que entren o salgan de Venezuela. Reuters subraya la incertidumbre de la aplicación práctica, pero también el precedente: incautaciones y señales operativas de coerción marítima. 

Implicaciones

La medida apunta al corazón del régimen: divisas, lealtades internas y redes de corrupción. Un narcoestado vive de caja; si se le corta la caja, se le corta la respiración. Y aquí conviene decirlo sin paños calientes: el chavismo no es “un gobierno discutible”; es una organización mafiosa que se sostiene con represión, narcotráfico y alianzas con actores criminales.

Dicho esto, hay que ejecutar con inteligencia: un bloqueo mal encuadrado puede regalarle a Maduro el papel de víctima. El bloqueo bien calibrado —legalmente y con objetivos claros— es exactamente lo contrario: el Estado democrático defendiendo el orden internacional contra un régimen criminal. 

<p>El USS Gerald R. Ford, el USS Winston S. Churchill, el USS Mahan y el USS Bainbridge de la Fuerza Aérea de los Estados Unidos, en el océano Atlántico, el 13 de noviembre de 2025 - PHOTO/ Marina de los Estados Unidos/Contramaestre de tercera clase Tajh Payne via REUTERS</p>
El USS Gerald R. Ford, el USS Winston S. Churchill, el USS Mahan y el USS Bainbridge de la Fuerza Aérea de los Estados Unidos, en el océano Atlántico, el 13 de noviembre de 2025 - PHOTO/ Marina de los Estados Unidos/Contramaestre de tercera clase Tajh Payne via REUTERS

El mercado petrolero el alerta roja: volatilidad y oportunidad para el fracking

Hechos detallados

El crudo reacciona al alza: Reuters reporta precios en torno a Brent ≈60,10 $ y WTI ≈56,38 $ en la sesión, en un entorno donde el mercado también descuenta posibles sanciones adicionales sobre Rusia si no acepta un marco de paz. 

En cierres previos, Reuters registró que el Brent y el WTI habían subido >1% tras el anuncio del bloqueo. 
Respecto a volumen, Reuters estima que el bloqueo pone en riesgo del orden de ≈600.000 barriles/día de exportaciones venezolanas, con gran parte dirigida a China (y con matices por licencias específicas). 

Implicaciones económicas

Renacimiento del shale oil (petróleo de esquisto): si la Administración apuesta por compensar oferta con producción doméstica, el bloqueo le da un argumento político perfecto para el “Drill, baby, drill” (“perfora, nene, perfora”), y para recortar trabas regulatorias bajo el paraguas de seguridad energética.

Golpe a refinerías chinas: el crudo sancionado con descuento alimenta a compradores sensibles al precio; si se encarece el acceso, el coste sube y la competitividad industrial china sufre. Es un golpe indirecto y elegante: no se sanciona a China; se encarece su suministro barato. 

Vista aérea de los contenedores de almacenamiento de petróleo cerca de la refinería Chevron Pasadena, Texas - AP/BRANDON BELL
Vista aérea de los contenedores de almacenamiento de petróleo cerca de la refinería Chevron Pasadena, Texas - AP/BRANDON BELL

Trump: discurso de ayer y retorno del “Estado fuerte” (fronteras, energía y seguridad)

Hechos

Trump pronunció un discurso en directo desde la Casa Blanca el 17 de diciembre y enmarcó su agenda en economía, inmigración y energía, culpando a la administración anterior de parte del deterioro y presentando medidas de corte securitario. 

Ese mismo día, presidió la ceremonia de “dignified transfer” (traslado digno) en Dover por los estadounidenses muertos en Siria, prometiendo represalia contra el Estado Islámico. 

Implicaciones

El discurso sirve para fijar el marco: la Administración quiere que la política exterior sea extensión de seguridad interior. En términos estratégicos, eso tiene una virtud: claridad. Y un riesgo: convertir la complejidad del orden internacional en una secuencia de gestos para consumo doméstico.

La clave es si ese “Estado fuerte” se traduce en alianzas sólidas y disuasión creíble, o en episodios. La ceremonia de Dover y la promesa de represalia recuerdan algo básico: el yihadismo no se evapora; se reagrupa cuando detecta fatiga occidental. 

El presidente de Estados Unidos, Donald Trump - REUTERS/ EVELYN HOCKSTEIN
El presidente de Estados Unidos, Donald Trump - REUTERS/ EVELYN HOCKSTEIN

El Congreso aprueba un mastodonte de defensa (NDAA): Ucrania y Venezuela entran en la ley pese a fricciones políticas

Hechos

El Senado aprueba un proyecto de defensa de ≈901.000 millones de dólares para el ejercicio fiscal 2026, con disposiciones como ≈800 millones para Ucrania, apoyo báltico y límites a reducciones de fuerzas en Europa. 

Implicaciones

La lectura geopolítica es simple: incluso cuando el Ejecutivo quiere modular, el Legislativo ancla compromisos. Esto no es sólo contabilidad militar; es señal a aliados y adversarios. Para Europa, es un aviso: la ayuda estadounidense puede variar en intensidad, pero el eje atlántico no ha muerto; lo que exige es corresponsabilidad europea. 

Edificio del Capitolio de Estados Unidos en Washington - REUTERS/ JOSÉ LUIS GONZÁLEZ
Edificio del Capitolio de Estados Unidos en Washington - REUTERS/ JOSÉ LUIS GONZÁLEZ

El eje energético anti-iraní: el acuerdo Israel–Egipto (≈35.000 millones) y el gas como arquitectura regional

Hechos detallados

Israel y Egipto avanzan hacia un acuerdo de exportación de gas de ≈35.000 millones de dólares, con flujo desde Leviathan hacia plantas egipcias de licuefacción hasta 2040. 

