Comienza a funcionar el centro de operaciones de Estados Unidos y Turquía en el norte de Siria

Las fuerzas kurdas de Siria, por su parte, han mostrado su apoyo a la implementación del acuerdo turco-estadounidense
El ministro de Defensa de Turquía, Hulusi Akar, se dirige en una reunión a los embajadores de su país, en Ankara, Turquía, el miércoles 7 de agosto de 2019

PHOTO/MINISTERIO DE DEFENSA TURCO vía AP  -   El ministro de Defensa de Turquía, Hulusi Akar, se dirige en una reunión a los embajadores de su país, en Ankara, Turquía, el miércoles 7 de agosto de 2019

Las actividades del centro de operaciones conjuntas turco-estadounidenses, con el objetivo de crear una zona de seguridad en el norte de Siria, han dado comienzo este fin de semana; así lo ha confirmado el ministro turco de Defensa, Hulusi Akar, en unas declaraciones a la agencia Anadolu: “El centro de operaciones conjuntas ha empezado a funcionar de forma plena. El comando del centro de operaciones está a cargo de un general de Estados Unidos y de otro general turco”. 

De esta forma, una operación de reconocimiento tuvo lugar el pasado sábado 25 de agosto con el primer vuelo en helicóptero con presencia común de los dos Estados. Sean Robertson, portavoz del Pentágono norteamericano, ha afirmado que esta acción “demuestra un compromiso por abordar las preocupaciones legítimas de seguridad de Turquía en su frontera sur”, y que EEUU ayudará a garantizar “la seguridad en el noreste de Siria para que Daesh no pueda resurgir”. 

Por su parte, las fuerzas kurdas de Siria han mostrado este sábado su apoyo a la implementación de esta zona de seguridad pactada entre EEUU y Turquía, que va a asentarse en territorio controlado por las Unidades de Protección Popular (YPG, por sus siglas en inglés). Mazloum Kobani, jefe de las Fuerzas Democráticas Sirias (SDF), ha afirmado que su alianza respaldará el acuerdo: “Nos esforzaremos por garantizar el éxito de los esfuerzos (estadounidenses) para implementar el entendimiento con el Estado turco”, declaró a los periodistas en la ciudad de Hasakah, en el noreste del país. “El SDF será una parte positiva para el éxito de esta operación”, añadió.

Estas milicias kurdas han tenido un papel importante en la lucha contra Daesh durante el conflicto armado sirio y llevan controlando la zona norte del Éufrates desde que acabaron con la presencia del grupo yihadista con el apoyo de EEUU. Sin embargo, Turquía las define como “organización terrorista” y es por esto por lo que parte del acuerdo con el gigante estadounidense incluye la retirada de estas fuerzas de la zona de seguridad y la destrucción de sus centros operacionales en ese territorio demarcado. El Comando Central de EEUU confirmó el pasado viernes que el SDF ha destruido sus bases en la zona colindante con la frontera turca: “El SDF ha destruido sus fortificaciones militares”, afirmaba el Comando en su cuenta de Twitter. “Esto demuestra el compromiso del SDF para apoyar la implantación del acuerdo sobre el marco del mecanismo de seguridad”, completó. 

Combatientes kurdos de las Unidades de Protección Popular (YPG)
REUTERS/Rodi Said - Combatientes kurdos de las Unidades de Protección Popular (YPG)

Ya el Ministerio de Defensa turco anunció la llegada de 90 militares estadounidenses a la provincia turca de Sanliurfa, fronteriza con Siria, para formar parte de este centro de operaciones conjuntas turco-estadounidenses; a la vez que confirmó la llegada de una delegación norteamericana integrada por seis militares para comenzar los trabajos de aplicación del acuerdo.

