Elecciones europeas: los ciudadanos eligen el rumbo político de la UE de los próximos años

Las encuestas indican que el bloque del Partido Popular Europeo (PPE, derecha) seguirá siendo el más fuerte de la Eurocámara

PHOTO/PIXABAY - Parlamento Europeo
Parlamento Europeo - PHOTO/PIXABAY
  1. Campaña tensa en España

Las elecciones para renovar el Parlamento de la Unión Europea arrancaron este domingo su jornada decisiva, con el voto en 20 de los 27 países del bloque.

La elección de los 720 diputados del Parlamento Europeo es el primer paso de la renovación de las autoridades de la UE: los presidentes de la Comisión Europea (el brazo ejecutivo de la UE) y del Consejo (que representa a los países del bloque).

De los principales países de la UE, Alemania, Francia y España abrieron por la mañana sus centros de voto. Italia inició su votación el sábado pero cerrará las urnas en la tarde del domingo.

Alemania es el país que enviará mayor número de legisladores al Parlamento Europeo, con 96, seguido por Francia (81), Italia (76) y España (61). Malta, Luxemburgo y Chipre escogerán 6 cada uno.

Las proyecciones indican que el bloque del Partido Popular Europeo (PPE, derecha) seguirá siendo el más fuerte de la Eurocámara, seguido por el grupo de los Socialistas & Demócratas (S&D, socialdemócratas).

En tanto, el bloque de Renovar Europa (Renew, centristas y liberales) debería mantenerse como el tercero en importancia, aunque debilitado y con muchos de sus votos en huida hacia la derecha y la extrema derecha.

Los sondeos indican que los partidos de extrema derecha podrían conquistar hasta un cuarto de los escaños, al punto de amenazar a la bancada de los Verdes, que también saldría fragilizada de las elecciones.

La familia política de la ultraderecha está dividida en dos bloques. De un lado, está el bloque de Conservadores y Reformistas (ECR) y del otro el Identidad y Democracia (ID), separados por su postura sobre la propia UE.

El resultado de este domingo redefinirá el mapa político de la UE de los próximos cinco años.

La actual presidenta de la Comisión y aspirante a un nuevo mandato de cinco años, la alemana Ursula von del Leyen, no descarta seducir los votos de la ultraderecha, que sigue a la jefa del gobierno italiano, Georgia Meloni, para lograr permanecer en el cargo.

Campaña tensa en España

Con sus 38 millones de ciudadanos con derecho a voto, España elegirá a 61 de los 720 eurodiputados, siendo el cuarto país con mayor número de representantes.

El apoyo de los españoles a la UE se mantiene alto -un 67% es favorable, según el último sondeo Eurobarómetro- quizás porque asocian la modernización del país tras la dictadura franquista (1939-1975) al ingreso en el bloque.

España ha encadenado en poco más de un año elecciones municipales, regionales, nacionales y ahora europeas, y cada una tiene sabor a revancha de la anterior, entre los socialistas del presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, y el Partido Popular (PP), liderado por Alberto Núñez Feijóo.

La campaña fue muy dura y estuvo dominada por la investigación judicial por presunta corrupción y tráfico de influencias a la esposa de Sánchez, Begoña Gómez, quien está citada a declarar el 5 de julio.

Ambos bandos han usado el caso de Gómez para pedir la movilización del electorado, unos por sentirse que se usa injustamente para debilitar a Sánchez, y otros para pedir su dimisión.

El promedio de sondeos que realiza el diario El País pone al Partido Popular como ganador de los comicios europeos en España, con 34% o 35% de los votos, seguido del Partido Socialista (30%) y Vox (10%).

En Francia, sondeos indican que el partido de extrema derecha Agrupación Nacional, de Marine Le Pen, deberá derrotar a la alianza de centro-derecha del presidente Emmanuel Macron.

A su vez, en Alemania el partido de extrema derecha AfD debe capturar alrededor del 14% de los votos, en paridad con los verdes y por detrás de los democristianos.

Otro país donde la extrema derecha se perfila para un fuerte resultado es Hungría, donde el primer ministro, el nacionalista Viktor Orban, insiste en afirmar en su campaña que los electores europeos deben escoger entre la guerra y la paz.

El Partido de Orban, Fidesz, tiene aproximadamente el 50% de las intenciones de voto, siendo que el segundo favorito, el opositor Tisza, tendía alrededor del 27%.