Implicaciones estratégicas

Consolidación física de los Acuerdos de Abraham: la interdependencia energética crea costes altísimos para la ruptura, aunque El Cairo mantenga una retórica áspera sobre Gaza. La economía manda cuando la caja aprieta.

Seguridad energética europea: parte de ese gas terminará en Europa. Israel se consolida como activo estratégico para Occidente también en energía, lo que incrementa su margen político frente a críticas europeas que a veces pecan de moralismo selectivo y poca geoestrategia. 

Un buque cisterna de gas natural licuado (GNL) es remolcado hacia una central térmica en Futtsu, al este de Tokio, Japón 13 de noviembre de 2017 - REUTERS/ISSEI KATO
Un buque cisterna de gas natural licuado (GNL) - REUTERS/ISSEI KATO

Europa y Mercosur: agricultores alzan la voz, Bruselas forcejea con salvaguardas

Hechos

The Economist subraya el choque político: agricultores europeos desafían el acuerdo Mercosur. 

En paralelo, Reuters detalla cómo la UE intenta salvar el pacto reforzando protecciones agrícolas y salvaguardas, en respuesta a la presión social y parlamentaria. 

Implicaciones

La UE quiere ser potencia comercial, pero no puede serlo contra sus propios productores. El problema no es “ser pro o anti Mercosur”; el problema es evitar que el campo sea el pagano habitual de un proyecto europeo que predica transición y competitividad mientras deja a sectores enteros a merced de importaciones sin simetría normativa. Si Bruselas impone el acuerdo “a cuchillo”, alimenta populismos; si lo bloquea sin alternativa, regala espacio a China en Iberoamérica. La salida digna exige salvaguardas reales, trazabilidad y reciprocidad, no cosmética. 

<p>El comisario europeo de Comercio, Maros Sefcovic - REUTERS/ YVES HERMAN</p>
El comisario europeo de Comercio, Maros Sefcovic - REUTERS/ YVES HERMAN

China acelera su “Proyecto Manhattan” de chips: litografía EUV, Huawei y el fin de la ingenuidad

Hechos

Reuters describe el programa chino (2019–2025) para desarrollar capacidades domésticas en litografía de ultravioleta extremo (EUV), con un prototipo operativo en 2025 que logra generar luz EUV, aunque aún sin producir chips avanzados comparables a los occidentales. Participan exingenieros, institutos y coordinación estatal con Huawei como actor central. 

Implicaciones

Aquí no hay romanticismo tecnológico; hay Estado, disciplina y objetivo. Si China logra EUV doméstico, aunque llegue tarde, reduce la eficacia de los controles de exportación y acorta la distancia en IA militar, vigilancia y guerra electrónica. Occidente debe abandonar la complacencia: el monopolio tecnológico no es eterno. Europa, en particular, debe dejar de actuar como si la soberanía industrial fuera un capricho francés y asumir que es seguridad nacional. 

<p>Personas visitan un stand de Huawei durante la Conferencia Mundial de Inteligencia Artificial en Shanghái, China, el 26 de julio de 2025 - REUTERS/ GO NAKAMURA </p>
Personas visitan un stand de Huawei durante la Conferencia Mundial de Inteligencia Artificial en Shanghái, China, el 26 de julio de 2025 - REUTERS/ GO NAKAMURA 

Rack de Medios

  • The Economist (World in Brief): fija el relato macro: presión sobre Venezuela, tensión europea para financiar Ucrania y contestación agrícola al Mercosur. 
  • Reuters: aporta los detalles operativos y cuantitativos (EUV chino, precios del crudo, cifras del inmovilizado ruso, NDAA y arquitectura de financiación europea). 
  • AP y Guardian: enfatizan fricción legal y miedo a represalias rusas; además, el componente político de cohesión europea y el “cómo” más que el “qué”. 
  • Le Monde: aterriza el Mercosur en clave de tensión política interna y “estrategia al límite” de la Comisión. 

Comentario editorial

Europa vuelve a tropezar con su gran pecado: la tibieza en el momento decisivo. La UE tiene 210.000 millones inmovilizados del banco central ruso, y aun así duda como si el problema fuera contable. No lo es. El problema es moral, jurídico y estratégico a la vez: si Rusia puede invadir, destruir y luego conservar botín sin coste real, el orden europeo se convierte en una anécdota histórica. 

La prudencia legal es necesaria, pero no puede ser coartada. Bélgica y Luxemburgo no pueden cargar solos con el riesgo; eso es cierto. Pero el resto de Europa tampoco puede esconderse tras ellos. Y Hungría y Eslovaquia, con su afinidad con Moscú, no son “voz discordante”: son palanca interna del Kremlin. 

En América, la presión de Trump sobre el chavismo es coherente con una verdad incómoda: Venezuela no es un “desacuerdo político”; es un narcoestado. La mano dura contra el narcotráfico y sus estructuras estatales es defendible cuando se ejecuta con cabeza, legalidad y objetivos claros. Lo contrario —el diálogo vacío— sólo ha servido para prolongar la agonía venezolana y exportar crimen. 

Y mientras discutimos, China construye. Su “Proyecto Manhattan” de chips no es noticia tecnológica; es noticia de poder. Quien controle la base de la IA controlará la parte más decisiva de la economía y de la defensa. Occidente sólo tiene una respuesta digna: unidad, inversión, disuasión y valores, sin complejos.