Abdelaziz Djerad ha sido nombrado por el presidente argelino para encabezar el nuevo Gobierno, sustituyendo al interino Sabri Boukadoum

El presidente Abdelmadjid Tebboune designa nuevo primer ministro en Argelia

photo_camera PHOTO/FAROUK BATICHE - El presidente de Argelia, Abdelmadjid Tebboune, habla durante su ceremonia de juramento

El exdiplomático y profesor universitario Abdelaziz Djerad ha sido el indicado por el presidente de Argelia, Abdelmadjid Tebboune, para convertirse en primer ministro del país norteafricano. El nuevo jefe de Gobierno deberá conformar su equipo y hacer frente a profundos problemas que afectan a la nación, como el descontento social y la pérdida de confianza ciudadana, la crisis económica y la corrupción institucional establecida. 

Djerad, de 65 años, ya trabajó para la Administración argelina, pero fue relegado por el expresidente Abdelaziz Bouteflika, quien fue relevado de su cargo tras dos décadas en el poder. Así, se espera que en los próximos días se vayan conociendo los nuevos nombres del Ejecutivo de Djerad, figura que sustituye al interino Sabri Boukadoum. 

El nuevo primer ministro se comprometió a trabajar con todos los argelinos para superar los desafíos económicos y sociales que encara el país del norte de África. "Enfrentamos un gran desafío para recuperar la confianza de la gente”, expresó Djerad. 

Djerad, de 65 años, es diplomado en Ciencias Políticas por la universidad de Argel y doctorado en la universidad de París, fue consejero diplomático del presidente Ali Kafi (1992-1993) y secretario general de la Presidencia de la República bajo los mandatos de éste y su sucesor, Liamine Zeroual, hasta 1995.

Posteriormente, fue secretario general del Ministerio de Asuntos Exteriores (2001-2003), hasta que fue apartado por el antiguo presidente Abdelaziz Bouteflika, forzado a dimitir en abril pasado por el Ejército y la presión de la calle que rechazó que se presentara a un quinto mandato.

Desde el inicio del movimiento de protestas el pasado 22 de febrero, Djerad, de origen 'chawi', de la ciudad de Jenchla (este), exigía en sus intervenciones públicas la retirada de Bouteflika del poder y la salida inmediata de las figuras de su régimen, y se mostró claramente a favor de la aplicación de los artículos 7 y 8 de la Constitución que establecen la soberanía del pueblo.

Abdelmadjid Tebboune llegó a la Jefatura de Estado tras vencer en las elecciones presidenciales celebradas el 12 de diciembre, pero es visto por gran parte de la población como un personaje continuista del viejo régimen instalado en Argelia durante las últimas décadas, desde que se lograse la independencia de Francia en 1962. 

Hasta 45 semanas se acumulan ya de protestas callejeras en Argelia instando al cambio político en el país magrebí después de que se pusiese fin a la era Bouteflika, quien fue apartado del poder por la insistencia popular y la presión de la cúpula del estamento militar nacional, que estuvo dirigida por el anterior general jefe del Estado Mayor del Ejército de Argelia, Ahmed Gaïd Salah, desde su encumbramiento en 2004, por nombramiento del propio Bouteflika, hasta su fallecimiento este pasado 23 de diciembre a la edad de 79 años a causa de un infarto. 

Siempre se ha considerado que las Fuerzas Armadas han sido las que verdaderamente han regido los designios de la nación, actuando detrás de la esfera política. Algo que siempre negó el propio Gaïd Salah, quien encabezó una campaña de “manos limpias” que llevó a la cárcel a militares, políticos, ministros y empresarios vinculados a Bouteflika, entre ellos su hermano Said y el general Mohamed Mediane ‘Tawfik’, ex jefe de los servicios secretos, al que se consideraba su sucesor; acusados todos ellos de corrupción, principal asunto detonante del descontento social, junto a la crisis económica, la más grave de los últimos años caracterizada por el descenso de un 12,5% de los ingresos por exportaciones energéticas de petróleo y gas, el desplome de las reservas de moneda extranjera y la necesidad de reducir un 9% el gasto público con una grave repercusión en el nivel de vida de los ciudadanos, un recorte que aprobaron para el próximo año 2020 el Gobierno y el Parlamento salientes.

Este panorama de hastío popular generó el transversal movimiento llamado Hirak, conformado por integrantes de diferentes estratos sociales que se han venido manifestando contra el poder establecido. 

Un régimen con el que se sigue asociando a Tebboune, visto como un títere puesto por el Ejército y el fallecido Gaïd Salah, y considerado, por lo tanto, como un representante ilegítimo. 

Los manifestantes rechazaron cualquier votación que tuviera lugar mientras los militares siguieran involucrados en la política y las figuras de la época de Bouteflika mantuvieran posiciones de poder.

El ex primer ministro Tebboune fue uno de los cinco ex altos dirigentes aprobados como candidatos a la carrera presidencial, y obtuvo el 58% de los votos en medio de protestas y un boicot electoral que redujo la participación a un 40%.

Por otro lado, el Ejército es visto por diversos analistas como un factor importantísimo para encauzar la transición social ordenada en Argelia; al ser una institución que aglutina un poder por encima incluso del partido que ha estado en el poder durante estas décadas, el Frente de Liberación Nacional (FLN) del dimitido Bouteflika.

Un Ejército que permitió las protestas callejeras definiéndolas como un movimiento patriótico destinado a introducir vientos de aire fresco en el escenario sociopolítico argelino y a terminar con la larga etapa de corrupción institucional. 

Tebboune desechó todas estas consideraciones en su contra y se presentó a sí mismo a los comicios presidenciales como un candidato independiente ya que se marchó del FLN y remarcó su posición desvinculada del antiguo régimen, aludiendo a su cese como primer ministro en 2017. 

Argelia tiene ya por lo tanto nuevo presidente, nuevo primer ministro y nuevo jefe del Ejército (Said Chengriha, en sustitución del fallecido Gaïd Salah), y con estos mimbres buscará enderezar el rumbo social y económico de la nación, recuperando la confianza ciudadana. 

Más en Política
Josua Harris usa argelia
En vísperas de las elecciones presidenciales de noviembre, el presidente Joe Biden no tiene intención de abandonar la Casa Blanca sin haber dejado su impronta sobre el papel de los Estados Unidos de América en la resolución del largo conflicto entre Argelia y Marruecos

Joe Biden nombra al "Sr. Sáhara" embajador en Argel