Gustavo de Arístegui: Análisis geopolítico 18 de enero
- Introducción
- Rusia sostiene la campaña de desgaste contra Ucrania
- Ucrania insiste en garantías firmes de suministro militar
- Estados Unidos reafirma su presencia militar en Europa
- Gaza entra en la semana sin avances políticos
- Irán mantiene su respaldo activo a actores armados regionales
- China refuerza su presión estratégica sobre Taiwán
- Japón consolida su giro estratégico en defensa
- Energía: mercados estables, pero en alerta
- Venezuela continúa anclada en el inmovilismo político
- África: persistente deterioro de la seguridad en el Sahel
- Rack de medios
- Comentario Editorial
Introducción
La semana se cierra sin señales de inflexión estratégica y con la confirmación de un patrón ya consolidado: el sistema internacional opera bajo una lógica de confrontación estructural, no de crisis pasajera.
La agresión rusa contra Ucrania sigue siendo el principal foco de inestabilidad europea; Oriente Próximo permanece en una tregua frágil sin salida política visible; y Asia‑Pacífico continúa desplazándose hacia una competencia abierta impulsada por la presión china. La economía global resiste, pero lo hace sobre la base de una estabilidad condicionada por factores geopolíticos incinerators y eso puede cambiar, en las presentes circunstancias, de la noche a la mañana. Se impone la proactividad geopolítica y la prudencia inversora.
Rusia sostiene la campaña de desgaste contra Ucrania
Hechos
Fuerzas rusas mantuvieron ataques selectivos con drones y misiles contra infraestructuras críticas ucranianas.
Implicaciones
Moscú apuesta por erosionar la resiliencia a medio plazo; la defensa aérea y el apoyo occidental continuado siguen siendo determinantes.
Ucrania insiste en garantías firmes de suministro militar
Hechos
Kiev reiteró a sus socios la necesidad de calendarios claros y entregas constantes de munición y sistemas defensivos.
Implicaciones
La imprevisibilidad logística reduce la eficacia operativa; Europa debe dar prioridad a la ejecución industrial real.
Estados Unidos reafirma su presencia militar en Europa
Hechos
Autoridades estadounidenses subrayaron que el despliegue en el flanco oriental de la OTAN se mantendrá sin cambios.
Implicaciones
Mensaje inequívoco de disuasión frente a Rusia; la cohesión atlántica sigue siendo el eje de la seguridad europea.
Gaza entra en la semana sin avances políticos
Hechos
Persistió una calma operativa limitada, con ayuda humanitaria controlada y sin negociaciones sustantivas.
Implicaciones
La estabilidad es táctica y reversible; sin proceso político, el riesgo de escalada permanece elevado.
Irán mantiene su respaldo activo a actores armados regionales
Hechos
Teherán volvió a justificar públicamente la actuación de milicias aliadas en varios escenarios.
Implicaciones
La estrategia de presión indirecta continúa intacta; la contención firme y coordinada sigue siendo imprescindible.
China refuerza su presión estratégica sobre Taiwán
Hechos
Pekín combinó mensajes políticos coercitivos con presencia militar disuasoria en el entorno del Estrecho.
Implicaciones
El expansionismo chino incrementa el riesgo de error de cálculo; la disuasión aliada sigue siendo esencial.
Japón consolida su giro estratégico en defensa
Hechos
Tokio avanzó en planificación conjunta y refuerzo de capacidades defensivas con aliados regionales.
Implicaciones
Fortalecimiento del bloque democrático en Asia‑Pacífico y mayor convergencia con intereses europeos.
Energía: mercados estables, pero en alerta
Hechos
Los precios del petróleo y del gas se mantuvieron contenidos, muy sensibles a cualquier escalada geopolítica.
Implicaciones
La energía sigue siendo un vector político central con impacto directo en inflación y estabilidad social.
Venezuela continúa anclada en el inmovilismo político
Hechos
El régimen chavista no dio señales de apertura democrática ni de mejora en derechos fundamentales.
Implicaciones
El aislamiento internacional y la presión migratoria regional seguirán agravándose.
África: persistente deterioro de la seguridad en el Sahel
Hechos
Informes recientes confirmaron la expansión de grupos armados y la fragilidad de los Estados.
Implicaciones
Riesgo directo para Europa en terrorismo y migración; la pasividad estratégica tendría costes acumulativos.
Rack de medios
Agencias (Reuters, AFP, AP, DPA): cobertura continua y factual de Ucrania, energía y diplomacia, subrayando la ausencia de distensión.
Prensa anglosajona (NYT, WaPo, The Times, Telegraph, Guardian, FT, WSJ, The Economist): análisis sobre la resistencia ucraniana, la rivalidad con China y los límites de la estabilidad económica.
Medios europeos continentales (Le Monde, Le Figaro, FAZ, Die Welt, Die Zeit, Corriere): foco en la responsabilidad europea en defensa, industria militar y credibilidad estratégica.
Medios rusos (RT, TASS): narrativa de legitimación de la agresión rusa y acusación sistemática a Occidente.
Asia‑Pacífico (SCMP, Yomiuri Shimbun, Straits Times, China Daily, Tokyo Times): contraste entre inquietud regional y discurso oficial chino sobre Taiwán.
Oriente Próximo (Al Jazeera, Al Arabiya, Arab News, Haaretz, Jerusalem Post, Israel Hayom): lecturas divergentes sobre Gaza, Irán y el equilibrio regional.
América Latina (Clarín, El Mercurio, Reforma): atención al estancamiento venezolano y a sus efectos regionales.
Comentario Editorial
El domingo no trae alivio estratégico, sino confirmación de tendencias. Rusia sigue apostando por el desgaste; Irán persevera en la desestabilización por intermediarios; China avanza con ambición estructural y paciencia estratégica. En este contexto, la ambigüedad occidental no es neutral: es peligrosa.
Europa debe dar prioridad a su seguridad y a la defensa de Ucrania como una cuestión existencial. Estados Unidos mantiene con acierto una línea dura frente a agresores y frente al narcotráfico, aunque cualquier negociación con Moscú solo puede plantearse desde la fuerza, la unidad atlántica y el respeto pleno al derecho internacional, pese a quien pese. La firmeza y el respeto al derecho internacional no son incompatibles son, de hecho, hermanos gemelos. La fuerza sin respeto a la ley es matonismo geopolítico. No es la ley del más fuerte pues casi siempre quien se sale con la suya son lo. Estados paria, los estados promotores del terrorismo y los estados criminales. La superioridad moral para vencer en esta guerra que no puede ser a corto plazo es irrenunciable.
No se pueden confundir los términos: estar de acuerdo con la detención del usurpador y criminal Nicolás Maduro Moros (acción que demasiados tildaron precipitadamente de secuestrador, definición que les perseguirá siempre -no olvidemos que la operación fue la ejecución de una orden internacional de busca y captura perfectamente legal de un juez de centro-izquierda nombrado por Bill Clinton en 1992, Alvin Hellerstein) no puede ser un cheque en blanco para atropellar las reglas que, con todo sus defectos y debilidades, nos han dado 81 años de cierta estabilidad y la ausencia de un nuevo conflicto global que hubiese sido el fin de la humanidad. Es poco mérito ese….
La conclusión es clara: la estabilidad internacional no se hereda. Se defiende cada día, con firmeza, coherencia y compromiso sostenido y respeto a la ley y al derecho internacional sin renunciar nunca al legítimo uso de la fuerza cuando sea necesario y esté justificado.