Opini贸n

Europa responde a Putin con unidad

photo_camera vladimir putin

La amenaza de Putin al orden internacional de posguerra y a la arquitectura de seguridad europea ha conseguido algo impensable hace unas semanas: unir a toda Europa frente a la agresi贸n armada a Ucrania. Los europeos se han sentido como un ucraniano m谩s defendiendo su pa铆s o buscando protecci贸n en el metro de Kiev. Hasta el problema de los refugiados, que desde 2015 ha dividido al este y oeste de Europa, parece haber quedado atr谩s ante la llegada de m谩s de 300.000 ucranianos a las fronteras de los pa铆ses lim铆trofes como Polonia, Hungr铆a, Ruman铆a o Eslovaquia. Bruselas los considera a todos como refugiados sin necesidad de burocracias y estudia concederles un permiso de uno a tres a帽os para que residan en la UE e incluso puedan acceder a la educaci贸n y la sanidad. Los 27 Estados miembros de la UE han dejado de lado sus intereses nacionales para evitar la destrucci贸n de sus valores y principios apoyados en la democracia, el Estado de derecho, la separaci贸n de poderes y el respeto a los derechos humanos y la dignidad de las personas.

Que la UE haya pasado del modo 鈥榮oft power鈥 a enviar cazas a Ucrania es un paso cualitativo en la seguridad y la defensa de Europa. Que se haya puesto en marcha el Fondo Europeo de Apoyo a la Paz para comprar armas y enviarlas a Kiev era una quimera hace unas semanas. Putin ha conseguido en la defensa europea, lo que la crisis financiera de 2012 supuso para la UE en sus avances en el terreno de la Uni贸n Econ贸mica. Recordemos cuando Espa帽a e Italia estaban al borde de la quiebra, el expresidente del Banco Central Europeo, Mario Draghi, pronunci贸 famoso discurso del (Whathever it takes鈥), es decir, 鈥渉aremos lo necesario para salvar al euro鈥. Ahora el Alto Representante para la Pol铆tica Exterior de la UE, Josep Borrell, ha conseguido que Europa haga lo necesario para salvar a Ucrania. Europa comienza a hablar el lenguaje del poder al poner a las instituciones europeas en modo geopol铆tico, algo que ven铆a demandando junto a la presidenta de la Comisi贸n Europea, 脷rsula von der Leyen.

El Gobierno alem谩n tambi茅n ha cambiado su orientaci贸n y ha enviado por primera vez armas y misiles a una zona de guerra para defender a Ucrania del Ej茅rcito ruso. Una decisi贸n que deja de lado su tradicional restricci贸n a exportar armas a zonas de guerra muy arraigada en el ADN alem谩n al igual que el pacifismo tras lo que supuso la II Guerra Mundial. La amenaza al orden internacional de posguerra ha dado alas al canciller Olaf Scholz que anunci贸 tambi茅n una partida de 100.000 millones de euros para mejorar su Ej茅rcito y un incremento de m谩s del 2% del PIB del gasto en defensa. Adem谩s, Scholz est谩 dispuesto a que su pa铆s tambi茅n haga importantes sacrificios econ贸micos como ha mostrado al suspender el gasoducto Nord Stream II y al excluir a Rusia del sistema de pagos internacionales SWIFT.

Europa ha dado m谩s pasos en su escalada sancionadora con Mosc煤 al intentar evitar que el Banco Central de Rusia utilice sus reservas internacionales por valor de 630.000 millones de d贸lares para paliar las restricciones econ贸micas impuestas; al cerrar el espacio a茅reo a los aviones rusos; o al prohibir las emisiones de la cadena pro-Putin Russia Today o de la agencia de noticias Sputnik con el fin de evitar la desinformaci贸n, aunque quiz谩s esta medida de censura no sea la m谩s adecuada. Asimismo, la presidenta Von de Leyen se ha mostrado taxativa sobre una posible ampliaci贸n de la UE hacia Ucrania: 鈥淪on uno de nosotros y los queremos dentro鈥.

Putin tambi茅n ha conseguido que se estrechen los lazos entre la UE y los Estados Unidos. La relaci贸n transatl谩ntica que qued贸 herida por el paso del 鈥渉urac谩n鈥 Trump est谩 cauterizando gracias a la guerra de Ucrania. La UE aumentar谩 su presupuesto en defensa, como se le viene exigiendo desde la etapa Obama, y perseguir谩 una mayor autonom铆a estrat茅gica, pero dentro de la OTAN con la que se va a seguir complementando. Ante la amenaza rusa, Suecia y Finlandia reafirman su derecho a entrar en la Alianza Atl谩ntica, pese a las amenazas vertidas desde Rusia si entran en la organizaci贸n.

Putin ha dado una lecci贸n de realidad a la UE con una guerra que parec铆a impensable en pleno S. XXI. El presidente ruso ha consumado el retorno de la geopol铆tica, pero est谩 vez se ha encontrado a una Europa unida y dispuesta junto a su aliado transatl谩ntico a defender los principios y valores del orden internacional liberal.

Miguel 脕ngel Benedicto, periodista y profesor de Relaciones Internacionales de la Universidad Complutense de Madrid