El comandante del Ejército Nacional Libio, Khalifa Haftar, busca cooperación con Rusia para entrenar fuerzas especiales a cambio de refuerzos rusos

Temor en Occidente por el papel de Rusia en la política libia

Viceministro de Defensa ruso, Yunus-bek Yevkurov (izq.) y el hombre fuerte del ejército libio, Khalifa Haftar (der.), reunidos en Bengasi, Libia. Oficiales militares rusos llegaron tras recibir una invitación de Haftar, que respalda la administración oriental de Libia y es cercano al Grupo Wagner, cuyas tropas custodian infraestructuras militares y petrolíferas en el dividido país - Foto de la oficina de prensa de Khalifa Haftar / AF
Viceministro de Defensa ruso, Yunus-bek Yevkurov (izq.) y el hombre fuerte del ejército libio, Khalifa Haftar (der.), reunidos en Bengasi, Libia. Oficiales militares rusos llegaron tras recibir una invitación de Haftar, que respalda la administración oriental de Libia y es cercano al Grupo Wagner, cuyas tropas custodian infraestructuras militares y petrolíferas en el dividido país - Foto de la oficina de prensa de Khalifa Haftar / AF

Rusia se ha convertido en un verdadero actor en la vida política libia, no sólo mediante la presencia de los mercenarios del Grupo Wagner y el apoyo al comandante del Ejército Khalifa Haftar, sino también mediante la creación de puentes de comunicación con diversos partidos, incluido el Gobierno de Abdul Hamid Dbeibe. Libia es el vínculo ruso en África. 

  1. ¿Qué influencia tiene Haftar en las intenciones del Kremlin?
  2. ¿Es Rusia tan importante para los ciudadanos libios como lo es para Haftar?

La causa libia ha vuelto a las mesas de debate occidentales debido a la preocupación norteamericana de que Moscú aumente su influencia en el país norteafricano, con una clara apelación a aceptar la propuesta del Representante de la ONU, Abdullah Batelli, anunciada a principios de noviembre, y a cuestionar la viabilidad de este esfuerzo. 

El Ministro de Relaciones Exteriores de Rusia, Sergey Lavrov, con el presidente del parlamento de Libia, Aguila Saleh, durante sus conversaciones en Moscú, Rusia, el martes 24 de noviembre de 2020 - PHOTO/ Servicio de Prensa del Ministerio de Relaciones Exteriores de Rusia vía AP

Según recoge Al-Arab, fuentes libias señalan que los movimientos y posiciones actuales de Estados Unidos y Europa a menudo se llevan a cabo bajo el pretexto de apoyar iniciativas de la ONU y que su principal objetivo es bloquear cualquier paso hacia una solución política que beneficiase a Moscú sobre el papel de Rusia y sus aliados dentro de Libia. Al-Arab añade que todavía está lejos una posible solución a la crisis, pues la situación ha escalado por las tensiones regionales e internacionales.

En Occidente inquieta la influencia que se pueda alcanzar sobre Libia, como quedó demostrado en las elecciones de 2021 cuya fecha se pospuso deliberadamente por la no aceptación, principalmente de Washington y Londres, de que hubiese dos partidos cercanos al Kremlin.

En un contexto muy similar al de 2021, las intenciones de Occidente son las de obstaculizar cualquier posible solución o vínculo de las fuerzas interinas libias con los intereses rusos, como ya hicieran hace tres años con la iniciativa internacional de los 5 partidos, que finalmente no resultó ser una propuesta por y para los libios, sino una propuesta por y para Europa.

Al mismo tiempo, a medida que la influencia de Moscú se expande en las regiones del Sahel y el Sáhara, especialmente en países que presencian revoluciones, Occidente está cada vez más preocupado por el creciente papel de Rusia en Libia, especialmente en el este y el sur del país libio, como muestra el movimiento que hubo para liberar a la nación de la influencia francesa en varios niveles políticos, incluidos el económico, el de seguridad y el militar. 

¿Qué influencia tiene Haftar en las intenciones del Kremlin?

