Lo ha solicitado la relatora especial Alena Douhan, al considerar que atentan contra los Derechos Humanos

Naciones Unidas pide a Estados Unidos levantar las sanciones a Siria

photo_camera AFP/OMAR HAJ KADOUR - Ciudad de Khan Sheikhun, en la campiña meridional de Idlib

La relatora especial de Naciones Unidas sobre el impacto negativo de las medidas coercitivas de carácter unilateral para el disfrute de los Derechos Humanos, la bielorrusa Alena Douhan, ha solicitado a Estados Unidos el fin de las sanciones impuestas a Siria bajo la llamada Ley César

Esta Ley, que entró en vigor el pasado junio – aunque llevaba sobre la mesa más de cuatro años –, busca atacar económicamente al régimen sirio de Al-Asad y minimizar su capacidad de movimiento. También se extiende a todos aquellos actores que puedan facilitarle al dirigente sirio ayudas de cualquier tipo, con la vista puesta en Rusia e Irán.

Con esta Ley que ahora la ONU solicita levantar, Estados Unidos impone un férreo control sobre las ayudas destinadas a Siria y que en muchos casos tenían por objetivo la reconstrucción de un país asolado por una década de conflicto, con los riesgos que esa genera en esta situación de pandemia mundial, tal y como ha apuntado Douhan.

Atalayar_escombros en Idlib

La relatora ha incidido en las dificultades que esta Ley supone para la reconstrucción de infraestructuras en el país por parte de actores externos. La Ley César mantiene, por ejemplo, al Banco Central sirio como sospechoso de blanqueo de capitales, por lo que desde Estados Unidos se está bloqueando toda la estructura gubernamental del Bachar al-Asad y dificultando así la canalización de inversiones para reconstruir sectores críticos como es el hospitalario.

Alena Douhan señala que estas nuevas sanciones por parte de Estados Unidos van contra el derecho del pueblo sirio "a la vivienda y a la salud", además de impedirles "un desarrollo adecuado". También apunta a que "podrían ir en contra del Derecho Internacional por su alcance extraterritorial".

Además, la situación generada por la COVID 19 está ahondando en la vulnerabilidad del pueblo sirio, según Alena, "por lo que existe un riesgo aún mayor de que existan violaciones de los Derechos Humanos".

Atalayar_Idlib Siria

Damasco ha ido avanzando en la recuperación del control territorial con la inestimable ayuda de Rusia y otras milicias aliadas del régimen; sin embargo, el deterioro del país está impidiendo que el retorno de la enorme cantidad de desplazados se haga a buen ritmo. Todo ello a pesar de los intentos de las autoridades sirias por reducir esa cifra, algo que de momento sólo ha conseguido en una cantidad todavía muy reducida.

Según ACNUR, la cifra de personas que ha abandonado el país superaba los 5,5 millones en 2019, una cifra algo inferior al pico de 2018, cuando la cifra se acercaba a los 7 millones de personas. A estos números, se le deben añadir los desplazados internos, por lo que, si se tiene en cuenta que la población siria ronda los 17 millones, alrededor de la mitad de la población siria se ha visto obligada a desplazarse interna o externamente.

Más en Política