El exdelantero Ali Daei declina la invitación de la FIFA para asistir al mundial para acompañar a sus compatriotas “en días en que la mayoría de nosotros no estamos bien”

El mejor futbolista iraní de todos los tiempos dice “no” a Qatar en señal de apoyo a las protestas

photo_camera REUTERS/AHMED JADALLAH - El exfutbolista iraní Ali Daei, durante el sorteo de la Copa del Mundo de 2022 en Qatar, en el Centro de Exposiciones y Convenciones de Doha, el 1 de abril de 2022

El mejor futbolista iraní de todos los tiempos dijo “no”. La leyenda Ali Daei ha rechazado este martes la invitación oficial de la FIFA y la Federación de Fútbol de Qatar para asistir en compañía de su esposa e hijas al polémico mundial que arranca el próximo 20 de noviembre en el pequeño país del Golfo. Lo hace, asegura, para acompañar a sus compatriotas en un contexto marcado por las protestas multitudinarias que exigen un cambio de régimen en Irán. 

Así lo ha anunciado a través de una publicación en la red social Instagram, donde acumula más de 10 millones y medio de seguidores. Ali Daei prefiere no abandonar su país “en días en que la mayoría de nosotros no estamos bien”, reconoce. El exfutbolista se ha mostrado especialmente crítico con la brutal represión desplegada por las autoridades, que ha provocado la muerte de al menos 326 personas y la detención de ptras 16.000, de acuerdo con las cifras de Iran Human Rights, la ONG con sede en Oslo.

El exdelantero de 53 años expresó su pésame “a las familias que han perdido a sus seres queridos” como consecuencia de la brutalidad policial. La Unión Europea impuso sanciones adicionales el lunes a Teherán por la represión contra lo que el presidente francés Emmanuel Macron ya ha descrito como una “revolución”.

Ali Daei

El fallecimiento bajo custodia policial de la joven kurda Mahsa Amini el pasado 16 de septiembre desató una serie de manifestaciones, reproducidas en todo el país al grito de “muerte al dictador”, con el objetivo de deponer el régimen teocrático implantado en Irán tras la revolución islámica de 1979. Amini había sido detenida a manos de la Policía de la Moral por llevar mal puesto el velo. Murió tres días después, presumiblemente por los malos tratos a los que fue sometida. 

Las autoridades alegaron que la mujer de 22 años arrastraba problemas de salud que causaron su muerte, pero el exfutbolista de 53 años ha cuestionado en redes sociales la versión oficial. No ha sido el único. Centenares de miles de personas en Irán ponen igualmente en duda la explicación de las Fuerzas de Seguridad, con un extenso historial de violaciones de los derechos humanos. La diferencia en este caso es que su voz tiene un peso enorme dentro del país, incluso 15 años después de colgar las botas. 

Ali Daei es un icono en Irán, donde el fútbol es también el deporte rey. Es el máximo goleador del combinado nacional con 109 goles en 149 apariciones, unas cifras desorbitantes que solo ha superado el cinco veces ganador del Balón de Oro Cristiano Ronaldo con Portugal. De hecho, Daei era hasta la temporada pasada el jugador que más tantos había anotado con su selección nacional en la historia del balompié. Palabras mayores. No tuvo tanto éxito, sin embargo, en su corto periplo como seleccionador. 

 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 

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Sus registros le convirtieron en uno de los mejores futbolistas asiáticos del mundo. Daei vistió la camiseta, entre otros, del Bayern de Múnich. En el conjunto bávaro contribuyó con seis goles para levantar a final de temporada el título de la Bundesliga. Pero es recordado en el Hertha Berlín. El club alemán denunció en octubre la situación por la que estaba pasando su exfutbolista, a quien le habían retirado el pasaporte por levantar la voz contra la represión sistémica en Irán. 

El que fuera miembro del Comité de Fútbol de la FIFA entre 2007 y 2013 declinó la oferta del organismo y deseó “buenos tiempos para Irán y para los iraníes”. Daei no ha sido el único deportista en pronunciarse a favor de las protestas, tampoco el único futbolista. Le han acompañado entre otros los exjugadores del Bayern de Múnich, Alí Karimí, y Hamburgo, Mehdi Mahdavikia. Todos ellos retirados. 

Ali Dean
Polémica mundialista 

La situación interna en Irán ha ensombrecido la participación mundialista del combinado persa. Además, las muestras de discrepancias entre los deportistas respecto al comportamiento represivo de las autoridades han sido la tónica general en las últimas semanas. Las reacciones han hecho saltar las alarmas en la Federación de Fútbol de Irán. El organismo ha advertido antes del mundial de Qatar que cualquier gesto de carácter político será castigado en base al Código de Ética del Comité Olímpico y las normas de FIFA. 

El seleccionador portugués Carlos Queiroz, que dirigirá a la selección iraní por segunda vez en un mundial, ha estado en el ojo del huracán tras ser preguntado en rueda de prensa si sus futbolistas podrían protestar contra las acciones del régimen iraní. El técnico que pasó por el Real Madrid en 2004 contestó que “todo el mundo tiene derecho a expresarse”, aunque ha evitado hacer comentarios sobre el contexto que atraviesa el país. 

A pesar de las presiones políticas, Queiroz incluyó en la convocatoria de 25 jugadores al delantero del Bayer Leverkusen Sardar Azmoun, quien también se había mostrado crítico con las medidas represivas puestas en marcha por las autoridades. Será junto Mehdi Taremi, el ariete del Oporto, la gran estrella de una selección que se juega el orgullo nacional en fase de grupos. Se estrenará en el mundial contra Inglaterra y después contra Estados Unidos, el gran enemigo patrio. 

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