De refugiados soñadores a estandartes de la ciencia y la medicina brasileña

Esma Kucukalic

Pie de foto: Hospital Sirio-Libanes en Brasil

El Hospital Sirio-libanes y el cirujano oncólogo Riad Younes. El nombre del Hospital Sirio-libanés de Sao Paulo, en Brasil, empezó a tener relevancia internacional cuando los medios de comunicación comenzaron a informar de que, en el año 2011, el entonces presidente Luiz Inacio Lula da Silva estaba tratándose su cáncer de garganta en él.

Un año antes lo había hecho Dilma Rousseff, el vicepresidente Jose Alencar, y el presidente de Paraguay, Fernando Lugo. Las críticas no se hicieron esperar: ¿Por qué acudir a un hospital privado cuando se alardea del sistema de salud público? El motivo estaba en un hombre: el director de clínica del Hospital Sirio-libanés, el cirujano de oncología, Riad Younes, que ha puesto a la cabeza de la vanguardia mundial el nombre y los tratamientos que ofrece esta institución ubicada en la colina de Bella Vista. La historia del Hospital Sirio-libanés, al igual que la del médico estrella de este centro es bien curiosa. En el año 1929, un grupo de mujeres pertenecientes a la primera colonia de inmigrantes sirios y libaneses, decidieron crear un centro donde ofrecer cura y tratamiento paliativo a aquellos enfermos que lo necesitasen. Con un grupo de  donantes, lograron poner la primera piedra justo antes del estallido de la II Guerra Mundial, pero la guerra detuvo  sus sueños y reconvirtió el centro en una academia militar.

A inicios de los años 60, y después de dos décadas de batalla con el gobierno brasileño, el centro era devuelto a sus dueñas y se abría al fin el primer hospital de América Latina que contaba con una unidad de cuidados intensivos donde se realizaban tratamientos con la tecnología de aceleración lineal de fotones y electrones.

El centro siempre estuvo concebido como un hospital privado, sin ánimo de lucro cuyos beneficios se invierten en la ampliación y mejora de los tratamientos del mismo. El hospital, también realiza tratamientos gratuitos y establece convenios con el gobierno para tratar a los enfermos que les transfiera el Ministerio de Salud. El hospital es desde 1998 un centro de referencia en toda América Latina y ello se lo debe a su unidad de oncología. En la actualidad, es el único centro latinoamericano hermanado con el centro de referencia mundial de Nueva York, el Memorial  Sloan-Kettering Cancer Center, además del Ludwig Institute for Cancer Research, donde se pueden tratar casos con tecnología punta como el Novaltis TC, una máquina de aceleración lineal, que poseen sólo cinco hospitales en todo el mundo. El hospital cuenta además con una suite neuro-quirúrgica de resonancia magnética, en la que se realizan más de 1.500 consultas al mes, además de ofrecer cuidados paliativos de forma multidisciplinar. Todo ello conforma una manera única de entender la medicina –la clave de su éxito- y que el hospital debe directamente a su jefe clínico, el doctor Riad Younes.

El refugiado sin el que no se entiende la lucha contra el cáncer en Brasil

Riad Younes llego a Brasil como refugiado, cuando tenía 16 años, huyendo de la guerra de Líbano, junto a sus padres y un hermano mayor. La posibilidad de estudiar o aspirar a un buen trabajo para un inmigrante en Brasil, era muy difícil, hasta que en los años setenta, el país modifica su ley de emigración y abre la vía a la educación y a los servicios para los nuevos ciudadanos. Younes se matriculó en medicina y, desde

su llegada a la universidad, se mostró como un estudiante talentoso. Al finalizar la carrera, se le brindo la oportunidad de viajar a Nueva York para realizar la especialidad de cirugía de cáncer de pulmón en el prestigioso Memorial Sloan-Kettering Cancer Center. Fueron dos años en el epicentro de la oncología lo que, como explica este médico, equivalen a veinte en cualquier otro sitio.

Especialidad en nueva York

Este paso por Nueva York, le permitió volver como un especialista formado y convertirse en jefe de oncología del Hospital Sirio-libanés, una responsabilidad que Younes comenzó a compaginar con la docencia en la universidad en la que había estudiado. “Le dimos al hospital un enfoque multidisciplinar. Las decisiones pasaron a ser tomadas en conjunto por varios especialistas. Antes, un cirujano determinaba el

tratamiento de la quimioterapia, lo cual era un absurdo”, señala. Desde ese momento, la carrera del médico libanés, no ha parado de progresar. Considerado por la American College of Chest Physicians como el autor de uno de los diez mejores artículos de la década, Younes ha sido conferenciante en medio mundo, le ha dado a la organización hospitalaria del centro un concepto de modernidad, y ha establecido nuevas pautas en la cirugía oncológica.

Libanés

El éxito brasileño no le ha hecho perder el vínculo con su país de origen a este orgulloso musulmán, hijo de emigrantes y, hoy, padre de dos niñas de nombre Yasmin y Nasrin. Desde hace más de 10 años, lleva implementando programas de colaboración entre los hospitales del mundo árabe y de Brasil, y organizando  visitas de especialistas para mejorar el sistema de salud de Siria, Líbano o Palestina. “Hay innumerables posibilidades de intercambio con los países árabes en materia de salud”. La formación médica y para-médica, la transferencia de tecnología punta y el know-how en trasplantes, son sólo algunos ejemplos que nombra Yunes. En el año 2003, Younes fue el primer médico de origen árabe en viajar con la comitiva de Lula da Silva en su gira por Oriente Próximo, y en recibir -en los tiempos de paz- al gobierno de Assad, que le galardono con la máxima orden por su trabajo. “Aquel primer viaje con la comitiva presidencial a los países árabes fue emocionante, indescriptible. Sentí que hacía el camino inverso y participaba de algo bueno para los dos países”.

Ayuda a refugiados sirios

Desde hace mucho tiempo pero, en especial desde el estallido de la guerra en Siria, la situación de la  salud de los refugiados es un asunto prioritario para este médico. A lo largo de este año, Younes está participando junto el Alto Comisionado para los Refugiados de Naciones Unidas en la mayor campaña en Brasil, de recogida para el pueblo sirio y palestino. El objetivo es llevar material médico y dar asistencia a los millones de refugiados de los campamentos de Líbano, Palestina y Jordania. Younes asegura que “la esperanza de vida de los refugiados es entre tres y cinco años menor que la de la población no refugiada. Nuestra intención es conseguir elevar esa esperanza”.

Vida afortunada

Riad Younes dice sentirse afortunado por la vida que ha tenido. Agradece a Brasil las oportunidades que le ha brindado y pide que no se rompa la relación y la empatía con los países árabes que tan duros momentos atraviesan en la actualidad. En uno de sus artículos científicos más recientes, después de exponer las causas principales de la mortalidad infantil señala que la política puede ser más letal que las propias bombas, las guerras y los conflictos. “Los niños –recuerda- son siempre las primeras víctimas. Siempre...”.

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