Este centro de operaciones conjuntas, que fue establecido mediante el pacto alcanzado entre EEUU y Turquía el pasado mes de julio, tiene como objetivo la creación de una zona que permita separar de Turquía los territorios controlados por los grupos kurdos. Además, este pacto permite la instalación de centros de vigilancia. Aún no se conoce los límites y la extensión que tendrá esta zona de seguridad, debido a que Ankara guarda más ambiciones sobre la superficie final y las fuerzas kurdas abogan por una extensión en torno a los 5 kilómetros, mientras que otras cifras negociadas rondas los 30 o 40.

Este acuerdo surge de una larga tanda de negociaciones durante meses entre Washington y Ankara  que consiguieron llegar a buen puerto el pasado 7 de julio. Los dos países de la Organización del Tratado del Atlántico Norte (OTAN) no viven sus mejores relaciones desde que Turquía comprara sistemas de defensa aérea a Rusia; además, Recep Tayyip Erdogan, presidente de Turquía, llevaba amenazando constantemente con una intervención militar unilateral en el norte de Siria si no se conseguía un entendimiento. Finalmente, el acuerdo ha permitido ahorrar a EEUU un enfrentamiento abierto entre las fuerzas kurdas y la nación otomana.  

El Gobierno de Siria ha condenado categóricamente cualquier establecimiento de las dos potencias en territorio sirio alegando que es una violación a la soberanía nacional de la república árabe. El Ejecutivo de Bachar al-Asad ha afirmado que estas acciones son parte de la “ambiciones expansionistas” turcas en Siria. En un comunicado del Ministerio de Relaciones Exteriores sirio, el Gobierno de Damasco ha expresado que “Siria seguirá luchando contra el terrorismo hasta su definitiva erradicación, y que contrarrestará todas las tendencias separatistas que representan una amenaza para la soberanía, la unidad y la integridad territorial. 

Un convoy de vehículos militares turcos pasa por Maaret al-Numan, en la provincia de Idlib, al norte de Siria, en dirección a la ciudad de Khan Sheikhun, en la campiña meridional de la provincia, el 19 de agosto de 2019
AFP/Omar Haj Kadour - Un convoy de vehículos militares turcos pasa por Maaret al-Numan, en la provincia de Idlib, al norte de Siria, en dirección a la ciudad de Khan Sheikhun, en la campiña meridional de la provincia, el 19 de agosto de 2019.
Continúan los enfrentamientos en Idlib 

Mientras tanto, las tensiones y escaladas de violencia entre Siria y Turquía no dejan de crecer en Idlib, último bastión rebelde en Siria en el que el Ejército de al-Asad está centrando todos sus esfuerzos y donde Turquía también está ejerciendo presión e influencia con diferentes puntos de observación. La semana pasada el Ministerio de Defensa de Turquía declaró que se había producido un ataque contra un convoy militar turco en la ciudad de Idlib cerca del puesto de observación número 9. Debido a esta ofensiva, tres civiles perdieron la vida y 12 resultaron heridos. El Ministerio condenó el ataque e indicó, según ha recogido la agencia Anadolu, que “las operaciones llevadas a cabo por el Régimen (de Al-Asad) y sus aliados rusos violan los acuerdos existentes en la región de Idlib y causan un gran daño a la inocente población civil que sigue convirtiéndose en la más afectada del drama humanitario, a pesar de todas las advertencias hechas a las autoridades de la Federación de Rusia”. 

El presidente de Rusia, Vladimir Putin y el presidente turco Erdogan mantendrán una reunión este martes día 27 de agosto en Moscú para tratar la situación en la provincia de Idlib, según ha informado el Kremlin. El portavoz presidencial de Rusia, Dmitri Peskov, aseguró que el líder ruso “se muestra comprensivo con las inquietudes de los colegas turcos", pero se mostró preocupado sobre la "activación de las acciones de los terroristas en Idlib”, como así ha recogido la agencia Efe. Erdogan ha asegurado este lunes que pronto movilizará fuerzas militares a la zona de seguridad en el norte del territorio sirio con el objetivo de “limpiar de terroristas la frontera con Siria”.