Las energías renovables: la gran apuesta de futuro de Marruecos para abastecer a Europa y África
Marruecos ha apostado por convertirse en un protagonista mundial en el campo de las energías renovables, aprovechando su enorme potencial eólico y solar, para convertirse en suministrador hacia los países europeos y africanos
Los precedentes a esta apuesta de Marruecos por el sector de las energías renovables hay que buscarlos en el discurso que pronunció el Rey Mohamed VI en la I Conferencia Nacional sobre la Energía, que comenzó el 6 de marzo de 2009 en Rabat. En ese discurso, el monarca afirmó que “sobre la base de nuestra visión a largo plazo, que tiene en cuenta las tendencias y los desarrollos en la situación energética mundial que surgirán en el transcurso de las próximas décadas, estamos haciendo de la disponibilidad de energía, la seguridad del suministro y la protección del medio ambiente nuestras principales prioridades. Por lo tanto, nuestro país debe prepararse y adaptarse constantemente a los diversos cambios que se avecinan, para que podamos garantizar el desarrollo social y económico, al tiempo que satisfacemos nuestras crecientes necesidades energéticas de manera sostenible (…). Estamos enfocados en la necesidad de diversificar nuestras fuentes de energía, de movilizar nuestros recursos renovables”.
Un enfoque visionario que el propio Rey Mohamed VI plasmó en objetivos concretos y cuantificables, en su intervención en la XXI Conferencia de las Partes de la Convención Marco de las Naciones Unidas sobre el Cambio Climático, celebrada en noviembre de 2015 en París, elevando del 42 al 52 % la aportación de las energías renovables a la matriz energética de Marruecos para el año 2030.
Datos actuales
A cierre de 2024, la aportación de las energías renovables al mix energético marroquí alcanzaba el 44 % de las necesidades totales, a apenas seis puntos porcentuales del objetivo fijado para dentro de cinco años. Dentro de la aportación de las renovables, la energía eólica representa el 44 % del total; la energía hidráulica, el 40 %; y la energía solar, el 16 % restante.
Marruecos dispone de un enorme potencial en energía eólica. Su factor de capacidad eólica (la relación que existe entre la energía real generada por una central eléctrica durante un periodo de tiempo y la energía que habría producido si hubiera operado a su máxima capacidad durante ese mismo periodo) es del 60 %, cifra que multiplica por tres el mismo factor tanto en la Unión Europea como en el Reino Unido.
En términos absolutos, Marruecos cuenta con un potencial eólico de 25.000 MW, gracias a la intensidad media del viento, de entre 9,5 y 11 metros por segundo a 40 metros. En cuanto a su potencial solar, el país disfruta de una media de 3.000 horas anuales de irradiación, con un potencial de 6,5 KW/hora por metro cuadrado y día.
Todo este potencial ya se está traduciendo en generación de energía eléctrica: en 2024, Marruecos contaba con una capacidad de 5,3 GW procedentes de energías renovables, más una capacidad adicional de 2,6 GW entre 2023 y 2027: 2.120 MW de energía hidráulica; 2.360 MW de energía eólica; y 857 MW de energía solar.
El sector eólico, el que más energía está generando, ha recibido en este periodo 2023-2027 unas inversiones totales de 36.000 millones de dirhams.
Un país atractivo en energías renovables
Marruecos cuenta con un cartel muy atractivo en el entorno internacional de las energías renovables. Así, en el Índice de Atractivo por Países en Energías Renovables 2025 (RECAI), elaborado por la consultora EY, el país ocupa el primer puesto del continente africano, por delante de Egipto y Sudáfrica, y el 27º a nivel global.
Además, se encuentra en el top 10 en el Climate Change Performance Index 2025 (CCPI), con el calificativo de “alto”, superando a la mayoría de países miembros de la Unión Europea.
Ello ha sido posible gracias a la adopción de un marco legislativo y regulatorio destinado a fomentar la inversión y el desarrollo en el sector privado, con la creación de instituciones públicas relacionadas con las energías renovables; y a la estructuración del sector privado en forma de federaciones, asociaciones profesionales y clústeres.
Ello ha propiciado que haya más de 40 compañías nacionales e internacionales operando en el desarrollo de las energías renovables en Marruecos y más de 500 proveedores de servicios relacionados con el marketing, la instalación y el mantenimiento de las energías verdes.
