Egipto, Marruecos y Jordania se suman a la cumbre de Bahréin promocionada por Donald Trump

Raúl Redondo

Pie de foto: El presidente de los Estados Unidos, Donald Trump. REUTERS/Joshua Roberts

La cumbre de Manama, capital de Bahréin, que promociona Donald Trump, presidente de Estados Unidos, sigue sumando adeptos; los últimos en confirmar su presencia de cara a esta iniciativa han sido Egipto, Marruecos y Jordania, dando así sustento a la propuesta impulsada por la Administración norteamericana, que se celebrará los próximos días 25 y 26 de junio.

Esta conferencia de Manama se encuadra en el plan de paz que tiene previsto la Administración Trump, formado por una primera fase con trasfondo económico que quiere servir de base para propiciar el entendimiento entre israelíes y palestinos, de cara a alcanzar en un futuro una solución política y diplomática al conflicto palestino.

Jared Kushner, yerno y asesor del presidente norteamericano, confirmó al diario palestino Quds que tanto Egipto como Jordania habían dado luz verde a su participación en la cumbre y, por otro lado, portavoces de la Administración norteamericana también confirmaron la presencia marroquí. La propia Casa Blanca ha asegurado oficialmente que estos países árabes tienen previsto efectivamente tomar parte del cónclave que se celebrará a finales de mes en Manama. Un alto funcionario de la Presidencia americana expresó a la agencia de noticias AFP que Egipto, Marruecos y Jordania ya “informaron que estarán presentes”.

El grupo de asistentes sigue creciendo ya que estas recientes confirmaciones se añaden a la lista de países que se daban por fijos de cara al cónclave, como son el caso de Qatar, Arabia Saudí y Emiratos Árabes Unidos, estos dos últimos socios preferentes de EEUU en Oriente Medio.

El Ejecutivo norteamericano indicó que la cumbre “facilitará las discusiones sobre una visión ambiciosa y alcanzable” dentro de un “marco para un futuro próspero para el pueblo palestino y la región”. Desde el Gobierno estadounidense se explica esta iniciativa como la implantación de un plan económico que serviría de base para una posterior resolución del conflicto que atraviesa Palestina.

El equipo designado por EEUU para trazar el plan de paz para Oriente Medio tiene previsto revelar el plan económico diseñado en esta cita del 25 y 26 de junio en Bahréin. La idea primordial es garantizar a los palestinos un potente desarrollo económico a cambio de que acepten las propuestas políticas de Washington, que serían reveladas posteriormente. El propio Jared Kushner está a la cabeza de esta delegación y ha sido el encargado principal de recabar los apoyos de los socios árabes de la nación norteamericana de cara a este plan de paz que la Administración norteamericana lleva dos años preparando.

El que se hayan sumado ya países como Egipto, Jordania, Marruecos, Arabia Saudí, Emiratos Árabes Unidos o Qatar podría facilitar que Israel acabe tomando la determinación de asistir también a esta reunión multilateral. Lo que supondría un auténtico avance sobre el terreno de cara a una posterior solución el conflicto palestino.

Por su parte, la Autoridad Nacional Palestina (ANP) ya ha avisado que no asistirá a tal cumbre. Sobre todo, teniendo en cuenta que el presidente Trump reconoció Jerusalén oficialmente como capital de Israel; una ciudad que los palestinos reivindican como territorio propio y a la que el mundo árabe llama Al Quds (nombre árabe de Jerusalén).

Los palestinos trataron de presionar a Egipto y Jordania para que no participaran, pero no lograron este extremo. Las autoridades palestinas hicieron un llamamiento a todas las naciones árabes para que no secundasen esta iniciativa norteamericana, el cual no fue escuchado por Egipto y Jordania. “Por supuesto que estamos decepcionados”, dijo un funcionario de la Autoridad Palestina en Ramala, según el medio Noticias de Israel. “La participación árabe en la conferencia sería un duro golpe para todos los palestinos”, indicó.

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