Francia pone el acento en reforzar la cooperación con España en asuntos de defensa
- El diálogo estratégico hispano-francés
- Las cuatro palabras que desde Francia resumen los cambios en el mundo
Con tan sólo dos meses en el cargo de primer ministro de la República francesa, Sébastien Lecornu, de 39 años, y su titular de la cartera de Defensa, la veterana política Catherine Vautrin, han tomado la iniciativa de reforzar los lazos estratégicos de Francia con España en el plano de la cooperación militar en sus distintas vertientes.
Con la experiencia que le proporciona a Lecornu el haber sido ministro de Defensa del presidente Macron desde mayo de 2022 hasta octubre del presente año, el nuevo jefe de Gobierno galo le ha encomendado a Catherine Vautrin dar el primer paso. Lo ha hecho en el doble intento de explicar la postura de Francia en defensa de los intereses de Dassault en el programa del sistema de armas FCAS/NGWS y de buscar nuevas áreas de interés común para actuar de manera coordinada.
Por tanto, no es casualidad que la primera visita oficial de Vautrin al exterior tras tomar posesión de su cargo el 12 de octubre fuese viajar a la capital de España. Lo hizo a principios de noviembre, para mantener un encuentro personal con la ministra española de Defensa, Margarita Robles, y conocer de manera directa sus puntos de vista sobre la posibilidad de ampliar la cooperación militar.
Las conversaciones trataron sobre la coordinación bilateral en operaciones de paz en el marco de la OTAN y la UE, en apoyar a Ucrania y sobre la “delicada situación” que atraviesa el programa FCAS/NGWS. Para la ministra Vautrin, la relación franco-española en materia de defensa es “extremadamente importante para nuestros dos países” al tratarse de “socios históricos, con una relación muy viva y acuerdos que se renuevan uno tras otro”, lo que ratifica la ministra Robles al precisar que “compartimos las mismas preocupaciones y los mismos objetivos”.
Las conversaciones de Vautrin con las autoridades de defensa españolas han tenido una segunda parte. Una decena de días después llegaba a Madrid una delegación oficial de la Dirección General de Relaciones Internacionales y Estrategia (DGRIS) del Ministerio galo de las Fuerzas Armadas, capitaneada por su director adjunto, el teniente general Éric Peltier.
El diálogo estratégico hispano-francés
A semejanza de la Dirección General de Política de Defensa de España (DIGENPOL), la DGRIS es la organización militar del Hexágono responsable de planificar y dirigir las actividades internacionales de la defensa francesa, así como de ejecutar la estrategia de influencia global, lo que pone en práctica en coordinación con el Estado Mayor Conjunto, la dirección general de Armamento y el Ministerio de Asuntos Exteriores de la república.
La presencia en Madrid de la delegación gala se enmarca en el tratado de cooperación en materia de defensa entre Francia y España. Firmado en Barcelona el 19 de enero de 2023, su artículo 6 confirma el llamado Diálogo Estratégico Hispano-Francés, un foro bilateral que se reúne con carácter anual y cuyo interlocutor por parte española es la citada DIGENPOL, que desde junio de 2021 está dirigida por el teniente general del Ejército Fernando López del Pozo.
El encuentro entre ambas delegaciones tuvo lugar a mediados de noviembre y sus sesiones de trabajo se celebraron en la sede central del ministerio de Defensa. Los temas de la agenda se centraron “en torno a tres ejes principales”, detalla la DGRIS en su cuenta oficial en una de las redes sociales en las que está presente: “Flanco Sur y cooperación en el Levante, Gaza, África y la Iniciativa 5+5 Defensa; las inversiones comunes para una Europa de la Defensa; y el apoyo a Ucrania”.
La iniciativa 5+5 Defensa es un foro de cooperación multilateral para fomentar la confianza y el entendimiento entre los cinco Estados de la orilla sur del Mediterráneo ‒Argelia, Libia, Mauritania, Marruecos y Túnez‒ y otros cinco de la orilla norte: España, Francia, Italia, Malta y Portugal. Sin duda, ambas partes repasaron los progresos bajo la presidencia anual rotatoria que Túnez ejerce durante 2025, así como las previsiones de formación conjunta y desarrollo de capacidades de ciberseguridad para 2026, año en que Francia asumirá la presidencia del citado foro.
Es razonable pensar que en la mesa del Diálogo Estratégico Hispano-Francés de 2025 no pudo faltar un repaso a la situación de los principales programas de armamento en los que participan España y Francia, entre ellos el futuro sistema de combate FCAS/NGWS, el avión de transporte A400M y el Eurodrone. Y que se concretaran diferentes líneas de ayuda a la población de Gaza y a las inversiones nacionales en el ámbito de la UE y la OTAN para incrementar las capacidades de la industria de defensa europea.
Las cuatro palabras que desde Francia resumen los cambios en el mundo
Fruto de las altas responsabilidades de los generales Éric Peltier y Fernando del Pozo en el planeamiento, dirección y desarrollo de las políticas de defensa de una y otra nación y de sus asiduos cambios de impresiones con sus homólogos de gran parte de los países de todo el mundo, ambos altos cargos han podido constatar que el actual contexto geoestratégico internacional se encuentra “en permanente evolución” y que las llamadas “sorpresas estratégicas” están sufriendo un proceso de aceleración.
Las autoridades francesas, que el pasado mes de julio han actualizado y publicado la Revisión Estratégica Nacional 2025, han identificado y trasladado a las españolas que los distintos focos de inestabilidad que perviven a lo largo y ancho del mundo “no se suceden unos a otros, sino que se superponen”, como es el caso de lo que ocurre en Ucrania, en la región del Indo-Pacífico e incluso en Oriente Medio.
Según fuentes militares francesas, los cambios en que está inmerso el escenario mundial se pueden resumir en cuatro palabras, y todas ellas dan comienzo por la letra “d”, tanto en español como en francés. En primer lugar, la progresiva “desoccidentalización” que adoptan ciertos países del Sur Global bajo la influencia de China o de Rusia, lo que se manifiesta por un claro desafío a la hasta ahora llamada hegemonía occidental.
El segundo cambio es el que desde la visión estratégica francesa se llama desinhibición de los competidores. Se refiere a aquellos “países y organizaciones supranacionales para los que el ejercicio de la fuerza en su sentido más amplio justifica la resolución de un problema”, lo que conduce a una peligrosa insensibilización ante la violencia extrema.
Un tercer cambio es la desregulación de las relaciones internacionales y la fragmentación del orden mundial. Se manifiesta en el cuestionamiento de la Carta de las Naciones Unidas y de la Declaración de Helsinki, así como en la erosión de los tratados e instrumentos que constituían la arquitectura del control de armamentos. Una cuarta y no menos importante “d” es la desvinculación de Estados Unidos respecto a Europa, aseguran fuentes militares francesas.
Tal desvinculación quedó patente el pasado mes de febrero, tras escuchar el discurso que pronunció el vicepresidente norteamericano James David Vance en la Conferencia de Seguridad de Múnich. Sus palabras produjeron el despertar estratégico de la Unión Europea y sus países miembros, lo que desde la perspectiva del ministerio francés de Defensa, ha supuesto “el fin de lo que se conoció como los dividendos de la paz y la globalización feliz” y ha conllevado a la puesta en marcha de iniciativas que tan sólo un año atrás eran impensables, como el plan ReArmar Europa y el Libro Blanco de la Defensa.


