El veredicto contrario a la iniciativa del primer ministro Boris Johnson fue unánime

El Tribunal Supremo considera "ilegal" la suspensión del Parlamento británico

photo_camera AFP/DANIEL LEAL-OLIVAS - El primer ministro de Reino Unido, Boris Johnson

El Tribunal Supremo del Reino Unido falló durante esta jornada del martes, con un veredicto unánime, en contra del primer ministro británico, el conservador Boris Johnson, al considerar "ilegal" la suspensión del Parlamento durante cinco semanas. En un fallo histórico, la presidenta del Supremo, Brenda Hale, afirmó que la suspensión de las cámaras, adoptada por el líder ‘tory’ el pasado agosto, fue "nula" y queda "sin efecto".

Los once jueces de la máxima instancia judicial de este país tenían que examinar dos recursos diferentes: el de la Corte de Apelación de Escocia, que consideró ilegal la medida adoptada por el jefe de Gobierno, y la del Tribunal Superior de Londres, que determinó que la cuestión era competencia política.

El grupo de magistrados valoró que el asesoramiento de Johnson a la reina Isabel II, jefa de Estado, para proceder al cierre parlamentario -del 9 de septiembre hasta el 14 de octubre, poco antes del ‘Brexit’- no se ajustó a la legalidad pues perseguía "frustrar o impedir" que el Parlamento desempeñara sus "funciones constitucionales".

"Este tribunal concluye que la decisión de aconsejar a Su Majestad que suspendiera el Parlamento fue ilegal porque tenía el efecto de frustrar o impedir la capacidad del Parlamento de llevar a cabo sus funciones constitucionales sin una justificación razonable", afirmó Hale.

Las dos cámaras de Westminster quedaron clausuradas al término de las sesiones del pasado 9 de septiembre hasta el 14 de octubre, cuando estaba previsto que la reina Isabel II inaugurase un nuevo curso parlamentario al leer la nueva agenda del Gobierno de Johnson.

En este escenario, el presidente de la Cámara de los Comunes, John Bercow, pidió inmediatamente que las sesiones del Parlamento sean reanudadas "sin retraso". El presidente de la cámara baja comunicó a los medios que consultará a los líderes de las formaciones políticas los pasos a seguir "con la mayor urgencia posible".

"Doy la bienvenida al fallo del Tribunal Supremo de que la suspensión del Parlamento fue ilegal. Los jueces han rechazado la afirmación del Gobierno de que cerrar el Parlamento durante cinco semanas era simplemente una práctica normal a fin de permitir un nuevo discurso de la Reina", añadió.

Por su parte, el líder del Partido Laborista británico, Jeremy Corbyn, pidió este martes a Boris Johnson que "reconsidere su posición" al frente del Ejecutivo, después de que el Tribunal Supremo declarara "ilegal" su suspensión del Parlamento. En una intervención especial durante el congreso laborista en Brighton (sur inglés), Corbyn adelantó que pedirá al presidente de la Cámara de los Comunes que disponga cuanto antes la reanudación de las sesiones parlamentarias.

Jeremy Corbyn, líder del opositor Partido Laborista británico

Tras conocer el histórico dictamen, los asistentes al congreso laborista irrumpieron en gritos de "¡Johnson fuera!", secundando la petición de su líder de que se vaya el primer ministro, actualmente en Nueva York para asistir a la Asamblea General de la Organización de Naciones Unidas (ONU). Corbyn celebró que el Supremo haya confirmado que Johnson "actuó mal al clausurar el Parlamento" y que mostró "un desprecio por la democracia".

La cercanía con la fecha pactada para la ejecución del ‘Brexit’, el 31 de octubre, generó una oleada de críticas contra Johnson, que justificó la medida con el argumento de que precisaba de ese tiempo para poder elaborar la nueva agenda legislativa de su Ejecutivo.

Al leer su dictamen, la presidenta del Supremo subrayó que esta suspensión prolongada de la democracia parlamentaria se produjo en unas circunstancias bastante excepcionales: el cambio fundamental que iba a producirse en la Constitución del Reino Unido el 31 de octubre, fecha definitiva prevista para la salida de la Unión Europea (UE).

