El rey Salman de Arabia recibe a Felipe VI con los máximos honores

Susana Campo/lainformacion.com

El Rey de Arabia Saudí, Salman, ha condecorado a  Felipe VI con el cordón del Rey Abdel Aziz, la más alta distinción saudí destinada a dignatarios extranjeros. Entre las empresas españolas que le acompaña está Navantia que espera la firma de un contrato para construir cinco corbetas por valor de 2.000 millones.

El rey Salman de Arabia Saudí ha recibido a Felipe VI, de visita oficial de tres días en Riad. El monarca fue el huésped de honor de un almuerzo ofrecido por el soberano saudita, que lo condecoró con el cordón del Rey Abdel Aziz, la más alta distinción saudí destinada a dignatarios extranjeros.

Este reconocimiento es un gesto de aprecio de la Casa de Al Saud hacia la familia real española, impulsado en buena medida por la amistad que el Rey Juan Carlos de Borbón siempre mantuvo con los jerarcas saudíes.

Los dos monarcas, que mantuvieron un breve encuentro privado, evocaron las relaciones entre los "dos países amigos" y los medios para desarrollarlas "en diferentes sectores". Hablaron además sobre la situación en Medio Oriente, una región convulsa debido a los conflictos enquistados en algunos países. 

Pie de foto: Encuentro con el Rey Salman. Viaje Oficial a Arabia Saudí.

Antes de reunirse con el rey de Arabia Saudí, Felipe VI mantuvo un encuentro con la comunidad española que reside en el país árabe. Les expresó su reconocimiento y agradeció que hayan impulsado negocios en el extranjero y hayan contribuido a generar empleo durante los años de la crisis económica. En el que fue su primer acto oficial, Felipe VI agradeció a los profesionales que trabajan en Arabia Saudí que hayan contribuido al "estrechamiento de los lazos" entre ambos países y a "proyectar la mejor imagen de España". Según la embajada, unos 3.000 españoles están registrados, aunque el número se elevaría a unos 5.000 si se incluye a los residentes temporales.

Pie de foto: El Rey, con una representación de la colectividad española en Arabia Saudí

A la tercera va la vencida 

A la tercera va la vencida. Tras haber suspendido en dos ocasiones el viaje, en febrero y noviembre pasado, por estar el Gobierno en funciones y por el fallecimiento de un hermano del rey Salman, respectivamente, Felipe VI aterrizó este sábado en Riad.

El objetivo de la visita es mantener las estrechas relaciones entre las casas reales de los dos países, cultivadas por su padre el rey Juan Carlos, y ayudar a las empresas españolas que tienen en este país árabe grandes intereses económicos como la construcción del AVE a La Meca. El monarca no ha viajado solo. Ha llegado a la capital saudí, acompañado por el ministro de Asuntos Exteriores, Alfonso Dastis, y de Fomento, Íñigo de la Serna, así como una delegación empresarial formada por una treintena de empresas. En la agenda del monarca figura el encuentro este con el rey Salman de Arabia Saudí y mañana lunes participará en un foro empresarial hispano-saudí antes de regresar a España.

El contrato de Navantia, en el punto de mira 

El viaje de Felipe VI está vinculado a un anticipado contrato de venta a Riad de cinco corbetas Avante 2200 por un precio estimado en 2.000 millones de euros. Este contrato acordado desde hace un año con la empresa pública Navantia está todavía por ratificar y se espera que se materialice durante esta visita.

Todo lo relacionado con este acuerdo genera cierta tensión política debido a las críticas a Arabia Saudí, un país en el que está vigente la pena de muerte, existe discriminación hacia la mujer y se persigue a los disidentes. Además, su participación en la guerra civil en Yemen es la causa por la que varias organizaciones humanitarias critican la firma de este millonario acuerdo porque dicen, las corbertas españolas podrían usarse en este conflicto que ha generado decenas de miles de víctimas, la mayoría civiles.

Ahora bien, desde el punto de vista económico la venta de estas cinco corbetas supondrá un alivio para los astilleros de Ferrol y San Fernando donde se prevé se generen 2.000 empleos directos en los próximos cinco años.

Pie de foto: Felipe VI a su llegada al reino saudí

España quiere beneficiarse del plan Vision 2030 

Otro de los temas a tratar durante la visita son los problemas que rodean las obras del AVE Medina-La Meca. Un consorcio español, Al Shula, está construyendo una línea de tren de alta velocidad en el desierto para unir las ciudades santas de La Meca y Medina. El proyecto, que deberá inaugurarse en 2018, acumula retrasos y sobrecostes. Por otro lado, la constructora española FCC lidera por otra parte uno de los tres consorcios que están construyendo un metro valorado en 22.500 millones de dólares en Riad, la capital de Arabia Saudí.

España quiere beneficiarse de las oportunidades que brinda el plan Vision 2030 de Arabia Saudí que persigue diversificar sus fuentes de ingresos y poner fin a la dependencia del petróleo para apostar por otras vías de riqueza. 

De ahí la importancia que concede a la visita del Rey para que propicie un clima de confianza que abra las puertas a nuevos proyectos ante la dura competencia con otros países como Estados Unidos, Francia o Reino Unido.

La importancia del viaje de Felipe VI se ve reforzada por el hecho de que coincide con el relevo generacional emprendido en la dinastía saudí. Si bien en la economía se percibe un aperturismo, se mantiene la rigidez de la monarquía saudí en su visión ultraconservadora del islam, en el sometimiento de la mujer y la violación de derechos humanos.

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