Los electores votaron para elegir a los 290 diputados del Parlamento y a los 88 miembros de la Asamblea de Expertos

Los conservadores refuerzan su control del Parlamento de Irán en unas elecciones con abstención récord

Unos coches pasan junto a un muro cubierto por una pancarta con los colores de la bandera nacional en Teherán el 3 de marzo de 2024, dos días después de que los iraníes votaran en las elecciones parlamentarias del país – PHOTO/ATTA KENARE/AFP
photo_camera Unos coches pasan junto a un muro cubierto por una pancarta con los colores de la bandera nacional en Teherán el 3 de marzo de 2024, dos días después de que los iraníes votaran en las elecciones parlamentarias del país – PHOTO/ATTA KENARE/AFP

Los conservadores reforzarán su control del Parlamento iraní, según los resultados parciales publicados este domingo de las elecciones del viernes, en las que se registró una abstención récord en los 45 años que tiene la República Islámica.

Las elecciones del viernes fueron los primeros comicios organizados desde las masivas protestas desencadenadas por la muerte en detención de la joven Mahsa Amini en 2022, arrestada por presuntamente incumplir el código de vestimenta que obliga a llevar el velo.

Los electores votaron para elegir a los 290 diputados del Parlamento y a los 88 miembros de la Asamblea de Expertos, que se encarga de nombrar al guía supremo.

La principal incógnita de esta cita electoral fue la participación pues, para el poder iraní, es una prueba de legitimidad en la escena internacional, marcada por fuertes tensiones regionales desencadenadas por la guerra en Gaza.

Según los medios oficiales, la tasa de participación rondó el 41%.

El diario reformista Shargh, la principal consecuencia de esta fuerte abstención es que el próximo Parlamento estará todavía más “en manos de los conservadores radicales” que “se beneficiaron de la reducida participación”.

Además, según algunos medios, el número de votos en blanco o nulos habría sido superior al de anteriores elecciones.

El líder supremo de Irán, el ayatolá Alí Jamenei, camina para hablar después de depositar su voto durante las elecciones parlamentarias y al órgano clerical clave en un colegio electoral en Teherán el 1 de marzo de 2024 – PHOTO/ATTA KENARE/AFP
El líder supremo de Irán, el ayatolá Alí Jamenei, camina para hablar después de depositar su voto durante las elecciones parlamentarias y al órgano clerical clave en un colegio electoral en Teherán el 1 de marzo de 2024 – PHOTO/ATTA KENARE/AFP

La principal coalición de partidos reformadores, el Frente de las Reformas, no concurrió, denunciando unas “elecciones carentes de sentido” porque numerosos de sus candidatos fueron inhabilitados.

Las cifras de participación divulgadas por los medios este domingo indican una tendencia a la baja en el país, de 85 millones de habitantes. En las últimas legislativas, organizadas al principio de la crisis de la COVID-19 en 2020, la participación fue del 42,57%.

Aun así, las autoridades manifestaron su satisfacción, asegurando que “el plan de boicot de las elecciones fomentado por los enemigos del extranjero” no funcionó.

Se trata de “una nueva derrota histórica infligida a los enemigos de Irán tras los disturbios” de 2022, afirmó el sábado el presidente, Ebrahim Raisi.

En la capital, Teherán, donde la participación fue de alrededor del 25% según algunos medios, 12 diputados elegidos el viernes pertenecen a la corriente ultraconservadora, que defiende el gobierno de Raisi.

Los candidatos más moderados fueron derrotados o tendrán que presentarse a una segunda vuelta en abril o mayo, necesaria para atribuir los escaños restantes de la capital.