"El Parlamento, y en particular la Cámara de los Comunes como representantes electos de los ciudadanos, tienen el derecho a tener voz en cómo se produce ese cambio. El efecto sobre los fundamentos de nuestra democracia fue extremo", remarcó con dureza la jueza.

Durante este proceso judicial, los demandantes reprocharon a Johnson que obrara siguiendo una estrategia con la que impedir al Parlamento bloquear sus planes sobre una retirada sin acuerdo de la UE.

En el proceso presentado por la activista contraria al ‘Brexit’ Gina Miller, secundado por el ex primer ministro conservador John Major, se alegó que la duración excepcional del periodo de suspensión era, en este caso, una "clara prueba de que el motivo del primer ministro era silenciar al Parlamento" al verlo como un "obstáculo" para avanzar hacia sus objetivos políticos.

Frente a esta querella (presentada ante el Tribunal Superior y recurrida ante el Supremo por Miller), la defensa de Johnson mantuvo que la suspensión de las cámaras es una prerrogativa y que la clausura de las mismas era una decisión "inherente y fundamentalmente política por naturaleza" sobre las que no debería interferir la Justicia.

En cuanto al segundo caso, en Escocia, un grupo de 75 parlamentarios, encabezados por la diputada del Partido Nacionalista Escocés (SNP) Joanna Cherry, alegó que la suspensión parlamentaria respondió a "motivos espurios" destinados a evitar el escrutinio de las cámaras. 

Bercow anuncia que el Parlamento reanudará mañana sus sesiones

El presidente de la Cámara de los Comunes, John Bercow, informó este martes de que ha dado instrucciones para que el Parlamento reanude mañana sus sesiones, después de que el Tribunal Supremo declarase "ilegal" la suspensión de las cámaras.

En una declaración a los medios, Bercow comunicó que espera que la Cámara de los Comunes reanude su actividad a las 11.30 hora local (10.30 GMT) de este miércoles, si bien precisó que no tendrá lugar la sesión semanal de preguntas al primer ministro Johnson.

El presidente de la Cámara baja manifestó su satisfacción por el dictamen del Supremo, pues ha dejado claro que el cierre del Parlamento –dispuesto por Johnson el pasado agosto— impidió a los Comunes cumplir con sus funciones de supervisar la labor del Ejecutivo en momentos cruciales para el Reino Unido, que tiene fijada la fecha del ‘Brexit’ para el próximo 31 de octubre.

El político británico John Bercow, presidente de la Cámara de los Comunes, habla ante el Parlamento en Londres

Bercow explicó que ha estado en contacto con los líderes de los partidos políticos para continuar mañana con las sesiones parlamentarias, después de que el Supremo, máxima instancia judicial de Reino Unido, considerase "nulo" y "sin efecto" la suspensión del Parlamento de Westminster dispuesta por Johnson.

El primer ministro conservador, que está en Nueva York para participar en la reunión anual de la Asamblea General de la ONU, había pedido el pasado agosto a la reina Isabel II la suspensión del Parlamento durante cinco semanas –desde primera hora del 10 de septiembre hasta el 14 de octubre—, con el argumento de que quería presentar una nueva agenda de Gobierno.

El líder conservador, que lidera las encuestas de intención de voto en el Reino Unido, ha dicho que sacará al país de la UE el 31 de octubre con o sin acuerdo -a pesar de que hay una ley que se lo impide, y después de que insistiese en una renegociación del 'Brexit' para evitar una salida sin acuerdo de los británicos de las instituciones comunitarias.

La libra sube tras la decisión judicial contra el cierre del Parlamento

La libra esterlina aumentó este martes su valor después de conocerse la decisión del Tribunal Supremo que calificó como "ilegal" la suspensión del Parlamento británico, decretada por el Gobierno del conservador Boris Johnson.

La moneda del Reino Unido subió un 0,20% frente al dólar y llegó a cambiarse por 1,245 dólares, y repuntó hasta el 0,17% con respecto al euro hasta intercambiarse por 1,132 euros.

El mercado de divisas reaccionó así tras publicarse la sentencia que condena la actuación del Ejecutivo, que decidió suspender el Parlamento de Westminster durante cinco semanas.