La dimisión “por motivos personales” del actual titular en el cargo, Ángel Olivares, abre la puerta a un periodo de incertidumbre en el seno de los Ejércitos y la industria del sector

Nublado horizonte para el próximo secretario de Estado de Defensa

photo_camera PHOTO/Marco Romero/MDE - La dimisión en solitario del número tres de Defensa genera la inquietud de si se mantendrán los compromisos adquiridos en los nuevos grandes programas de adquisición de armamento

El secretario de Estado de Defensa de España, Ángel Olivares, ha presentado su renuncia irrevocable por “motivos personales” a la titular del departamento, Margarita Robles, dimisión y salida del gobierno que se formalizará en un próximo Consejo de Ministros.

Ángel Olivares ocupa el segundo rango político del ministerio de Defensa desde hace exactamente dos años, ya que tomó posesión del puesto el 11 de junio de 2018. Persona de total confianza de la ministra, con la que trabajó mano a mano cuando fue director general de la Policía (1994-1996) en la etapa en que Margarita Robles ocupó la Secretaría de Estado de Justicia e Interior (1994-1996). Ella estaba a los órdenes del denominado biministro, Juan Alberto Belloch, en el último gabinete del presidente del gobierno Felipe González.

Ex alcalde de la ciudad de Burgos entre 1999 y 2003 y delegado del Gobierno en varias ocasiones, el todavía secretario de Estado de Defensa es el máximo responsable de la política en materia de adquisición y renovación de armamento y material,  así como de la investigación, industria de defensa, infraestructuras y asuntos económicos.

Olivares

La renuncia de Olivares por razones “personales” se complementa con alusiones a “motivos familiares”. Sin embargo, no es de descartar que, además, existan otras causas de gran calado. Entre ellas, cobran peso las serias dificultades que va a tener Defensa en el inmediato futuro para conseguir los fondos económicos imprescindibles para mantener su multimillonario calendario de inversiones y plazos, en el que Ángel Olivares “ha dado la cara”, aseguran en fuentes del sector.

Si no se incluye en los nuevos Presupuestos Generales del Estado la financiación ya comprometida o apalabrada en muchas de los casos, será muy difícil asumir la fase de desarrollo de importantes nuevos sistemas de armas y la ejecución para la renovación del viejo parque de armamentos

En fuentes del tejido industrial de la defensa se hacen quinielas sobre quien será la persona elegida por Margarita Robles para relevar a Ángel Olivares. Tanto entre los altos cargos castrenses como en la alta dirección de las empresas son del parecer que, al dejar vía libre a su actual secretario de Estado, la ministra ya tiene ultimada su decisión.

Político o profesional 

En ambos colectivos se inclinan por que la persona elegida sea un profesional que ya conozca los pormenores de la defensa, que conozca y sea consciente de los desafíos a los que se enfrenta el ministerio, en especial en los ámbitos de la modernización y actualización de los sistema de defensa y los fondos que para ello va a asignar la Unión Europea.

Para relevar a Ángel Olivares se barajan nombres de directivos pertenecientes a las grandes empresas relacionadas de forma directa con el ministerio de Defensa y con Industria, como pueden ser Susana Sarriá, presidenta del astillero estatal Navantia; Fernando Abril-Martorell, presidente de la tecnológica Indra; Miguel Ángel García Primo, consejero delegado del operador gubernamental Hisdesat; Miguel Angel Panduro, que capitanea el operador de satélites comerciales Hispasat; Francisco Quereda o Jesus Alonso, consejero delegado y director de Desarrollo de Negocio, respectivamente, de Isdefe, la consultora tecnológica de Defensa.

Sin embargo, a pesar de que los citados conocen en profundidad el ámbito de la defensa y los desafíos que tiene por delante, todos ellos han tenido una relación estrecha con Ángel Olivares, pero no tanto con la ministra. Margarita Robles no se encuentra cómoda con los asuntos relacionados con los sistemas de armas y, en la práctica, ha dejado las grandes decisiones de las compras de armamento en manos de su secretario de Estado, al menos hasta el momento. 

Amparo Valcarce

La persona que tiene mucho a favor para su designación para el cargo que queda vacante es la directora general de Enseñanza y Reclutamiento Militar, Amparo Valcarce, amiga personal de la ministra y a la que sumó a su equipo ministerial a mediados de 2018. Catedrática de Geografía e Historia, su mano derecha sería el almirante Santiago González Gómez, actual director de Armamento y Material, que cuenta con un excelente y muy profesionalizado equipo que gestiona y supervisa los diferentes programas. Pero todos los consultados coinciden en que probablemente supondría un frenazo para los programas ya en marcha. Otra posible candidata que podría ocupar el puesto es Esperanza Casteleiro, su actual Jefa de Gabinete y ex alto cargo del Centro Nacional de Inteligencia, con un gran conocimiento del sector y que como tal está al tanto de la situación.

