Mueren 15 militares nigerinos en un ataque terrorista en el noroeste del país

Níger: yihadismo y condiciones climáticas adversas

photo_camera AFP/BOUREIMA HAMA - Un soldado nigerino observa las tumbas de los soldados muertos antes de la llegada de los líderes de las naciones del G5 del Sahel a Niamey, el 15 de diciembre de 2019

La Organización de las Naciones Unidas (ONU) ha advertido de la complicada situación de seguridad que vive Níger. Los datos de los que disponen sostienen que en 2019 han sido asesinados 250 civiles y más de 300 han sido secuestrados. La mayoría de las víctimas son refugiados y desplazados. En el oeste y el este del país africano, el yihadismo está golpeando duramente a la población mientras que, por otro lado, también tienen que hacer frente a las catastróficas consecuencias que el cambio climático está provocando en varias regiones del país. 

Debido a estos motivos, una de cada diez personas necesita con urgencia asistencia humanitaria, lo que se traduce en que más de dos millones (2,3 millones según las cifras de la ONU) precisan de ayuda humanitaria de manera urgente en todo el país. En esta zona del Sahel, varios grupos terroristas tienen desde hace años una intensa actividad. Boko Haram y la escisión de Daesh en África Occidental (ISWA) atacan desde hace años la zona próxima al lago Chad. Por otro lado, diversas filiales de Daesh y Al Qaeda atacan en las zonas fronterizas con Burkina Faso y Mali. De hecho, hace varios días, unos 71 militares murieron en una base debido a un ataque reivindicado por ISWA.  Como ya explicábamos en un artículo anterior, la violencia ha quintuplicado los desplazados en la zona del Sahel. Las cifras en mayo de 2019 hablaban de unos 70.000 desplazados en la región de Níger, un número que ha aumentado considerablemente desde entonces, pues según los últimos datos que avanza la ONU la cifra de refugiados y desplazados en esta área se eleva ya hasta los 400.000.

Este miércoles, quince militares murieron en un ataque terrorista cerca de la región de Ouallam, en el noroeste del Níger fronteriza con Mali, informó a la agencia Efe una fuente de seguridad.

Según la fuente, el ataque se produjo en la localidad de Ouallam cuando los terroristas, al parecer venidos desde Mali, llegaron a la localidad en vehículos y motos. Los soldados fallecidos escoltaban a agentes de la Comisión Nacional Electoral Independiente (CENI) que estaban en misión de censo electoral en la zona.

Familias y funcionarios rezan frente a los soldados envueltos en banderas, muertos durante un ataque al campamento del Ejército en la frontera entre Níger y Mali, durante su ceremonia de entierro en el aeropuerto militar de Niamey, Níger, el 13 de diciembre de 2019

"El convoy estaba compuesto por cuatro vehículos todoterreno, en dos de los cuales estaban nuestros soldados que entraron en enfrentamiento con los terroristas, pero desgraciadamente hemos perdido a ocho guardias nacionales y siete gendarmes", explicó la fuente.

La misma fuente añadió que los dos otros vehículos que llevaban a bordo a personal civil lograron escapar del lugar del enfrentamiento.

Se produce también en un momento en el que Estados Unidos se prepara para retirar sus fuerzas militares destinadas en África en el marco de la lucha contra el terrorismo, según informaron a Efe fuentes diplomáticas.

Un soldado hace guardia al atardecer
Inundaciones y sequías extremas

Además del clima de inseguridad en múltiples zonas debido a la intensa actividad de grupos terroristas, la población civil se encuentra en unas condiciones extremas en muchos puntos de Níger motivadas por el cambio climático. Inundaciones graves junto con sequías extremas en diferentes puntos del país han provocado que la inseguridad alimentaria ascienda. El alto riesgo de hambruna debido a la pérdida de cosechas por los anteriores factores climáticos, sumado al clima de inseguridad propiciado por los ataques terroristas, ha hecho que la situación en Níger sea muy preocupante.

Unas personas se encuentran entre los escombros de una casa dañada, después de las fuertes lluvias en Niamey, Níger, el 15 de junio de 2017

Según detallan desde la ONU, para este año 2019 se habían solicitado ya algo más de 400 millones para hacer frente a estos problemas, pero solo se ha recibido el 59% de los fondos pedidos y la situación para la población ha empeorado notablemente los últimos meses. Estiman que en el año 2020 el número de personas que precise asistencia humanitaria llegará a los 2,9 millones; por lo que la ONU ha elaborado otro nuevo plan de ayudas de 407 millones de dólares  con el que se espera poder atender a los casi 2 millones de personas cuya situación es extremadamente vulnerable. 

En la foto aparecen niños y niñas en la aldea de Azel, cerca de Agadez, en el norte del Níger, el 6 de abril de 2017. La región se ha visto afectada por una grave sequía

La subsecretaria de la ONU para Asuntos Humanitarios, Úrsula Mueller, ha recordado que Níger “es un socio clave” a nivel internacional y que además “es un actor clave” en la zona del Sahel; y por ello es importante “intensificar el apoyo al pueblo y al Gobierno de Níger”. También advierte que la falta de fondos impide realizar “una acción a tiempo” y “adecuada” que ayude en este momento crítico que atraviesa el país. 

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