España necesita pactos tras las elecciones municipales y autonómicas 2015

Alicia Pérez Lozano

Grandes cambios protagonizan los resultados de las elecciones del 24M. Si bien es cierto que el Partido Popular (PP) ha sido la fuerza más votada a nivel general, parece que cada vez estamos más lejos del bipartidismo. La irrupción de los nuevos partidos y plataformas ciudadanas han dado un cambio radical a los resultados electorales, lo que hace poner la vista en las generales.

El Partido Popular (PP) y Partido Socialista (PSOE) siguen siendo los más votados pero ya no se repartirán las regiones y los municipios exclusivamente entre ellos, con las excepciones de los bastiones de la izquierda y los centros de poder nacionalistas

Los protagonistas del bipartidismo tradicional tendrán que contar a partir de ahora con las diferentes visiones de partidos nuevos como Podemos o Ciudadanos, que han entrado con fuerza en el panorama político español. Dejando atrás a otros como Izquierda Unida (IU) o la formación centrista Unión, Progreso y Democracia (UPyD), desplazada por Ciudadanos.

Resultados generales

Pese al retroceso de PP y PSOE, ambos siguen siendo los más votados, con más de un 27% y 25% cuando se había escrutado el 90% de los sufragios.

El PP se mantiene como primera fuerza a nivel estatal, aunque ha perdido 10 puntos con respecto a las últimas elecciones del pasado 2011. Pese a ser el más votado en las 13 Comunidades Autónomas de 17 que tenían que votar, la formación de Mariano Rajoy pierde todas sus mayorías absolutas. Sí se impone en las comunidades de Madrid y Valencia pero dependerá de otras fuerzas para poder seguir.

En referencia al PSOE como segunda fuerza también a nivel estatal, su resultado es un retroceso de 2 puntos con respecto a cuatro años atrás. Sólo en Asturias, Canarias y Extremadura, el PSOE resultaba el más votado. Incluso podría gobernar en seis más junto a Podemos.

Para los dos partidos nuevos (Podemos y Ciudadanos) estas elecciones se traducen como un triunfo: ambos serán imprescindibles para asegurar la gobernabilidad. En este contexto, Podemos está mejor situado ya que un gran número de plazas está en disposición de sumar mayorías absolutas con el PSOE.

Si estas alianzas fueran llevadas a cabo, el PP perdería las comunidades de Aragón, Castilla-La Mancha, Extremadura, Valencia, Cantabria y Baleares. En todas ellas los socialistas junto a Podemos, y en algún caso con el apoyo de otro partido de la izquierda, conseguirían los escaños suficientes para llegar al Gobierno. El PP conservaría Castilla y León, Madrid, La Rioja y Murcia.

Por su parte, Izquierda Unida y UPyD, han quedado prácticamente fuera del acceso a la gobernabilidad, incluso por detrás de los partidos emergentes.

Autonómicas reñidas

En la Comunidad de Madrid, los escaños se disputaban entre el bloque de izquierdas y el de derechas. Al caer este último, con Cristina Cifuentes a la cabeza, la única manera de gobernar sería pactando con Ciudadanos.

En la Comunidad Valenciana la incertidumbre se fue antes. Con Alberto Fabra al frente, los populares repitieron como partido más votado, pero lejísimos de la mayoría absoluta de 50 diputados. En este caso, ni siquiera pactando con Ciudadanos se acercaría. Frente a ellos, un bloque de izquierdas integrado por PSOE, Podemos y Compromís acapararía todas las opciones.

Por su parte, Castilla-La Mancha  cambia de signo tras cuatro años de mayoría absoluta de la derecha, puesto que los socialitas, con Emiliano García Page, estarán en disposición de ocupar el palacio de Fuensalida con el respaldo de Podemos. Cospedal fue la más votada pero se quedó a un escaño de la mayoría absoluta. En su caso, no existe la opción de apoyarse en ninguna otra fuerza puesto que aquí Ciudadanos no ha logrado representación.

