Los acontecimientos ocurridos con el niño Rayan han abierto el debate en la Cámara de Representantes sobre la regulación de los fosos

Marruecos anuncia una revisión de la ley de perforación de pozos

photo_camera PHOTO/AFP - Imagen del pozo en Marruecos

Marruecos continúa llorando la muerte del niño Rayan que se precipitó en un pozo hace unos días. El acontecimiento ha movilizado a toda la sociedad marroquí, llegando incluso a las más altas esferas de la nación y del mundo. Ahora, después de conocer el fallecimiento del menor, los políticos han anunciado un endurecimiento en las regulaciones sobre la perforación de pozos. 

Noureddine Moudian, presidente del grupo Istiqlali, habló durante una sesión en la Cámara de Representantes del Reino sobre el trágico accidente, aprovechando para instar sobre una reconsideración en las leyes que regulan estas perforaciones. Según sus propias palabras, “hay que poner fin y emitir medidas más restrictivas contra aquellos que no cumplen la normativa vigente y lleva a cabo pozos ilegales".

Abderrahim Chahid, parlamentario de la oposición aprovechó el momento para recordar a la Cámara que tanto el Ministerio de Interior como el propio Gobierno han comenzado a tomar medidas para evitar otra catástrofe igual. “Es nuestro deber alertar a las autoridades y concienciar a los ciudadanos sobre el peligro que representan los pozos anárquicos para la vida de los ciudadanos e incluso de los animales. Las cosas aún no están claras para tomar medidas legislativas sobre este tema”, dijo Chahid. 

Trabajos de búsqueda del niño Rayan

La preocupación de los pozos abandonados y de que pueda volver a pasar algo similar está poniendo en jaque las medidas para paralizar sus construcciones o de incluso eliminar los que existen. Chahid afirma que hay leyes que existen en contra de estos, pero hace falta actualizarlas más para una mejora en su aplicación “especialmente en los que respecta a los pozos no utilizados”. El parlamentario agrega que las construcciones de estas perforaciones se dan principalmente en las regiones del sur, donde la sequía es la causante de muchos estragos y algunos ciudadanos se ven con la obligación de hacer el proceso ilegal, del que luego abandonan. 

Por otra parte, y tras todo el revuelo causado, las autoridades marroquíes ya han anunciado que se está buscando a los principales responsables de la construcción de este pozo, y de algunos otros de la zona. El Ministerio de Interior ya ha abierto una investigación en la que, según fuentes locales de la zona donde ocurrieron los hechos, las plantaciones de marihuana y el narcotráfico se realizan en la zona y la perforación de estos terrenos serviría supuestamente para regar los cultivos de cannabis. 

Rayan, un niño de cinco años que se encontraba jugando con su padre en las cercanías de Inghran, la localidad en la que vivían se precipitó al comienzo de este mes por un pozo de 32 metros de profundidad y de 45 centímetros de anchura. Rápidamente se desplegó un operativo masivo para su posterior rescate. Por lo visto, durante los primeros de días de la operación, el pequeño todavía seguía con vida, por lo que las autoridades se dedicaron a buscar la mejor opción para socorrerle y le administraron oxígeno y agua.

Personas pendientes del rescate del niño Rayan

En un primer momento, se intentó agrandar el pozo por donde Rayan había caído, pero resultó en vano por lo que se perforó otro foso paralelo. Esto se tuvo que realizar con el más mínimo cuidado porque el tipo de suelo de la zona, una combinación de arena y roca, es muy inestable y cualquier desprendimiento o un paso mal ejecutado podrían hacer peligrar la vida del pequeño o ralentizar más el rescate.

Después de cuatro días, en los que se trabajo exhaustivamente y se movilizó tanto a los marroquíes como al mundo entero, los rescatadores encontraron el cuerpo sin vida de Rayan, que, al parecer, no pudo mantenerse con vida y falleció horas antes de que le encontraran. El suceso ha provocado la movilización de centenares de personas que acudieron a la zona para rezar por la vida del joven, al igual que a millones de ciudadanos del mundo que se volcaron en redes sociales con la familia bajo el hashtag de #SaveRayan y siguieron de primera mano todo el proceso.