En lo que va de a帽o, al menos 13 defensores de derechos humanos han sido asesinados en el Cauca. Las medidas de confinamiento para evitar la propagaci贸n del COVID-19 se han convertido en una oportunidad para matar y amenazar

Grupos armados en Colombia aprovechan la pandemia del coronavirus para ganar territorio

photo_camera UNVMC/Laura Santamaría - Armas entregadas por ex combatientes de las FARC-EP

Los grupos armados y criminales en el departamento del Cauca, en Colombia, parecen estar aprovechando las restricciones para evitar la propagaci贸n del coronavirus para expandir su presencia y control sobre el territorio, advirti贸 la Oficina de la Alta Comisionada de la ONU para los Derechos Humanos este viernes.

En lo que lleva del a帽o, al menos 13 defensores de derechos humanos han sido asesinados, incluidos tres en los 煤ltimos d铆as, una situaci贸n 鈥減rofundamente preocupante鈥 para la Oficina de Michelle Bachelet. 

鈥淎unque estos 煤ltimos casos todav铆a est谩n siendo verificados por nuestra Oficina, hemos recibido informes de que, el 22 de abril, Hugo de Jes煤s Giraldo, un l铆der social, fue asesinado en la ciudad de Santander de Quilichao. El fin de semana pasado, otros dos l铆deres sociales, Mario Chilhueso y Teodomiro Sotelo Anacona, tambi茅n fueron asesinados, as铆 como Andr茅s Andrelio Cacimanca Burbano, el esposo de otra l铆der social鈥, inform贸 el portavoz de la Oficina, Rupert Colville.

Un n煤mero creciente de grupos armados, as铆 como grupos criminales que luchan por el control de las econom铆as il铆citas en este territorio, est谩n detr谩s de la mayor铆a de los ataques, que han aumentado en los 煤ltimos meses. 

鈥淟a pandemia de COVID-19 y las restricciones impuestas por el Gobierno y por las propias comunidades para evitar la propagaci贸n del virus parecen haber agravado una situaci贸n ya violenta y vol谩til鈥, explic贸 el portavoz. 

Amenazas a ind铆genas y agricultores

Seg煤n la Oficina, adem谩s de lo que parecen ser asesinatos selectivos de defensores de derechos humanos y l铆deres sociales, se han recibido informes diarios de amenazas, incluidas amenazas de muerte, y hostigamiento contra la poblaci贸n local, incluidos los agricultores, los pueblos ind铆genas y las comunidades afrodescendientes que intentan asegurar que se cumplan las medidas de confinamiento y prevenci贸n.

En algunas partes del departamento del Cauca, los enfrentamientos entre las fuerzas de seguridad y los grupos armados y criminales se han intensificado, incluso en los territorios ind铆genas. Los civiles han quedado atrapados en la violencia, lo que result贸 en la muerte de un ni帽o ind铆gena en Toribio y el desplazamiento forzado de las comunidades rurales en Argelia y El Tambo.

Un excombatiente de las FARC-EP cultiva aj铆s en Antioquia, Colombia

A la Oficina tambi茅n le preocupan los ataques contra excombatientes de las FARC-EP. Seg煤n la Misi贸n de Verificaci贸n de la ONU en Colombia, 36 han sido asesinados en el Cauca desde que se firm贸 el acuerdo de paz en noviembre de 2016.

鈥淗acemos un llamado a todos los involucrados en esta violencia para detener los combates, en l铆nea con el llamado del Secretario General de las Naciones Unidas a un alto el fuego global, para que las medidas destinadas a prevenir la propagaci贸n de COVID-19 puedan implementarse adecuadamente鈥, dijo Colville.

La Oficina de Michelle Bachelet record贸 a las autoridades su obligaci贸n de prevenir ataques y proteger a la poblaci贸n local. Cualquier ataque contra los defensores de los derechos humanos socava el espacio democr谩tico, incluido el derecho a participar. Una respuesta integral de las autoridades civiles y de seguridad es particularmente relevante en las zonas rurales.

鈥淗acemos un llamamiento al Gobierno para que realice investigaciones exhaustivas, r谩pidas, independientes e imparciales sobre todas las denuncias de violaciones de los derechos humanos y responsabilice a los responsables. Todas las v铆ctimas y sus familias tienen derecho a la justicia, la verdad y las reparaciones鈥, concluy贸 el portavoz.

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