En Qatar, los mediadores en este conflicto también trabajan para alcanzar un acuerdo de tregua

Blinken en Israel para presionar en favor de ayuda humanitaria y tregua en Gaza

El secretario de Estado estadounidense, Antony Blinken, desembarca de un avión a su llegada a Tel Aviv procedente de El Cairo, mientras prosigue la presión para lograr un alto el fuego entre el grupo militante palestino Hamás e Israel el 22 de marzo de 2024 – PHOTO/Evelyn Hockstein/POOL/AFP
El secretario de Estado estadounidense, Antony Blinken, desembarca de un avión a su llegada a Tel Aviv procedente de El Cairo, mientras prosigue la presión para lograr un alto el fuego entre el grupo militante palestino Hamás e Israel el 22 de marzo de 2024 – PHOTO/Evelyn Hockstein/POOL/AFP

El secretario de Estado norteamericano, Antony Blinken, se encuentra este viernes en Israel para presionar en favor de la entrega de ayuda humanitaria en la Franja de Gaza, antes de que el Consejo de Seguridad de la ONU vote una resolución de Washington reclamando un “alto el fuego inmediato”.

  1. Una tregua “aún posible”
  2. Amenaza de hambruna

En Qatar, los mediadores en este conflicto también trabajan para alcanzar un acuerdo de tregua de seis semanas entre Israel y Hamás, además de la liberación de rehenes tomados por el grupo islamista palestino y un aumento de la ayuda humanitaria para Gaza.

Israel mantiene pese a todo su plan de lanzar un asalto terrestre a la ciudad de Rafah, en el extremo sur de Gaza, donde se hacinan millón y medio de personas, en su mayoría desplazados del conflicto iniciado el 7 de octubre.

El primer ministro israelí, Benjamin Netanyahu, asegura que una ofensiva sobre esta ciudad ubicada en la frontera con Egipto es necesaria para acabar con el “último bastión” del movimiento islamista.

En su sexta gira por Oriente Medio desde el inicio de la guerra, Blinken dijo desde Egipto que una gran operación contra Rafah sería “un error” y que “hay mejores medios de enfrentar la amenaza” de Hamás.

Los enfrentamientos continuaron en las últimas horas, especialmente en el hospital Al Shifa, el más importante del territorio situado en Ciudad de Gaza.

Las fuerzas israelíes afirman haber matado allí a más de 140 combatientes palestinos y arrestado más de 350 desde comienzos de semana.

Una tregua “aún posible”

Blinken, que se reunirá este viernes con Netanyahu, señaló también que “las brechas se están reduciendo” en las negociaciones para una tregua. “Es difícil lograrlo, pero creo que es aún posible”, afirmó.

En paralelo a estas conversaciones, Estados Unidos presentó un proyecto de resolución al Consejo de Seguridad de la ONU para pedir un alto el fuego “vinculado a la liberación de los todos los rehenes restantes”.

La última versión del texto, consultada por la AFP, destaca la necesidad de “un alto el fuego inmediato y duradero para proteger a los civiles de todas las partes y permitir el suministro de ayuda humanitaria”.

Aliado histórico de Israel, Estados Unidos había vetado hasta ahora varias resoluciones en la ONU que reclamaban un alto el fuego, estimando que esto hubiera beneficiado al movimiento islamista Hamás.

Pero ante el coste humano de la guerra y la amenaza de hambruna en Gaza, Washington aumenta la presión sobre Israel para alcanzar una tregua y evitar una ofensiva terrestre sobre Rafah.

Los países de la Unión Europea también instaron a Israel a abstenerse de asaltar Rafah y reclamaron una “pausa humanitaria inmediata” en el conflicto.

Se sumaron el viernes Australia y Reino Unido, aliados de Estados Unidos e Israel, que declararon en un comunicado “la urgencia de un cese inmediato de los combates en Gaza”.

A su vez, China dijo “apoyar” que el Consejo de Seguridad tome “acciones significativas” para “poner fin pronto a los combates en Gaza”. Pekín, miembro permanente del Consejo, no explicitó si apoyará el texto de Washington.

La guerra estalló el 7 de octubre con el asalto sorpresa de Hamás en el sur de Israel, en el que murieron unas 1.160 personas, en su mayoría civiles, según un recuento de la AFP basado en datos oficiales israelíes.

También secuestraron a unas 250 en el sur de Israel. De ellas, unas 130 siguen en Gaza, de las cuales 33 habrían muerto, según las estimaciones israelíes.

En respuesta al ataque, Israel prometió “destruir” a Hamás y lanzó una operación aérea y terrestre contra la Franja de Gaza, controlada por el movimiento islamista desde 2007.

Hasta ahora, 31.988 personas murieron en Gaza debido a esta operación, en su mayoría civiles, según el Ministerio de Salud de este territorio.

Amenaza de hambruna

En paralelo al viaje de Blinken a Israel, el jefe de la Inteligencia israelí, David Barnea, tiene previsto reunirse en Doha con sus homólogos de Estados Unidos y Egipto, William Burns y Abbas Kamel, y con el primer ministro qatarí, Mohammed bin Abdulrahman Al Thani.

Hamás aceptó la semana pasada una tregua de seis semanas en vez de un alto el fuego definitivo como reclamaba anteriormente. Pero siguen existiendo diferencias respecto al canje de rehenes de Hamás por presos palestinos en cárceles israelíes.

Un acuerdo de tregua también debería comportar un aumento de la ayuda humanitaria a la Franja de Gaza, donde las oenegés y las agencias de la ONU advierten del riesgo inminente de hambruna.

Israel impone actualmente un asedio prácticamente total del enclave y controla minuciosamente toda la ayuda que entra, lo que ralentiza el encaminamiento, principalmente desde Egipto.

“Los niños mueren de hambre. Están privados de alimentos”, alertó el Comité de los Derechos del Niño de Naciones Unidas, reiterando su petición de un alto el fuego.

Varios países organizan lanzamientos aéreos de víveres y también se abrió un corredor marítimo desde Chipre hasta Gaza, pero la ONU reitera que estas iniciativas no reemplazan las entregas terrestres.

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