El Partido Nacionalista Vasco (PNV) es el ganador de las elecciones municipales y forales en Euskadi. Los nacionalistas ganan en Bizkaia y Bilbao, recuperan la alcaldía de San Sebastián y podría recuperar la Diputación Foral de Gipuzkoa, en manos de EH Bildu, y también parece claro que arrebatan al PP la Diputación de Álava.

Madrid y Barcelona, al frente de los partidos emergentes

Con la llegada de Ada Colau en Barcelona, y la falta de mayoría absoluta en Madrid para el PP, los cambios han llegado a las ‘gigantes’ ciudades españolas.

En la capital, la candidata de la plataforma apoyada por Podemos (Ahora Madrid), Manuela Carmena, resultó ser la segunda más votada (31,8%), solo por detrás de Esperanza Aguirre (PP, 34,5%). En este contexto, Carmena podría conseguir pactar con los concejales del PSOE y ser investida alcaldesa.

Mientras que en Barcelona, la coalición liderada por la activista antidesahucios Ada Colau (Barcelona en Comú, también de Podemos) fue la fuerza más votada. Incluso podría arrebatar el gobierno local a los nacionalistas conservadores de Convergencia i Unió (CiU, fuerza dominante en Cataluña de las últimas décadas) si consiguiese el apoyo de otras formaciones. “Hemos puesto el modelo de ciudad por delante. La prioridad es Barcelona y su gente”, decía Colau.

Ligero crecimiento de la participación ciudadana

Con respecto a la participación ciudadana, este año se ha elevado ligeramente desde las últimas elecciones.

Las comunidades autónomas que mayor participación han registrado son la de Cantabria con un 56,18%, Comunidad Valenciana con un 55,74%, Navarra con un 55,57%, Extremadura donde ha sido de un 55,53%, y Castilla-La Mancha con un 55,15%.

Por encima de la media nacional se han situado también La Rioja (54,80%), Castilla y León (53,13%), Aragón (52,21%), Comunidad de Madrid (52,15%), Región de Murcia (50,72%), Galicia (50,97%) y País Vasco (50,32%).

La participación ha bajado en diez comunidades: Andalucía (45,99% frente al 48,77% de 2011); Canarias (43,17% frente a un 44,83%); Cantabria (56,18% frente a un 57,24%); Castilla-La Mancha (55,15% frente a un 57,17%); Castilla y León (53,13% frente a un 54,47%); Extremadura (55,53% frente a un 57,76%); Baleares (45,71% frente a un 46,13%); La Rioja (54,80% frente a un 55,51%); Principado de Asturias (49,26% frente a un 51,27%) y en la Región de Murcia (50,72% frente a un 52,06%).

Balance sobre las futuras elecciones generales

Percibidas como un importante barómetro para medir los resultados de las próximas elecciones generales, el balance que se obtiene es algo complejo todavía. Pese a grandes cambios como la posible caída del bipartidismo, hay varios que todavía se muestran reacios a que esto ocurra. La crisis económica y los escándalos de corrupción hacían tambalearse a las dos fuerzas mayoritarias frente a las emergentes.

Lo que sí que es cierto, es que el Partido Popular, pese a haber sido la fuerza más votada, su poder político en las generales quedaría muy disminuido, pues ha perdido unos 2,5 millones de votos, más de un 10% de los apoyos respecto a los resultados obtenidos en 2011.

Frente a esta situación, el resultado sería un Congreso casi ingobernable. Siguiendo los resultados de las autonómicas y municipales, el PP perdería 66 escaños, perdiendo la mayoría, pero es que tampoco el PSOE tendría suficientes apoyos para formar Gobierno. El Congreso de los Diputados sería el más fragmentado de la Democracia (siguiendo siempre una aproximación ficticia).

Cada elección es diferente a otra, a nivel de participación, de candidatos, etc. Por lo que no nos aventuremos y esperemos a que lleguen las ansiadas elecciones para ver qué futuro le espera al país. 

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