Bagdad y varias empresas estadounidenses han firmado acuerdo de cooperación por valor de 8.000 millones de dólares

Estados Unidos se compromete a apoyar a Irak, pero le pide que controle a las milicias iraníes en el país

photo_camera PHOTO/AMEER AL MOHAMMEDAW - Soldados estadounidenses en la base aérea K1 cerca de Kirkuk, en el norte de Irak

Washington mantendrá su compromiso con Irak y continuará apoyando al país mientras se enfrente a la amenaza de Daesh. Así lo anunció en una rueda de prensa conjunta entre el secretario de Estado estadounidense, Mike Pompeo, y su homólogo iraquí, Fouas Hussein. Pompeo también pidió al Gobierno de Bagdad que intensifique sus esfuerzos para frenar a las milicias proiraníes que están desplegadas en el país.

Tras una reunión entre el secretario de Estado norteamericano y altos cargos iraquíes, Pompeo señaló que la Administración Trump mantendrá su apoyo a Bagdad para recuperar y mantener la seguridad, y la reducción de la presencia de tropas estadounidenses en el país no verá peligrar esa asistencia.

“Los grupos armados que no están bajo control total del primer ministro han obstaculizado nuestro progreso. Estos grupos deben ser reemplazados por la Policía local lo antes posible. Le aseguré a Fouas que podríamos ayudar y ayudaríamos”, dijo Pompeo.

El peligro de las milicias armadas

“Ambos estamos en la misma trinchera luchando contra Daesh y trabajaremos juntos para derrotar a los elementos terroristas”, dijo Hussein.

Pompeo aseguró que Estados Unidos no dejará de apoyar a las fuerzas de seguridad iraquíes en su intento por derrotar a Daesh y “frenar el poder de las milicias que los han aterrorizado (al pueblo iraquí) durante mucho tiempo”, pero ha pedido a Bagdad que controle a los grupos armados leales a Irán. Además, el secretario de Estado anunció que los próximos días darían a conocer los siguientes pasos con respecto a Teherán.

Washington está proporcionando alrededor de 204 millones de dólares en ayuda humanitaria adicional al pueblo iraquí, según señaló Pompeo.

Durante la conferencia de prensa en la Casa Blanca, tanto Pompeo como Hussein expresaron su esperanza de que a medida que mejore la situación de seguridad, habrá una mayor cooperación económica entre los dos países, especialmente en el sector energético. “Queremos un Irak libre de corrupción, próspero y completamente integrado en la economía global”, dijo Pompeo.

El titular de Exteriores iraquí calificó las negociaciones de “ buenas e importantes” y aseguró que el Gobierno iraquí cree en la importancia de su asociación con Estados Unidos.

Para este jueves está previsto que el primer ministro iraquí, Mustafa al-Kazemi tuviera una reunión en la Casa Blanca con Donald Trump. Justo antes de esta reunión, Irak y varias empresas estadounidenses han firmado acuerdo de cooperación y alianza por valor de más de 8.000 millones de dólares.

Incertidumbre política, social y económica

El pasado 11 de febrero, las fuerzas estadounidenses comenzaron a retirase de 15 bases militares, pero según medios iraquíes, la decisión final de la retirada no se llevaría a cabo hasta que en Irak no se conformara un Gobierno. Durante la conferencia de prensa, Pompeo destacó la importancia del Estado de derecho y la celebración de elecciones anticipadas.

Desde la eliminación de Abu Mahdi al-Muhandis, comandante militar iraquí que lideraba la alianza paramilitar iraquí Fuerzas de Movilización Popular (PMF, por sus siglas en inglés), el país no ha sido capaz de encontrar una estabilidad política que pueda solucionar los diferentes frentes abiertos que tiene el país. A mediados de abril, el presidente iraquí, Barham Saleh, encomendó la tarea de formar Gobierno al antiguo jefe de los servicios de inteligencia, Mustafa al-Kazemi.

Irak vive un contexto de crisis económica, social y política. Las arcas del Estado dependen del petróleo y la caída del precio del crudo ha aumento los problemas económicos y la violencia estatal utilizada para sofocar las protestas masivas que estallaron en octubre han llevado a la población iraquí ha tener una mínima confianza con el Gobierno.

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