Los modelos de desarrollo apuestan por la cuestión migratoria y el empoderamiento de los jóvenes y las mujeres para conseguir ambiciones continentales

La Agenda África 2063 de Marruecos valoriza el capital humano y refuerza la gobernanza económica del continente

Torre Mohammed VI en Rabat - AFP/FADEL SENNA
photo_camera Torre Mohammed VI en Rabat - AFP/FADEL SENNA

A pesar de la generosidad de la geografía y la geología africanas que hacen del continente una de las tierras más ricas en recursos naturales, el recurso más valioso de África sigue siendo el ser humano.

  1. Invertir en educación, enseñanza superior y formación profesional
  2. Mejorar la oferta de servicios sociales, públicos y privados
  3. Adoptar un enfoque positivo de los movimientos migratorios africanos y fomentar el empoderamiento de los jóvenes y las mujeres
  4. En busca de la buena gobernanza económica, financiera y monetaria en África
  5. Agenda 2063, las grandes obras de África

Sin embargo, este recurso sigue siendo drásticamente infravalorado a escala continental; por el sistema educativo poco eficaz y la formación y acompañamiento insuficientes o inadecuados.

En Marruecos, al igual que la inversión en infraestructuras estratégicas, los poderes públicos reconocen que invertir en el ser humano es una opción económica racional, pertinente y creadora de riqueza. Lo cual comparten los agentes económicos explorando los sectores relativos al desarrollo del capital humano tanto a nivel nacional como continental.

Siendo una tarea compartida entre los poderes públicos y los operadores económicos, la valorización del capital humano pasa por tres acciones:

Invertir en educación, enseñanza superior y formación profesional

Al igual que muchos países emergentes, Marruecos ha experimentado un auge del sector privado en las últimas décadas. Primero en la enseñanza primaria, luego en la enseñanza superior y más recientemente en el segmento de la formación profesional, las escuelas privadas en Marruecos se han multiplicado.

Sin competir con las ofertas públicas de educación, esta oferta privada de la escuela y de los centros de formación profesional marroquíes puede ser útil en otros países africanos y complementar los servicios ofrecidos por las escuelas públicas.

Por un lado, impartirían formaciones en oficios del mundo digital, automóvil, de la mecánica, de la ingeniería eléctrica, del textil o incluso de la hostelería. Por otro lado, crearía empleo local (profesores, personal administrativo y técnico, etc.), y contribuirían a mejorar el acceso de los jóvenes africanos a la escuela y a la formación para el empleo.

Mejorar la oferta de servicios sociales, públicos y privados

La segunda palanca de valorización del capital humano se basa en la consolidación y el desarrollo de los servicios sociales (salud, vivienda, acceso al agua potable y a la electricidad); aunque con una calidad general que depende de las opciones políticas y de las orientaciones presupuestarias de los gobiernos en estos sectores.

No obstante, y debido a la capacidad limitada de financiación pública, se están elaborando modelos de cooperación entre los poderes públicos y los operadores privados (asociaciones público-privadas...) para eliminar estos obstáculos y ofrecer a las poblaciones africanas servicios sociales de calidad y de bajo coste.

Otra vía para optimizar las inversiones en estos sectores es la remisión de las competencias vinculadas a estos servicios sociales a las autoridades locales mediante contratos de gestión de proximidad beneficiándose de un ciclo de acción-responsabilidad más corto y de una fuerte implicación de las partes interesadas.

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Adoptar un enfoque positivo de los movimientos migratorios africanos y fomentar el empoderamiento de los jóvenes y las mujeres

Si bien los flujos migratorios africanos siguen siendo en gran parte intrarregionales; de modo que África es el destino de alrededor del 53% de los migrantes africanos, los beneficios de esta circulación activa del capital humano aún no se han cultivado totalmente.

En efecto, los componentes migratorios africanos constituyen un factor de enriquecimiento nada desdeñable de los tejidos demográficos nacionales. La integración positiva de los migrantes no sólo inyecta sangre nueva en las universidades y las empresas del país de acogida.

Sacados de los componentes migratorios, las características culturales y sociales de las demás comunidades africanas permite progresivamente a los operadores económicos forjar y reforzar su identidad africana. Se trata de una ventaja competitiva importante para su despliegue en los 54 mercados del continente.

En este sentido, si bien el Estado marroquí ha adoptado desde 2013 una política migratoria positiva, esta última puede reforzarse aún más con la aceleración del atractivo continental de las escuelas, universidades y empresas marroquíes para acoger a más estudiantes, ejecutivos y empresarios africanos en el Territorio.

