Las milicias han introducido el virus en las cárceles con el objetivo de acabar con acabar con los presos políticos, según denuncian fuentes consultadas por la cadena Al-Arabiya

El drama del coronavirus en las prisiones de los hutíes de Yemen

photo_camera PHOTO/AP - Pacientes sospechosos de coronavirus en un hospital de Adén (Yemen)

La pandemia del coronavirus causa estragos en todos lugares del mundo, pero para aquellas personas que se encuentran en prisión un brote descontrolado puede suponer una gran preocupación. Hasta 18.000 personas están en cárceles de Yemen controladas por las milicias hutíes. Unas 8.000 se encuentran en centros de Sanaa y su vida está amenazada por la expansión de la COVID-19 en las instalaciones. Fuentes consultadas por la cadena Al-Arabiya han informado que las milicias han introducido a personas enfermas de coronavirus en penales de la capital con el objetivo de acabar con los opositores y los presos políticos que se encuentran cumpliendo condena.

Las fuentes también informaron que la pandemia ha estallado en tres de los principales centros de detención de Sanaa, que se produjo un mes después de que los hutíes llevasen a dos de los heridos a la reserva central de la prisión de la prisión de Habrá.

Rebeldes hutíes

La Asociación de Madres Yemenitas de Personas Secuestradas, una entidad formada por los familiares de los presos que cumplen condena en cárceles de las milicias hutíes, ha denunciado que se les han impedido hacer llegar alimentos y medicinas a las cárceles de la capital del país, según ha informado este domingo la versión digital de la cadena Al-Arabiya. Los parientes de los prisioneros en las cárceles de los hutíes han lanzado nuevas llamadas y demandas para que el enviado de la ONU a Yemen, Martin Griffiths, y la comunidad internacional soliciten la liberación inmediata de los detenidos debido al nuevo brote de coronavirus. 

Una declaración conjunta de la Organización Yemení de Prisioneros y Secuestrados, la Asociación de Madres de los Secuestrados y el Comité de Familias de los Secuestrados, recogida por Al-Arabiya, asegura lo siguiente: “Seguimos con gran preocupación y lamentamos el brote extremo que la pandemia en las cárceles de los hutíes, que están llenas de docenas de prisioneros en pésimas condiciones de salud”.

Enviado especial ONU

La declaración también denuncia que las prisiones de los hutíes carecen de las condiciones mínimas para la convivencia de las personas, que no se están siguiendo medidas de prevención contra el virus y que los malos tratos y la tortura han agravado el brote de coronavirus en los centros. Los familiares responsabilizan a los hutíes de las malas condiciones que están sufriendo los prisioneros en las instalaciones y han pedido su liberación. También han solicitado que la ONU le dé prioridad a este asunto en las próximas negociaciones de paz. 

El enviado especial de la ONU a Yemen, Martin Griffiths, pidió a las partes yemeníes, el pasado 21 de marzo, que acelerasen la liberación de todos los prisioneros y detenidos por temor a contraer el virus, subrayando la necesidad de tomar medidas para acelerar la implementación del acuerdo de intercambio de prisioneros.

Muertos COVID-19

Los hutíes no han informado de la propagación del virus en las cárceles que controlan, aunque el Ministerio de Salud ha emitido una declaración en la que reconoce la expansión del virus, pero no concreta el total de infectados ni los muertos que se han producido. Además, fuentes médicas yemeníes revelaron a Al-Arabiya este domingo, que los hutíes habían establecido centros secretos de cuarentena en Sanaa y Dhamar para los combatientes hutíes infectados por la COVID-19.

Las fuentes consultadas por Al-Arabiya han indicado que docenas de combatientes de la milicia, incluidos los comandantes de campo, se han contagiado de coronavirus en varios frentes y que han sido trasladados a centros secretos, creados especialmente para ellos. Esta información no se ha hecho pública para evitar que afecte a la moral de los combatientes y que huyan del frente.