Entre ellos destacan proyectos a gran escala, como el solar fotovoltaico de Noor Ouarzazate, que cuenta con cuatro plantas de una capacidad total de 580 MW, en una extensión de más de 3.000 hectáreas.
En energía eólica, destaca la Granja Eólica de Tarfaya, con una capacidad instalada de 301 MW y una producción anual de 1.000 GW/hora, que supone evitar emisiones de CO2 a la atmósfera equivalentes a 900.000 toneladas anuales.
Tanto en energía solar como en energía eólica, Marruecos cuenta con una enorme capacidad para el desarrollo de una industria local, en las cuatro partes del proceso: fabricación de piezas; planificación y desarrollo; ingeniería y construcción; y operación y mantenimiento.
Oportunidades de inversión
Marruecos cuenta con excelentes oportunidades de inversión en el sector de las energías renovables para las empresas que quieran participan en el desarrollo de este sector en el país.
En concreto, desde AMDIE han identificado hasta cinco campos en los que se va a necesitar la inversión de empresas para ayudar a cumplir con los objetivos establecidos:
- Eficiencia energética: los objetivos establecidos para el periodo 2014-2020 contemplaban un ahorro del 6 % del consumo de energía. Ese objetivo se ha acentuado y, de cara a 2030, se contemplan una necesidad de ahorro del 20 % del consumo energético en los edificios públicos, la industria, el alumbrado público o las mezquitas.
- Recuperación de residuos: la recuperación de los residuos domésticos y su aprovechamiento para la generación de energías limpias (biomasa) es otro de los retos a los que se enfrenta Marruecos durante los próximos años. El objetivo es generar, para el año 2030, entre 17 y 25 millones de MW/hora anuales procedentes de la biomasa, y recuperar la energía de hasta el 45 % de los residuos domésticos para ese año. Además, se espera generar hasta 680.000 toneladas de combustibles alternativos producidos para su uso en las plantas cementeras.
- Desalinización del agua con energías renovables: las nueve plantas desalinizadoras que actualmente están en funcionamiento producen unos 147 millones de metros cúbicos anuales de agua dulce, para el abastecimiento humano y agricultura. Cuatro plantas más se encuentran en fase de instalación, en Casablanca, Safi, Dajla y Nador.
- Almacenamiento: Marruecos es el primer país árabe y el segundo del continente africano en cuanto a su potencial en energía hidroeléctrica de almacenamiento por bombeo (STEP). Cuenta con dos plantas en funcionamiento (Afourer y Abdelmoumen) y otras dos que comenzarán su actividad en 2030, además de diversas instalaciones de almacenamiento pendientes de aprobación.
- Descarbonización de la industria: Marruecos precisa hasta 800 GW anuales de energías renovables para el abastecimiento de sus zonas industriales para lograr los objetivos contemplados en la Ley 82/21.
Hidrógeno verde
Otro de los objetivos del país en materia de energías renovables es convertirse en uno de los más competitivos en el nuevo mercado de generación de hidrógeno verde, con capacidad para suministrar a la Unión Europea, entre otros mercados.
En este sentido, Marruecos es uno de los seis países que cuentan con un mayor potencial para el sector Power-To-X (tecnología innovadora que puede transformar la electricidad renovable en una gran variedad de productos finales, como combustibles líquidos, gaseosos y otros productos químicos).
Para ello, cuenta con múltiples ventajas, como su potencial en energías renovables combinadas (eólicasolar); su liderazgo en materia de transición energética; y su proximidad geográfica a Europa.
Según los estudios, Marruecos está en disposición de captar entre un 4 y un 8 % del mercado global de Power-To-X, lo que podría representar entre 100 y 400 millones de euros.
Para hacerse con este futuro mercado del hidrógeno verde, el país ha puesto en marcha un plan estratégico, denominada Oferta Marroquí de Hidrógeno Verde, destinado a promover proyectos integrados y a escala industrial que cubren toda la cadena de valor.
Para ello, ha dispuesto una oferta de hasta un millón de hectáreas, en varias fases. La primera contempla la adjudicación de hasta 300.000 hectáreas, para el establecimiento de empresas y asociaciones público-privadas.
Todas ellas podrán acogerse a los incentivos contemplados en la nueva Carta de Inversiones, tanto en impuestos como en aranceles. La Oferta está controlada por un Comité Directivo presidido por el jefe de Gobierno, Aziz Akhannouch, y por un Comité de Inversiones presidido por el ministro de Inversiones, Karim Zidane.