Lo cual supone, en particular, la multiplicación de las becas concedidas a los estudiantes africanos y la apertura de los derechos sociales y de los mecanismos de inserción al conjunto de los residentes del territorio marroquí.

En esta misma línea, la emancipación y el empoderamiento de las mujeres y los jóvenes africanos, representan una prioridad y dos poderosas fuerzas motrices del desarrollo socioeconómico del continente; a través del acceso de los jóvenes a microcréditos o a dispositivos de apoyo como el programa “INTILAKA” puede a fin de transformar el potencial de esta juventud en puntos de PIB.

PHOTO/FILE - A finales de abril de 2023, la industria del automóvil logró un crecimiento en las exportaciones de más del 40%

En busca de la buena gobernanza económica, financiera y monetaria en África

En concertación con las demás naciones de la Unión Africana, Marruecos trabaja para sentar las bases de ese marco reglamentario e institucional de la buena gobernanza económica, financiera y monetaria como un elemento clave de la estrategia marroquí de desarrollo continental.

Esta gobernanza se consolida mediante la aceleración de la creación de las instituciones financieras panafricanas previstas en el Acta Constitutiva y recogidas en la Agenda 2063, a saber, el Fondo Monetario Africano (FMA), el Banco Africano de Inversiones (BAI) y el Banco Central Africano (BCA ).

  • El Fondo Monetario Africano: con Protocolo y Estatuto adoptados en 2014, el FMA tiene como objetivo reforzar la integración económica del continente contribuyendo a la definición de los objetivos macroeconómicos regionales en sus políticas de concesión de préstamos. Dado que su plazo de creación se fijó inicialmente en 2023, este hito parece hoy inalcanzable habida cuenta de los modestos progresos realizados en el terreno.
  • El Banco Africano de Inversiones: con Estatutos votados en 2009, el BAI es la institución financiera encargada de acelerar el crecimiento económico del continente y de promover sus inversiones públicas y privadas en los proyectos estratégicos de los diferentes países miembros de la UA. Dado que el plazo para su creación está fijado en 2025 en la Agenda 2063, este último también parece difícil de respetar.
  • El Banco Central Africano: órgano encargado de elaborar la política monetaria del continente y de emitir una moneda africana única, su creación apenas avanza debido a las dificultades de convergencia hacia criterios macroeconómicos comunes. Además, pocos países africanos parecen cumplir los primeros criterios consensuados. Inicialmente prevista entre 2028 y 2034, la creación del BCA no debería llegar a buen puerto hasta 2045.

A pesar de los retrasos en la ejecución de estos proyectos estratégicos para el continente, la Unión Africana se reactivó en 2019 para acelerar los procesos de creación de sus instituciones económicas. Por su parte, Marruecos contribuye activamente en materia de finanzas, asuntos monetarios, planificación e integración económicas.

Para fortalecer la gobernanza económica, financiera y monetaria, hay que alentar otras iniciativas como la Estrategia de Gobernanza Económica en África elaborada por el Banco Africano de Desarrollo; a fin de consolidar las instituciones, los procesos y los marcos normativos de los países africanos.

REUTERS/SUSANA VERA - La directora gerente del Fondo Monetario Internacional (FMI), Kristalina Georgieva, habla en el segundo día de la reunión anual del FMI y el Banco Mundial, tras el mortífero terremoto del mes pasado, en Marrakech, Marruecos, el 10 de octubre
La directora gerente del Fondo Monetario Internacional (FMI), Kristalina Georgieva - REUTERS/SUSANA VERA

Agenda 2063, las grandes obras de África

La Agenda 2063, adoptada por los jefes de Estado africanos en 2013 con motivo de la celebración del 50º aniversario de la creación de la UA, constituye la hoja de ruta estratégica del continente africano que estructura su ambición de progreso, desarrollo y prosperidad.

La Agenda trabaja sobre un abanico de proyectos emblemáticos que permitirían alcanzar su ambición; a saber:

  • Red integrada de trenes de alta velocidad 
  • Formulación de una estrategia africana sobre los productos básicos 
  • Creación de la zona de libre comercio continental africana (ZLECAF) 
  • El pasaporte africano y la libre circulación de personas 
  • Silenciar las armas para 2020 
  • Ejecución del proyecto de la presa GRAND INGA 
  • Creación de un mercado único africano del transporte aéreo (SAATM) 
  • Establecimiento de un foro económico africano 
  • Establecimiento de instituciones financieras africanas 
  • Red panafricana de servicios en línea 
  • Estrategia espacial africana para el espacio ultraterrestre 
  • Universidad africana virtual y en línea 
  • Ciberseguridad 
  • Gran museo africano 

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