Las fuerzas de Haftar intentaron tomar el control de la capital, Trípoli, pero la mayoría de los combatientes rusos carecían de experiencia en combate, lo que generó tensiones con Haftar. El grupo de expertos Soufan, con sede en Estados Unidos, reafirmó los pensamientos de Occidente de que Rusia está utilizando su relación con Haftar para expandir su influencia en África.

Esto se debe a que las potencias regionales e internacionales están cooperando con los Gobiernos rivales de Libia para promover sus propios intereses y están desplegando 800 combatientes moscovitas. El Kremlin tiene bajo su control tres bases aéreas libias en Sirte, Al-Jufra y Barak, Al Shati, y la presencia de aviones de combate rusos ha aumentado la influencia militar de Haftar, que se ha fortalecido y podría utilizarse contra sus rivales en Trípoli, señaló. 

REUTERS/ESAM OMRAN AL-FETORI - El general Jalifa Haftar, al mando del Ejército Nacional Libio
El general Khalifa Haftar, al mando del Ejército Nacional Libio - REUTERS/ESAM OMRAN AL-FETORI

Por su parte, la fundación estadounidense Jamestown, en su informe, cree que Haftar está trabajando para construir vínculos con Rusia para entrenar fuerzas especiales, para fortalecer la posición en el este del país norteafricano, a pesar de las advertencias de Estados Unidos, y esbozó un plan estratégico militar detallado preparado por el general del Ejército ruso. 

El documento confirma que sería un punto de lanzamiento clave para las operaciones rusas en una nueva alianza militar de Sudán, la República Centroafricana y los países del Sahel de Níger, Mali y Burkina Faso y se añade que el acuerdo de alto el fuego firmado en mayo de 2020 permitió a los mercenarios rusos y sirios regresar a Mali y Ucrania. 

REUTERS – El Grupo Wagner en Rostov
El Grupo Wagner en Rostov - REUTERS

¿Es Rusia tan importante para los ciudadanos libios como lo es para Haftar?

Según Al-Arab, expertos demográficos de Libia señalan que, en los asuntos cotidianos, los ciudadanos no han presentado ninguna queja contra las políticas moscovitas, sino que ven su participación como una garantía para equilibrar la intervención occidental directa como en los acontecimientos de 2011. Destacan el rechazo de los libios a las intervenciones de la OTAN, a la que una parte de la sociedad sigue culpando de la crisis y de desatar la guerra civil. 

El embajador de Rusia en Libia, Haider Aganin, intentó convencer a los libios del papel de su país. En una entrevista con la estatal Arte TV, dijo que la política de Rusia no se basa en favorecer a una parte sobre la otra y destacó que la división de los centros de poder presiona a Moscú para negociar con todas las partes.

FOTO/AFP / Mahmud Turkia - Una pancarta en el centro de la capital libia, Trípoli, el 16 de febrero de 2021, en la que se puede leer en árabe "17 de febrero, de la revolución al Estado", un día antes de las conmemoraciones del décimo aniversario del levantamiento contra Muammar Gadafi
Una pancarta en el centro de la capital libia, Trípoli, el 16 de febrero de 2021, en la que se puede leer en árabe "17 de febrero, de la revolución al Estado", un día antes de las conmemoraciones del décimo aniversario del levantamiento contra Muammar Gadafi - FOTO/AFP / Mahmud Turkia

El embajador explicó a los funcionarios libios que el mensaje que estaba transmitiendo en la reunión era de motivación y aliento, negándose a interferir o dictar instrucciones, y calificó las posiciones de las partes libias como “contradictorias”. Aganen continuó afirmando que la Comunidad Internacional es conocedora de la necesidad de instaurar medidas para poner fin al conflicto y estabilizar Libia y destacó la importancia de apoyar la estabilidad económica y la cooperación en el campo petrolero y reconstruir las áreas afectadas. 

Con la idea de solucionar el conflicto, Moscú instauró el “dialogo libio-libio”. Bajo ese lema, la política rusa reivindicó la unificación del país y sus instituciones, subrayando la necesidad de celebrar elecciones presidenciales parlamentarias que sirvieran para establecer un Gobierno firme y legítimo. 

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