La llegada de Brahim Ghali a España ha sido el detonante que ha provocado el enfriamiento diplomático entre ambos países

Marruecos y España: de la vecindad a la tensión

AFP/FADEL SENNA - Parlamento del Reino de Marruecos

Desde la llegada de Brahim Ghali a España, las relaciones entre ambos Estados han sufrido una notoria escalada de tensión. Con el pretexto del requerimiento de asistencia hospitalaria, el líder del Frente Polisario, Brahim Ghali, habría entrado a España para acudir a un hospital localizado en el municipio de Logroño. Ghali, presuntamente acusado por haber cometido supuestos delitos de genocidio, torturas y violaciones sistemáticas en contra de los Derechos Humanos, habría conseguido pasar las fronteras con documentación falsa, según publicaron diversos medios.

El Gobierno marroquí ha criticado de forma reiterada la actitud de España por no avisar a las autoridades sobre su llegada. Del mismo modo, desde Marruecos reprueban la posición de la justicia española por considerar insuficientes los procesos legales que se están llevando a cabo.

AFP/FADEL SENNA - El primer ministro marroquí Saadeddine Othmani

Por otro lado, todas las formaciones políticas marroquíes en el Parlamento han firmado un comunicado posicionándose en contra de la disposición española en referencia a la acogida de Ghali. En este sentido, han tildado la actitud de España de “inaceptable y provocadora”. Sin embargo, desde el Gobierno Central español siguen reiterando que la admisión de Ghali en España se debe exclusivamente a “razones humanitarias”. 

No obstante, estas respuestas no parecen convencer al Gobierno alauí. En este sentido, el presidente del partido de la Reagrupación Nacional de Independientes (RNI), Aziz Akhnouch, ha emitido una serie de declaraciones para El Mundo en el que se ha mostrado crítico y preocupado con las relaciones diplomáticas entre España y Marruecos. Según Akhnouch, “se trata de una crisis importante que merece ser recordada y mencionada”. Para el líder, “es una cuestión delicada en las relaciones entre Marruecos y España y requiere un tratamiento serio, claro y firme”. 

J. MORCHIDI (ANADOLU)-Aziz Ajanuch, a la derecha, habla en Rabat el 21 de marzo junto al primer ministro El Otmani.

Del mismo modo, Akhnouch cuestiona el motivo “humanitario” de la acogida ya que para el “la justificación que se ha dado no está a la altura de las explicaciones y simplemente parece un intento de tapar un gravísimo error, que es perjudicial para las relaciones bilaterales entre los dos países”. 

En esta línea se ha manifestado el secretario general del Partido Istiqlal, Nizar Baraka, tras afirmar que "nuestra relación bilateral está marcada por la excelencia, lo que debe recordarnos cada día que tenemos deberes, compromisos y derechos legítimos el uno con el otro". En este contexto, Baraka ha reafirmado que “no podemos permitirnos hipotecar el futuro de nuestros dos países, vinculados por siglos de historia y por ambiciones comunes". 

Por otra parte, Baraka ha expresado al líder del Partido Popular, Pablo Casado su sincera felicitación por el enfoque, el interés y los compromisos de la formación popular en favor de reconstruir una relación bilateral marroquí-española “fructífera, constructiva y sólida en sus fundamentos”. Baraka expresó su “gran satisfacción” ya que la formación azul habría “estado en primera línea de reclamo al Gobierno de su país, tras la acogida en suelo español del jefe de los separatistas del polisario”. 

Ahora la cuestión es tratar de conocer cómo se desenvolverá la diplomacia entre ambos Gobiernos. De acuerdo con el líder de la RNI, “no cabe duda de que el futuro de las relaciones entre los dos países está relacionado con la rectificación de la situación”, en esta línea ha recalcado que “Marruecos es un socio fuerte de España en el intercambio económico, la cooperación en materia de seguridad e inmigración entre otros”.J. MORCHIDI (ANADOLU)-Aziz Ajanuch, a la derecha, habla en Rabat el 21 de marzo junto al primer ministro El Otmani.

Dependiendo de la actitud que tome España desde este momento y en referencia a este tema, la cuerda diplomática podrá tanto iniciar un proceso de desescalada de tensión que tenga como fin volver a la buena relación de vecindad que lleva construyéndose desde hace décadas o bien podrá tensarse gravemente hasta romperse. Según declaró Akhnouch para El Mundo, “la confianza es la base de la asociación y la cooperación, y cuando se pierde la confianza, puede haber incluso un retroceso de los logros que se han establecido durante décadas”.

De acuerdo con el último comunicado emitido por la Audiencia Nacional, Ghali comparecerá el próximo 1 de junio. Sin embargo, el debilitado estado de salud del líder del Polisario podría hacer que su comparecencia ante la justicia se vuelva a posponer. 
 

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