Obama, a los líderes africanos: «Nadie debe ser presidente de por vida»

Natalia González Velázquez

Pie de foto: Barack Obama saluda al presidente de Etiopía.Barack Obama saluda al presidente de Etiopía. / Saul Loeb

El presidente de EE UU censura ante el plenario de la Unión Africana a los dirigentes que se aferran al poder provocando "inestabilidad" y "lucha" El presidente de EE UU, Barack Obama, ha afirmado que ningún líder africano debería perpetuarse en el cargo más allá de lo establecido en la Constitución de sus países, como ha ocurrido en Burundi, porque ello conduce a una situación de "inestabilidad y de lucha".

"Francamente, no entiendo esto. Estoy en mi segundo mandato. Adoro mi trabajo pero, bajo la Constitución, no puedo volverme a presentar. Y creo que podría ganar", confesó ante el plenario de la Unión Africana, que por primera vez recibió hoy a un presidente estadounidense en ejercicio.

Según Obama, que concluye hoy su primera visita oficial a Etiopía, "el progreso democrático en África está en riesgo por culpa de aquellos líderes que rechazan dejar el cargo cuando terminan sus mandatos". "Cuando un líder intenta cambiar las reglas en mitad del juego solo para seguir en el cargo, se arriesga a desencadenar una situación de inestabilidad y lucha, como hemos visto en Burundi", dijo, entre una gran ovación.

Límite constitucional

El mandatario estadounidense aludió así a su homólogo burundés, Pierre Nkurunziza, quien acaba de ser reelegido para un tercer mandato incumpliendo el límite constitucional de dos legislaturas, lo que ha desatado una ola de violencia que se ha cobrado decenas de víctimas y ha forzado a huir a más de 160.000 personas. "No entiendo por qué alguien quiere quedarse tanto tiempo, especialmente cuando ha ganado tanto dinero", se preguntó, respecto a la inmovilidad que muestran líderes también en otros países del continente, como en Ruanda o Uganda.

En su opinión, cuando un líder piensa que es la única persona que puede mantener unida a su nación, "eso significa que ha fallado" en su tarea. Obama replicó con su ejemplo: "Todavía hay mucho que quiero hacer para mantener a América avanzando hacia adelante. Pero la ley es la ley, y nadie está por encima de ella", puntualizó.

"Francamente, estoy deseando que llegue mi vida tras la Presidencia. Podré pasar más tiempo con mi familia, encontraré nuevas formas de servir a mi país y podré visitar África más a menudo", palabras que fueron recibidas con entusiasmo en el plenario.

El ejemplo de Mandela

Igualmente, llamó a los líderes africanos a inspirarse en el expresidente sudafricano y líder de la lucha contra el "apartheid", Nelson Mandela, quien "forjó un legado duradero y fue capaz de dejar su cargo y transferir el poder de forma pacífica". "Al igual que la UA -continuó- ha condenado golpes de estado y traspasos de poder ilegítimos, la autoridad y la voz poderosa de la UA también puede ayudar a garantizar al pueblo de África que sus líderes respetan los límites de sus mandatos y sus constituciones". "Nadie debe ser presidente de por vida", concluyó.

El presidente de EEU U abandonó Etiopía y puso fin a un viaje de cuatro días en el que también ha visitado Kenia, la tierra natal de su padre, para tratar asuntos comerciales, de seguridad y de derechos humanos.

Kenia, una visita especial

El presidente estadounidense, Barack Obama, en su viaje oficial a Kenia, ha destacado el papel del continente africano como nudo de desarrollo económico mundial, y ha abogado por un aumento de las inversiones, en un discurso pronunciado ante multitud de empresarios.

“Este sigue siendo un mercado desatendido, el acceso al capital sigue siendo muy difícil para los emprendedores”, ha señalado el mandatario ante la Global Entrepreneurship Summit (GES), una cumbre empresarial con más de 1.000 participantes de 120 países.

África es una de las regiones de crecimiento más rápido del mundo”, ha añadido, destacando a Kenia como modelo. Por su parte, el presidente keniano, Uhuru Kenyatta, ha subrayado que están “decididos e irreversiblemente unidos al progreso”.

El país con la mayor economía de África oriental espera obtener un 6,5% de crecimiento para este año. Sin embargo, los reiterados atentados cometidos por la milicia islamista Al Shabab, con cientos de muertos, han asustado a los inversores en un país que depende del impulso de la industria turística.

A ello se suma el grave problema de la corrupción. En una lista de 175 países elaborada por Transparencia Internacional, Kenia se sitúa en el 145.

Estados Unidos espera, a través de amplias inversiones, no sólo apoyar al país en temas humanitarios y de seguridad, sino también atraer a las empresas estadounidenses a la región. EEUU quiere así convertirse en un rival para China, cuya presencia en Kenia es cada vez más importante, ya que financia grandes obras de infraestructuras.

Otra dificultad para Kenia es la falta de energía eléctrica. Con un programa estimado de 7.000 millones de dólares, denominado `Power África´, Estados Unidos quiere proporcionar electricidad a más personas del sur del Sáhara. El objetivo inicial es lograr una capacidad adicional de 30.000 megavatios en 60 millones de hogares.

“La meta es acabar con las lámparas de petróleo en los hogares”, ha resaltado el coordinador del programa, Andrew Herscowitz. Estas lámparas, que contaminan el medio ambiente, causan a menudo quemaduras y muertes en los países más pobres. También el Banco Mundial y la Unión Europea (UE) participan en el programa. 

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