Abrir la puerta a la salida de Ángel Olivares y dar paso a un nuevo ‒o nueva‒ secretario de Estado de Defensa permite dar una vuelta a todos los compromisos adquiridos. Ese es el temor del sector industrial vinculado con Defensa y también el de los ejércitos de Tierra, Aire y la Armada, cuyos programas avanzan con retraso y con infra financiación.

Qué será, será

La dimisión en solitario del número tres de Defensa ‒que sigue en precedencia al Jefe del Estado Mayor de la Defensa, general del Aire Miguel Ángel Villaroya‒ se produce cuando en fuentes del sector de la defensa se tiene la inquietud de si el ministerio será capaz de mantener sus compromisos en los programas de adquisición de armamento en los que está inmerso.

Sevilla

Por citar solo algunos ejemplos, este sería el caso de las nuevas fragatas F-110 para la Armada española, clave para la modernización de la flota de alta mar. También el de la participación, junto a Alemania y Francia, en el programa de demostración tecnológica del Sistema de Armas de Siguiente Generación (NGWS) en el seno del más conocido como Futuro Sistema de Combate Aéreo o FCAS. Es también la situación del desarrollo del nuevo Vehículo de Combate Sobre Ruedas 8x8, imprescindible para jubilar a los vehículos BMR con más de 40 años de servicio. Y el del EuroMale, un ambicioso proyecto tripartito para hacer volar un gran dron militar en el que España participa con Alemania, Francia e Italia. 

Ángel Olivares asegura que cuando lo llamó la ministra para ocupar el cargo, “estaba felizmente jubilado” y lo que hace ahora “es retornar” a su situación anterior. “Los años pasan, se acumulan y es necesario sabia nueva”, ha subrayado tras anticipar su decisión en el día de hoy, jueves, 18 de junio. 

Ocupó el puesto que le ofreció Margarita Robles porque “tenía un compromiso con la ministra, que precisaba mi colaboración”. Aunque se comprometió “por un año”,  subraya que durante los dos años en que ha sido el máximo responsable de las adquisiciones de armamento, material e infraestructuras ha tenido “la plena confianza de la ministra”.

Navantia

A modo de despedida y siempre acompañado por el director general de Armamento y Material, Angel Olivares ha conocido de forma personal en los últimos tres días el estado en que deja los tres grandes programas de armamento que se han activado durante su mandato. El lunes, 15 de junio, ha estado en Ferrol, junto con el Jefe de Estado Mayor de la Armada, almirante Teodoro López Calderón y la presidenta de Navantia, Susana Sarriá, para conocer el estado actual del programa de las cinco fragatas F-110 para la Armada española. Su construcción en las gradas del astillero de la ría de Ferrol debe comenzar en  febrero del 2022 y se prolongará hasta 2031, con una inversión por parte de Defensa del orden de los 3.700 millones de euros.

Al día siguiente, acompañado por el Jefe del Estado Mayor del Aire, general del Aire Javier Salto, presidió en Madrid la firma del llamado “Protocolo General de Actuación” del programa de NGWS/FCAS, documento que establece los mecanismos de protección de los activos y capacidades industriales entre el ministerio de Defensa y las empresas españolas. Defensa, Hacienda, Industria y Ciencia e Innovación han comprometido una financiación inicial de 110 millones de euros y de 250 millones anuales para los próximos ejercicios.

Ayer miércoles, 17 de junio, con el jefe del Estado Mayor del Ejército, general de Ejército Francisco Javier Varela, viajó hasta la factoría de GDELS-Santa Bárbara Sistemas en la localidad de Alcalá de Guadaira (Sevilla) para conocer el estado actual del programa tecnológico del Vehículo de Combate sobre Ruedas (VCR) 8x8.  Proyecto en el que participan las compañías españolas Indra, Santa Bárbara Sistemas, SAPA Placencia y Escribano Mechanical & Engineering, es “un pilar esencial sobre el que se sustenta la Defensa Nacional” y “un objetivo estratégico e irrenunciable para España”, afirma Ángel Olivares. Pero dentro de pocos días, la nueva persona que tome asiento en la Secretaría de Estado de Defensa tendrá la última palabra.