A primera hora de la mañana, el ministro del Interior, Brahim Merad, ha comenzado su jornada con la toma de posesión del nuevo director general de la Seguridad Nacional, Ali Badaoui, en sustitución de Farid Zineddine Bencheikh

Argelia: gran perdedora en la guerra de los servicios de seguridad, el jefe de la Policía Nacional es destituido

Said Chengriha, jefe del Estado Mayor de Argelia - PHOTO/FILE
photo_camera Said Chengriha, jefe del Estado Mayor de Argelia - PHOTO/FILE

En nuestro artículo del 5 de enero, sobre el tema “La increíble reacción del presidente Tebboune ante el increíble viaje de un migrante en el tren de aterrizaje de un avión”, llegábamos a la conclusión de que la investigación iniciada por la Dirección General de Seguridad Interior (DGSI) sobre este asunto y la detención de 17 personas, entre ellas una quincena de policías, no era más que una “jugarreta” cuyo objetivo era el DGSN, Farid Zinedine Bencheikh. Esto se confirmó tres días después, cuando Bencheikh fue despedido.

  1. La implicación del comandante Chafik Chengriha

La decisión de destituirlo fue tomada el viernes por la noche por el Estado Mayor del Ejército. Era de esperar. El ahora exjefe de la Policía quería cruzar espadas con los servicios de seguridad del Ejército entregando al presidente de la República un dossier pesado y gravemente comprometedor contra ciertos potentados de los servicios secretos, en particular la Dirección General de Documentación y Seguridad Exterior (DGDSE), el general Djebbar Mehenna y algunos de sus colaboradores, entre ellos su jefe de gabinete, el coronel Zerguine Souaï, alias Mouâd, y el director de Investigación y Análisis (departamento encargado de la caza de opositores en el extranjero), el general Hamid Oubelaïd, alias Hocine Boulahya. 

La implicación del comandante Chafik Chengriha

Pero lo más grave de este asunto es la implicación del comandante Chafik Chengriha, hijo del jefe del Estado Mayor del Ejército, instalado en París. Otras personas, entre ellas hombres de negocios, figuran en el dossier, descubierto en el smartphone de uno de los contactos mediáticos de la DGDSE, conocido por su verdadero nombre, Saïd Bensdira, como la “rata de Londres”. Fue el smartphone de Bensdira el que desencadenó todo el asunto.

Tras haber sido golpeado en mayo por individuos encargados por un empresario chantajeado de corregirle, a “la rata de Londres” le robaron su smartphone. Una mina de información sobre las actividades de sus partidarios, dirigidos por funcionarios de la DGDSE, que planeaban a su manera la salida de Tebboune.

Unos días más tarde, el smartphone llegó a la mesa de Farid Bencheikh, director general de la Seguridad Nacional. 

Creyendo hacer lo correcto para servir al presidente de la República revelándole todos los planes urdidos contra él por la DGDSE, el jefe de Policía se dio cuenta, para su desgracia, de que el presidente no tenía poder alguno y entregó toda la información que caía en sus manos al hombre fuerte del momento, nada menos que el general Saïd Chengriha. Chengriha se dio cuenta de que su hijo estaba implicado en el suministro de información militar a la “Rata de Londres” y que además le apoyaba económicamente, y decidió tirar de la manta eliminándole sin más. Es probable que esta eliminación tenga repercusiones adversas, incluido un muy probable encarcelamiento en una prisión militar bajo la acusación ya preparada de “conspirar contra el Ejército”.

De nombre real Saïd Bensdira, “la rata de Londres” se especializó en atentados contra todos los objetivos que le indicaban sus patrocinadores, en particular figuras de la oposición y altos funcionarios del Reino de Marruecos. También se especializó en el chantaje y la extorsión a empresarios sobre los que disponía de información proporcionada por sus patrocinadores. 

Un día de mayo, “la rata de Londres”, que quería “corregir” a un empresario que se negaba a ceder a su chantaje, iba acompañado de uno de los secuaces de la DGDSE, Mohamed Aït-Iflis, alias Djahid, alias Carlos.

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