Así viven las ‘esposas yihadistas’: mujeres que viajan a Siria para unirse al Daesh

 Alicia Pérez Lozano

FOTO: Terrorista detenida por la Policía española

Cientos de jóvenes mujeres europeas que viajan a Siria para unirse al grupo terrorista del Daesh: son las ‘esposas yihadistas’. En los últimos meses la preocupación sobre el terrorismo yihadista se ha acrecentado en Europa. Y es que, alrededor de 550 mujeres, jóvenes, procedentes de diferentes países del continente, han partido hacia Siria para combatir por el grupo islamista. El problema es que acaban “aisladas y en condiciones muy duras”, según el estudio publicado este jueves por la cadena británica BBC, basado en el informe realizado por el Instituto de Diálogo Estratégico y el Centro Internacional para el Estudio de la Radicalización, de la universidad King’s College London.

La preocupación de Europa al ver cómo unos 4.000 hombres occidentales (muyahidines) y las cerca de 550 mujeres (datos según la ONU) dejan todo lo que tienen para irse a combatir a Siria, ha puesto de relieve lo complicada e ‘inexplicable’ que resulta esta situación. Sin embargo, el King’s College London ha explicado que la visión es demasiado “simplista y, sobre todo, incorrecta”. Razón por la que se ha publicado el informe Hasta que el martirio nos separe donde se señalan la diversidad de motivos que pueden llevar a las jóvenes a querer marchar a vivir bajo la Ley Sharía.

“El informe nos muestra una visión única de la vida de las mujeres extranjeras que se han integrado en el Estado Islámico”, aseguró Melanie Smith, co-autora del estudio británico.

Siguiendo la pista a través de las redes sociales de más de cien mujeres y sumando aquellas interrogadas que estaban detenidas por la policía, afirman que su principal responsabilidad es “ser una buena esposa para el marido yihadista con el que se han comprometido y ser madre de una nueva generación de yihadistas”.

Gran parte de las mujeres que van allí también actúan como “agentes activos dentro del organigrama del Daesh, haciendo campañas y reclutando al personal”, según apunta el informe. Pero también deja claro que no hay un perfil único de mujer que tienda al radicalismo, hecho que indicaría que no se puede intentar evitar una radicalización por edad, origen u otros factores del estilo.

El problema de esta situación es que muchas de esas mujeres llegan a Siria con una idea preconcebida de cómo será su vida y la posterior realidad es que luego se encuentran sin electricidad y sin otras comodidades básicas.

Pero, ¿qué empuja a las jóvenes mujeres a marchar a Siria?

Muchas aseguran que lo de irse a Siria “no lo hacen con la intención de convertirse en esposas yihadistas”, aunque como ya vimos antes, sí que hay una gran parte que aseguran estar comprometidas a formar una nueva generación yihadista junto a sus esposos.

Algunos de los factores que determinan la marcha son la atracción y el empuje. La mayoría son adolescentes y se cuestionan su identidad, como algo natural. Pero a esto hay que añadir que la situación en sus países y sus relaciones en las naciones occidentales las empuja a sentirse aisladas cultural y socialmente.

Esto sumado al hecho de pertenecer a una minoría étnica o religión y llevar el hiyab o niqab, les crea una sensación de ser diferentes, se sienten “distintas”. Viendo incluso que la comunidad musulmana está siendo perseguida y culpando a la comunidad internacional de no hacer nada para frenarlo.

“A través de las redes sociales hemos podido leer sus quejas sobre su vida cotidiana y sobre cómo es vivir en una zona de guerra”, añadía Melanie Smith.

El estudio también explica que este desconocimiento viene porque los programas que existen para ayudar a las mujeres jóvenes a que se unan al Daesh son “escasos, desinforman y carecen de recursos”.

Más allá de ser ‘esposas yidistas’ y hacer propaganda

Como muestra el informe, además de cumplir con el rol primario de las mujeres bajo el Daesh de ser buenas esposas, también juegan un papel fundamental como ‘encargadas de propaganda’ y reclutadoras de otras mujeres.

Pero no solo se dedican a eso. Por lo visto, ahora están siendo llamadas a ejercer su profesión de enfermeras o médicos.

Sin embargo, el estudio señala tres factores clave que responden a la pregunta de por qué quieren unirse al Daesh. En primer lugar, creen tener un deber religioso para construir la utopía del Califato. Por otro lado, están atraídas a la ‘hermandad’, es decir, pertenecer a un grupo de mujeres que se apoyan. Y por último, porque idealizan la experiencia que creen que van a tener. Cuando la realidad es más complicada.

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